Automovilismo

El recuerdo de Mario Tarducci a 25 años de su fallecimiento

El recordado deportista y empresario local falleció en la mañana del 14 de octubre de 1995. Fue el único piloto de la ciudad que logró triunfos en la popular categoría Turismo Carretera
jueves, 15 de octubre de 2020 · 07:00

El sábado 14 de octubre de 1995 la ciudad se conmovía con la noticia del fallecimiento de Mario Enrique Tarducci, una de las figuras del deporte villamariense, adoptado como propio.

El “Liche” como era conocido, había nacido el 11 de abril de 1922, en General Deheza (aunque fue anotado en General Cabrera), y luego se radicó en nuestra ciudad para comenzar con una empresa de transporte que aún lleva su nombre.

Aquel 14 de octubre de 1995, cerca de las 7 de la mañana, Tarducci falleció en una clínica local, a los 73,  aquejado por una larga dolencia.

El recordado deportista, formó parte en la década del 60, de una nutrida lista de pilotos que llegaron a competir en el Turismo Carretera, en los tiempos más románticos de la más popular de las categorías de nuestro país, en los grandes premios de ruta y pudo ganar en dos carreras.

Eran tiempos donde los numerosos fanáticos se asomaban a las rutas de distintos puntos del país, para seguir a sus ídolos y otros se conformaban con seguir las carreras por las transmisiones radiales de Isidro González Longhi y Andrés Rouco.  

Tarducci compartió su tiempo con pilotos como Dante Emiliozzi, Oscar Cabalén, Oscar Gálvez, Juan Manuel Bordeu, Luis Rubén Di Palma, Carlos Loeffel, Eduardo Casá, Carlos Pairetti, entre tantos más. Debutó en el Turismo Carretera con 43 años, en la “Segunda semana de la velocidad de Córdoba”, que organizó el Automóvil Club Carlos Paz, conduciendo una Chevrolet coupe A/ 4 IA propiedad de José Morán (un recordado volante oriundo de Rufino), y preparada por Miguel Angel Pajón (su acompañante, y al mismo tiempo su cuñado).

La historia recuerda que luego de la largada, tras pasar por Hernando (rumbo a San Francisco), al llegar a Villa María, sus ganas de mostrarse ante su público que había colmado el bulevar Vélez Sarsfield (a la altura del hoy bulevar Raúl Alfonsín y bulevar España) se estrelló contra un poste de luz. Aquel debut se convirtió en una gran amargura, pues en ese momento se ubicaba segundo en la competencia.

Luego de reconstruir su auto, ese año fue tercero en la Vuelta Centro del País, quinto en las Mercedes 500 Millas, sexto en Salto, y séptimo en Junín, siempre con el mismo Chevrolet 4 bancadas, que remplazó, en la temporada siguiente, por otro auto de la misma marca, pero de 7 bancadas, que pertenecía a Carlos “Rengo” Loeffel, que era preparado por los hermanos Bellavigna. Algunas referencias periodísticas recuerdan que la compra del auto, repuestos y la atención mecánica tuvieron un valor de 3 millones de pesos (moneda nacional).

Durante el año 1966 consolidó lo mejor de su trayectoria. Con aquella Chevrolet Coupe 4 1A  Súper 230, de color roja, Tarducci obtuvo sus dos triunfos, sus mejores resultados en cuatro años de presencia en estas competencias.  Muchos consideran que hubiera logrado más resultados, si no fuera que sus inicios fueron tardíos, ya que corrió entre los 43 y 46 años.

El primer triunfo en el TC fue el 27 de febrero de 1966, en la vuelta de Lobos, logró que le permitieran destacarse y ocupar las primeras planas de los diarios, como también de las páginas de varias de las revistas de deportes mecánicos de aquel momento, como Corsa y Automundo.

El 4 de setiembre de ese mismo año, logra su segunda victoria, en la Vuelta de 9 de Julio, en el Triángulo del Oeste (General Viamonte, 9 de Julio y Bragado).

Ese año además fue 3º en Rafaela (Santa Fe), 4º en el Autódromo Buenos Aires, 4º en Necochea, 6º en el Gran Premio TC y 7º en el San Antonio de Areco.

Los triunfos de Tarducci aportaron esa temporada para que los “chivos” fueran campeones de marcas en el campeonato.

Las posiciones finales de pilotos de esa temporada fueron las siguientes: Campeón: Juan Manuel Bordeu (Chevrolet) con 90,50 puntos; 2º Eduardo Casa (Ford) 77; 3) Carlos Pairetti (Chevrolet) 66; 4) Carlos Menditeguy (Ford) 41; 5º Dante Emiliozzi (Ford) 31; 6º César Malnatti (Chevrolet) 27 y 7º Mario Tarducci (Chevrolet) 26 unidades (se computaban las 10 mejores carreras)

El título de Chevrolet se hizo esperar 19 campeonatos. El último lo había logrado Juan Manuel Fangio, en 1941. Ford dominó de manera aplastante entre 1947 y 1965, y para 1966, los hermanos Emiliozzi acumulaban 4 campeonatos consecutivos con la marca del óvalo.

La “Coloradita” de Juan Manuel Bordeu hizo que Chevrolet volverá a festejar un título, y el año fue histórico para la marca ya que tuvo récord de victorias: 23 de 36 carreras, la más extensa de todas las temporadas.

En el 67, Tarducci cambió de marca, compró un Torino y empezaron los sinsabores. Apenas logró un segundo puesto en el Gran Premio TC y un cuarto lugar en el Gran Premio TAJ.

El campeón fue Eduardo Copello con 99 puntos, el subcampeón fue Héctor Gradassi con 69 unidades. En el campeonato, Tarducci fue octavo, con 17 unidades.

En 1968 participó en nueve carreras, abandonando en la mayoría de ellas y su mejor resultado fue un undécimo lugar en el Autódromo de Rafaela, el 19 de mayo. Su última carrera fue en la Vuelta de Rufino con un Torino 380 que había sido de Eduardo Copello, y adquirida a Oreste Berta. Los cambios en la categoría generaron que disminuyera su actividad y se retiró esa mismo temporada, con 46 años.

El campeonato lo ganó Carlos Pairetti y Mario Tarducci no logró sumar puntos.

Las críticas consideraban al “Liche” Tarducci un excelente piloto, sencillo y rápido, pero que nunca exigía a su máquina más de lo necesario y que era dueño de un manejo dúctil. A su vez era callado, y tenía el don de saber escuchar. Era considerado una gran persona, un gran amigos de todos y se había ganado rápidamente el respeto del ambiente.

Se recuerdan los 25 años del fallecimiento de Mario “Liche” Tarducci, uno de los grandes deportistas locales, y hasta hoy, el único que pudo ganar dos carreras en la popular categoría Turismo Carretera.

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