Básquet / Pablo Castro
“Estamos con las expectativas altas para hacer una buena temporada”
El entrenador de Ameghino dialogó con El Diario luego del receso de fin de año y previo al regreso a la competencia, que se producirá el próximo jueves en la ciudad de ResistenciaAmeghino tuvo ayer su segunda jornada de intenso trabajo, luego del receso de casi dos semanas por las fiestas de fin de año y el descanso habitual de la Liga Argentina de Básquetbol. El equipo de la ciudad, por la mañana, realizó un intenso entrenamiento y combinó trabajos en cancha y seguidamente en el gimnasio de la entidad, como parte de la planificación prevista para esta semana; trabajará en forma continuada hasta el miércoles, cuando emprenderá el viaje a Chaco para enfrentar a Villa San Martín de Resistencia, el jueves desde las 21.30; y luego se trasladará a Misiones, para medirse el sábado 11, desde las 21, ante Oberá Tenis Club.
En el entrenamiento de ayer dialogamos con el entrenador Pablo Castro, quien va a cumplir 10 años al frente del club, para conocer cómo fue el regreso al trabajo, un pequeño balance de la primera parte del año y al mismo tiempo cómo planifican lo que viene.
-Se terminó el descanso y ya están de vuelta al trabajo para encarar lo que viene. ¿Consideran que es la parte más dura del campeonato?
-Sí, se terminó el descanso. Con muchas ganas, con expectativas altas para hacer una buena temporada, por terminar bien esta primera mitad del año. Estamos ilusionados y lo vamos a tomar de esa forma, con las mayores ganas de hacer las cosas bien.
-Les toca comenzar esta parte del año jugando de visitante, en las regiones de mayor calor y ante rivales de los más difíciles; al menos las estadísticas dicen eso.
-Se da esa particularidad del calendario. Terminamos jugando con dos de los equipos clasificados al Súper 4 (Barrio Parque y Villa San Martín) y empezamos el año jugando con el puntero (Oberá) y un equipo que se ha hecho muy fuerte, como Villa San Martín. Hay que ir y jugar, hacerlo de la mejor forma posible. Nosotros estamos convencidos de que teniendo una buena jornada le podemos ganar a cualquiera y en cualquier lado.
-Algo que se dio en la primera parte del calendario es haber ganado ante equipos que se les había negado esa posibilidad en temporadas anteriores, como Deportivo Rivadavia y Barrio Parque.
-Tuvimos esa pequeña alegría que para la parte estadística está buena, saber que nos sacamos una pequeña carga de encima. Pero la mayoría de los chicos del plantel de esta temporada nunca habían jugado contra Rivadavia y es una cuestión más nuestra, de los que estamos en el club hace varios años. Lo importante es, lo que decía antes; que el equipo sabe que puede jugar de igual a igual con todos, que depende mucho de cómo estemos, que si tenemos un buen día, podemos ganar y si no lo tenemos, podemos perder con cualquiera.
-Va a ingresar los meses previos a cumplir 10 años en el club. Es poco habitual encontrar a un entrenador en un proceso de una década al frente del cuerpo técnico.
-No es lo habitual, pero hay muchos casos. Particularmente, a mí me gustan los procesos largos en todos los deportes. Hay una infinidad de casos que han sido exitosos con procesos largos y dentro del básquetbol, capaz que el de Gregg Popovich (22 temporadas en los Spurs) sea el mayor ejemplo mundial. Se da esa particularidad de que cumpliré una década en el club, pero no lo tomo como algo que lo tenga dentro de mis pensamientos permanentemente. Vivo el día a día y trabajo con las mismas ganas que el primer día cuando llegué.
-¿Cómo volvió el plantel?
-Bien, bien. Tenemos a Matías Martínez que se había ido con una pequeña lesión en un menisco de la rodilla, pero está recuperándose. El resto está bien, salvo la lesión de Emiliano Lezcano que la viene arrastrando desde la Liga Provincial, que se le salió el hombro, y antes de irnos al descanso se le volvió a salir. Seguramente tendrá que hacerse una cirugía, pero es un tema que está evaluando Federico Climaco, que es el médico, y que va a darnos los pasos a seguir. El resto están todos bien, contentos de volver al trabajo y con el ánimo general muy alto. Con ganas de hacer cosas buenas.
-¿Qué balance sacan del campus realizado?
-Hicimos un llamado para probar a jugadores a fin de año, más pequeños que los del año anterior. La realidad es que hemos tenido la suerte que el año anterior hayan venido jugadores de un nivel muy alto, así que la vara quedó alta para los chicos que vienen a probarse. Han venido chicos que juegan muy bien, que en otro momento hubiesen sido parte de la estructura del club. En este campus vinieron jóvenes a probarse y en esos puestos tenemos chicos que están en las mismas condiciones, o creemos, un poquito por encima. Creo que ahora está más difícil ingresar a Ameghino que en otros años. Tal vez no salieron tanto a la luz los resultados del campus. La verdad que los chicos que vinieron juegan muy bien, pero los que tenemos en casa son muy buenos.
-En este tramo de la minitemporada observamos a dos juveniles que vinieron a probarse.
-Hay dos chicos de Bahía Blanca probándose. Veremos qué pasa con ellos también. Se hizo el contacto, ellos querían venir a ver cómo trabajábamos. Están en ese proceso para ver si se pueden insertar y si el club está en condiciones de traerlos.
