LVF / Clausura / Primera final
Estiraron la incertidumbre
San Lorenzo y Atlético Ticino animaron un 1 a 1 en Las Perdices y llegan en pardas a la revancha. Los goles fueron en los primeros 20 minutos del partido: Ayrton Páez abrió la cuenta para la visita e igualó rápidamente Facundo Bolatti. El local jugó una hora con 10, por la roja a Petitti
Escribe/Fotos: Diego Pellegrini (h) / César Carballo
Finalmente el primer día del año tuvo la final. San Lorenzo y Atlético Ticino llevaron adelante un empate en uno, en lo que fueron los primeros 90 minutos de la serie, que va a definir al campeón del Torneo Clausura de la Liga Villamariense de Fútbol.
Tuvo mucho de final, tuvo mucho de todos los condimentos que siempre entregan este tipo de cotejos, con tanto por ganar y tanto por perder. Intensidad, polémica, momentos de poco juego (los más) y momentos de buen juego (los menos). Dentro de este marco, los goles en la primera parte de la tarde, más la roja en el local a Facundo Pettiti, no ayudó a abrir definitivamente un partido que nunca se destrabó, desde el desarrollo propiamente dicho.
Pareció que era todo de Ticino, con un arranque prometedor. El local se propuso jugar en campo rival y complicar con sus hombres más adelantados a base de juego y gambetas. Ese comienzo que se tiñó de rojo y blanco, fue la mejor parte del visitante en su estadía por Las Perdices. Y en la primera que tuvo, el equipo de Germán Vicario festejó.
Porque a los 11’, Santiago Domínguez ganó a pura velocidad y potencia por la izquierda, llegó a fondo y envió un centro perfecto, para que Ayrton Páez defina de primera, a media altura, cruzando el remate, para el 1 a 0. Golazo y estallido de todo Ticino.
Ese golpe propinado por el Atlético era demasiado importante para las aspiraciones de un equipo que llega como gran candidato. Parecía que iba a ser la tarde soñada del visitante.
Pero San Lorenzo, a base del empate inmediato, sumando a un gran esfuerzo y orden táctico, supo acorralar a las mejores armas del rival, para llevar el partido al terreno que más le convenía.
Entonces, a los 20´ el juez Jonathan Correa, marcó un penal “finito” de Fernando Rodríguez contra Gastón Scagliarini, para que Facundo Bolatti lo cambie por gol, tras la atajada de Emiliano Rodríguez en primera instancia. El delantero del Santo la cruzó, allí atajó el uno del Albirrojo, pero la pelota quedó mansa en el área chica y Chila fue por la revancha para el 1 a 1 del local.
Era un inicio esperanzador para el espectáculo, pero con el correr de los minutos, la final empezó a desinflarse. La roja a los 31’ de Facundo Pettiti sobre Domínguez dejó diezmados a los pupilos de Cristian Agosto, pero eso no fue una traba para que el Santo le haga frente de igual a igual a conjunto ticinense. Es más, un par de minutos más tarde, Facundo Bolatti generó una gran jugada gambeteando y Tóffolo no supo rematar con potencia, para batir al seguro Emi Rodríguez.
Allí fue cuando Atlético empezó a fallar. Sin juego por las bandas, dependiendo mucho de las gambetas de Páez y Domínguez, la visita fue cayendo lentamente en la trampa de un San Lorenzo, que lo esperaba ordenado, con Alexis Gavagnin muy seguro en el arco, más Scagliarini, Lameiro y Cavagliá, entendiendo el partido que tenían que jugar. Delante de ellos aparecía Matías Zuriaga, que les ganó el duelo a los volante rivales, entonces, el encuentro empezó a “trabarse”. Negocio para el local.
El complemento tuvo mucho de eso, poco juego y algunas chances de peligro importantes para los dos lados, principalmente para los de Agosto.
Fueron dos nítidas, la primera un desborde de Lucas Bolatti, que Maximiliano Tóffolo dispara débilmente a las manos de Rodríguez, cuando tenía un posición inmejorable para convertir. Y luego, el tiro libre de Cristian Fernández, que tapa el arquero y en el rebote Scagliarini lo tiene, pero nuevamente Rodríguez aparece de manera fenomenal.
A todo esto, Ticino no conseguía que Gonzalo Bertola ni Juan Bianchi, den ese primer pase clarificador para que los suyos inicien los ataques con nitidez. Solo sucedió una vez y Domínguez mano a mano casi coloca el segundo.
Entonces, el local siempre lo esperaba bien plantado al ataque del equipo de Vicario. Eso hizo que prácticamente Ticino, de gran poder ofensivo, no remate al arco de Gavagnin en todo el complemento. Se movieron los bancos, Favalli y Bechero en la visita, Chacón, Argañaraz y Maxi Pettiti en el local, pero nada cambió.
La foto de la recta final continuó siendo la misma hasta que cayó el telón, cuando el pitazo definitivo dijo que la historia deberá continuar dentro de tres días en Ticino. Por ahora es pardas, con ambos equipos y esa ilusión intacta de gritar campeón.
La figura: Santiago Domínguez: mostró gran desequilibrio individual a lo largo de los 90 minutos. El delantero generó con una gran jugada el primer gol de Atlético, habilitando a Páez y luego fue el más peligroso de la cancha. En el local, gran trabajo de Matías Zuriaga, el volante central ordenó constantemente a su equipo, marcando cuándo tenían que salir y cuándo retroceder. Además, bien con la pelota. Destacado primer tiempo de Facundo Bolatti, quien no gravitó en el ST.
El árbitro: Jonathan Correa: discreta labor. El colegiado nunca terminó de convencer con sus decisiones, marcado permanentemente por el altibajo de sus fallos. Tuvo momentos de aciertos, pero en muchos pasajes confundió. Marcó un penal por presunta infracción de Rodríguez a Scagliarini, que dejó dudas. Estuvo acertado en la roja de Pettiti por golpe a Domínguez, pero luego enredó su labor con infracciones que por ahí veía y en otras dejaba pasar.
