ALUMNI / COMIENZA OTRA ETAPA

Asume Theiler, luchador y trotamundos del fútbol

jueves, 16 de enero de 2020 · 11:00

En lo que significa el encendido de una luz de esperanza por un futuro mejor, Alumni comenzará hoy el ciclo bajo la verdadera conducción técnica de Luciano Theiler, un luchador de mil batallas y de distintos lugares por el mundo, que toma otro desafío en su carrera.

Después de haber dirigido 13 meses consecutivos en la Primera nacional, el exdefensor llega para armar una nueva estructura para un torneo de liga, aunque con la premisa de tener algo bueno que le permita al club villamariense, en el futuro, volver a los planos nacionales, donde estuvo durante décadas con marcado protagonismo.

Precisamente, Theiler fue jugador de Alumni en un torneo nacional, por lo que sabe de la relevancia en otro nivel que ostentó la entidad del barrio Lamadrid.

En ese sentido, haber “caído” de la segunda categoría del fútbol argentino a lo más amateur representa un desafío que habló con el directivo que lo trae, Adrián López, quien vuelve también a Alumni, precisamente, para tratar de devolverlo a otra jerarquía.

El Panadero buscó en Theiler al hombre que le otorgue impulso a la institución, haciendo un trabajo serio, sin apuros, aunque con la consigna de mejorar lo poco que hubo en los últimos tiempos.

“No podemos ser lo que fuimos en estos dos años”, pidió López, mientras convencía al entrenador de venir, aún cuando fue maltratado en su paso anterior, cuando apenas dirigió una práctica de fútbol.

Claro que Theiler sabe de desafíos y nuevas metas.

El fútbol no solo lo llevó en los últimos tiempos a Puerto Madryn (dirigió a Brown) y Mendoza (en Independiente Rivadavia), sino también lo depositó en lugares inhóspitos, muy lejos de su Justiniano Posse natal.

 

De aquí para allá

Con 38 años, Theiler tiene experiencias para contar como si fuese un veterano de mil vidas.

Es que el pibe de Posse que surgió de Complejo probó suerte en Renato Cesarini, Lanús y Belgrano, pasó por Alumni, General Paz Juniors e Independiente de La Rioja, salió del país a los 24 años, primero para jugar en Bolivia, y luego para otros países más “desconocidos”.

En 2008, tras un paso por Patronato de Paraná, Theiler jugó en la paradisíaca Maldivas, un lugar totalmente diferente a lo que le tocó meses después: Siria.

Theiler, de hecho, fue el primer argentino en jugar en Siria y en Líbano, a donde fue después, a pesar de los conflictos bélicos que había por entonces.

También anduvo por Indonesia y Bangladés, confirmando su condición de trotamundos.

“Son experiencias muy enriquecedoras, porque uno tiene que afrontar situaciones que son fuera de lo normal, una cultura diferente, un idioma y hasta la comida distinta. Hay que adaptarse a diferentes lugares y uno no conoce a nadie. Eso te hace crecer muchísimo y  te dan dominio propio. Siempre digo, cuando uno llega a esos lugares hay muchas cosas desconocidas y es ahí donde uno crece más rápidamente. No tanto en lo futbolístico, sino como jugador y  como persona”, dijo el año pasado, en diálogo con el diario Los Andes, de Mendoza.

De todas maneras, para batallar, Theiler ya estaba curtido. Como jugador se evidenciaba un defensor con autoridad y un fana del fútbol, profesional.

Desde chico, mientras, siempre anotaba todo y hacía su espacio en base a esfuerzo.

Más tarde reconoció que, a los 15 años, supo que iba a ser técnico de fútbol. Hoy asume (a las 16) en esa función, la suya.

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