Clausura / Zona Centro - 4ta. fecha
Para el olvido
En un flojo partido, Unión Central y Argentino empataron sin goles y desaprovecharon una gran chance de acercarse al lote de punterosEscribe / Fotos
Pablo Luna Broggi / César Carballo
Bajo un intenso sol, que convirtió la cancha de Central Argentino en un verdadero infierno, el Aurinegro recibía al Lobo con la intención de dar vuelta rápido la página de la fecha anterior, donde cayó con claridad ante River Plate.
En tanto, el conjunto de barrio Nicolás Avellaneda visitaba el reducto de Unión con la idea de continuar por la senda de la victoria, luego de un importante triunfo ante Alumni de local.
La novedad antes del inicio del cotejo fue la presencia de dos históricos del Argentino, quienes regresaron de la mano de Christian Romero para aportar su experiencia y jerarquía: Los delanteros Julio Gastaldi y Manuel “Panzón” Márquez, quienes ingresaron en el complemento.
La primera chance del partido llegó a los cuatro minutos, cuando Matías Calderón quedó mano a mano con Alaniz, tras un buen pase de Galíndez, pero el delantero visitante marró la gran chance de abrir el marcador en el amanecer del encuentro.
Luego, el mano a mano cambió de lado y fue Foco quién desperdició su oportunidad de marcar ante el achique del ex-Alumni Leonel Luciani, quien finalmente terminó quedándose con el esférico entre sus brazos.
Luego de la aproximación del conjunto de calle Rucci, apenas pasados los 10 minutos de juego ninguno de los dos equipos volvió a llegar al área del rival. El primer tiempo se convirtió en un verdadero bodrio, en donde el calor jugó un papel fundamental: los jugadores comenzaron a fastidiarse y la temperatura del juego comenzó a elevarse paulatinamente.
El árbitro comenzó a “revolear” amarillas por doquier para apaciguar los ánimos, pero no lo consiguió del todo. Por suerte, el entretiempo llegó antes de que alguien se vaya a los vestuarios por hablar de más.
Los 15 minutos de descanso iban a venir bien para descansar y refrescar ideas, aunque por lo visto la paridad iba a ser imposible de quebrar.
En el inicio del complemento, las cosas no mejoraron demasiado: el fastidio no pasaba, el calor continuaba y el balón seguía lejos de las áreas.
Sin embargo, una de las chances más claras llegó a los cinco minutos luego de un disparo de larga distancia de Ariel Galíndez que se estrelló en el travesaño y no movió el tanteador. Luego Calderón intentó convertir, pero el derechazo del delantero del Lobo se marchó por arriba del larguero defendido por Alaníz.
Llegando a los 20 minutos el juez expulsó a Horacio Busso y el visitante quedó con un jugador menos, mermando sus chances de gol, qué a pesar de ser bastantes intermitentes, llevaban más peligro al arco rival.
La última opción clara de gol la tuvo el interminable Julio Gastaldi, con un certero remate que reventó el palo izquierdo de Alaníz y sepultó casi por completo las esperanzas de rescatar los tres puntos de barrio Mariano Moreno.
Tan escasas habían sido las llegadas, que en los últimos minutos el miedo por no perder un partido mediocre, el cual claramente convenía empatar antes que nada, hizo que la falta de emociones de profundizara y ambos conjuntos se conformaran con el empate en cero.
Sobre el final, Unión también se quedó con un hombre menos por la expulsión de Cipollone, emparejando además la cantidad de jugadores en cancha por bando.
Tanto Unión como Argentino consiguieron un empate que los privó de sus respectivos objetivos: el Aurinegro no pudo quedar a un punto de los líderes y el Lobo no logró sumarse al lote de los punteros.
La novedad antes del inicio del cotejo fue la presencia de dos históricos del Argentino, quienes regresaron de la mano de Christian Romero para aportar su experiencia y jerarquía: Los delanteros Julio Gastaldi y Manuel “Panzón” Márquez, quienes ingresaron en el complemento.
La figura
Ariel Galíndez
Fue quien más se destacó en el partido. Casi le da el triunfo a su equipo con un golazo, pero el travesaño se lo impidió.
El árbitro
Juan Ceballos
Bien. Cobró acertadamente y fue bien claro con los jugadores a la hora de amonestarlos.
