Selección Argentina / con Mauro Rosales como protagonista
Se cumplieron 15 años de la primera medalla dorada
La Medalla de Oro en los Juegos Olímpicos era una materia pendiente para el seleccionado argentino de fútbol, que pese a distintas formaciones con jugadores devenidos en verdaderos cracks no pudo, hasta Atenas 2004, colgarse la ansiada presea, con un plantel que tuvo entres sus filas al villamariense Mauro Rosales.
El 28 de agosto de 2004 (se cumplieron ayer 15 años), el mismo día que la “Generación Dorada” del básquetbol obtuvo la suya, el seleccionado dirigido entonces por Marcelo Bielsa venció a Paraguay por 1 a 0, se consagró campeón invicto, sin goles en contra y desató en tierra olímpica por excelencia una alegría contenida por décadas.
Aquel equipo dejó atrás una obsesión mayúscula que se incrementó desde Amsterdam 1928 con la derrota ante Uruguay por 2 a 1 en el desempate y la caída sobre la hora en Atlanta 1996 ante Nigeria por 3 a 2.
El equipo de Bielsa se valió de nombres destacados como Carlos Tévez, figura y goleador, acompañado de la creación de Andrés D’Alssandro, el auxilio de Luis “Lucho” González, la seguridad de Germán Lux en el arco, el equilibrio de Javier Mascherano y el complemento de la experiencia encarnado en Cristian Gónzalez, Roberto Ayala y Gabriel Heinze.
Argentina, que también conquistó el premio Fair Play, dominó ampliamente a sus rivales en cada partido. El choque ante Italia, con Andrea Pirlo, Alberto Gilardino y un tal Daniele De Rossi, supuso el escollo más duro, pero lo superó sin inconvenientes con un 3 a 0 contundente.
La actuación del seleccionado, sumado a un espíritu amateur, dibujó una sonrisa amplia en Bielsa, quien festejó con sus dirigidos una conquista histórica devenida tal vez en una pequeña revancha luego del fracaso en el Mundial de Corea-Japón 2002 con la eliminación en primera ronda.
Poco después, el Loco dirigió a la mayor en Eliminatorias Sudamericanas con el triunfo ante Perú en Lima y dijo adiós porque se quedó “sin energías”.
El seleccionado tocó el cielo con las manos hace 15 años en Grecia, en el día más importante del deporte argentino, porque logró lo que hasta esa fecha parecía inalcanzable.
El camino hacia el oro comenzó con una rutilante victoria por 6-0 ante Serbia y Montenegro. Allí, en el estadio Pampeloponnisiako, convirtieron César Delgado, Luis González, Carlos Tévez (2), Gabriel Heinze y Mauro Rosales. En la segunda fecha, luego de derrotar 2-0 a Túnez, ya se aseguró su clasificación a la siguiente instancia y, ante Australia, se aseguró el primer lugar en el grupo tras ganar 1-0.
El primer cruce mano a mano fue ante Costa Rica, rival al que Argentina derrotó 4-0, con un gol de Delgado y tres de Tévez, quien finalizó como el máximo anotador del certamen. En semifinales tuvo que enfrentar a Italia en el estadio Karaïskákis. Aquella jornada, el equipo de Bielsa mostró un rendimiento superlativo y se quedó con el triunfo por 3-0.
En la final, Argentina se enfrentó a Paraguay en el Estadio Olímpico. A los 17 minutos del primer tiempo, Rosales desbordó y sacó un centro por derecha. En el área, Tévez corrió al primer palo, anticipó al arquero y convirtió el único tanto que le dio el histórico triunfo al equipo de Bielsa. Tras el pitazo final, los jugadores argentinos se colgaron su merecida y ansiada Medalla de Oro.
