COPA AMERICA - Semifinal

En su mejor partido, Argentina quedó en el camino ante Brasil

Perdió 2 a 0 a manos del organizador en su presentación más convincente del torneo. Por ocasiones generó chances para igualar y en su mejor momento, una contra letal lo dejó sin sueño. Ahora tendrá su desquite por el tercer puesto en San Pablo. Gran partido de Messi
miércoles, 3 de julio de 2019 · 11:30

Escribe: Federico Jelic
Especial desde Belo Horizonte

La Copa América despide a una selección argentina que cae de pie en el Mineirao de Belo Horizonte, con más de 55 mil espectadores en sus tribunas, al son del clásico más importante del continente  que se vivió con todo el voltaje y la euforia que merece. Fue derrota 2 a 0 por semifinales, ante el gran favorito y organizador en su mejor presentación en el torneo, donde incluso encontró razones varias como para empatar, incluso con desventaja de jerarquía, donde se rescata la  recuperación de un Lionel Messi que lució como en Barcelona.

Ahora el local irá por la final aunque por instantes lució herido y confundido, mérito de una Argentina que bien pudo igualar y que se retira de la competencia con una mejor imagen de la que inició en Salvador de Bahía. El lamento es que bien este duelo pudo ser una final anticipada, se vivió como tal, pero Brasil fue oportuno, letal en el mejor momento del elenco de Lionel Scaloni y suma una nueva victoria oficial sobre su rival natural, estirando una racha que en cancha pareció no tener. Ahora el combinado nacional irá por el consuelo del tercer lugar en Sao Paulo con el perdedor de Chile-Perú, una recompensa que puede solidificar las bases que dejó esta copa, ya imaginado un futuro y un proyecto con el saldo global de Brasil 2019.

En los primeros minutos la estrategia era soportar el asedio de arranque de un Brasil que con el empuje de su gente fue una tromba, sumado al arbitraje de Roddy Zambrano que cobró no menos de cinco faltas en 10 minutos y amonestó a Tagliafico innecesariamente. La presión era para el local sin dudas, y en ese contexto por momentos pareció no querer meterse en disputa, como teniendo al reloj de aliado.

La primera fue de Paredes, con su virtud máxima en los remates de larga distancia, que pasó muy cerca del ángulo de Alisson. Pero después Brasil inclinó la cancha con el empuje de su “torcida” y con un magistral Dani Alves, autor intelectual de la apertura del marcador y encargado de generar fútbol para el anfitrión.

Fue a los 18 minutos, golazo, con la soltura y la experiencia del exlateral de Barcelona, en definición de Gabriel Jesús que solo tuvo que empujar tras un pase de Firminho, pero al valor agregado lo había puesto el lateral derecho. La concepción fue impresionante, con todo el oficio, haciendo pasar a Paredes y Acuña y decretando la ventaja ante el estruendo del estadio poblado de camisetas amarillas.

Pero después llegó el carácter y el resurgir del equipo, esa personalidad que tanto se le reclamaba. Lionel Messi jugó su mejor partido del torneo y en años, ya que mostró calidad, verticalidad, precisión y una gambeta endiablada que despertó temores en las tribunas. De su magia Argentina encontró los instrumentos para empatar donde simplemente faltó fortuna. Cabezazo en el travesaño de Agüero, remate por encima de De Paul, Alisson le contuvo un tiro libre a Messi y en la jugada anterior de milagro nadie empujó a la red una gran individualidad de la Pulga, que en la parte previa tuvo un remate en el palo. Simplemente la suerte estuvo para el local.

Messi tuvo la explosión que lo caracteriza en Barcelona. El complemento se presentó con la misma naturaleza, a pura actitud, una herramienta de la que Argentina hizo gala con un consolidado Rodrigo De Paul y un esforzado Marcos Acuña. Brasil tenía su mapa espero lo mismo se vio sorprendido, dividiendo la pelota en momentos no habituales de su ADN. Hasta que en sus credenciales puso su jerarquía y se quedó con el pleito tan deseado, en un escenario desfavorable.

Fue confusa la jugada del gol de Firminho, porque Foyth, de interesante rendimiento en una posición inhabitual, “durmió” inocentemente pensando que habían cobrado falta, y esa locomotora llamada Gabriel Jesús arrastró a todos para después ceder el gol. Injusto por el desarrollo, justicia por la capacidad de manejar los tiempos y golpear arteramente en su hora más complicada, con una carta jugada por Tité que dio resultados cuando parecía que se le venía la noche.

Los ingresos de Di María y Lo Celso no alcanzaron para desnivelar, salida polémica de un De Paul que era estandarte en presión y actitud, aunque ya nada iba a cambiar. Se esfuma otra chance para un Messi que brilló en su mejor partido, poniendo la cara y el equipo al hombro, como líder absoluto aunque el paso del tiempo lo pone contra la pared en su cuenta regresiva para ganar algún título oficial con el escudo de AFA.

En su mejor partido, Argentina arma los bolsos y deja de soñar con la final de la Copa aunque buscará certificar su leve progreso con el tercer puesto en San Pablo. Chile o Perú bajarán la cortina de una copa que fue de menor a mayor y cerca estuvo del batacazo, en su mejor partido, pero con el saldo de que hay bases como para empezar a planificar una nueva estructura y recuperar la dignidad perdida. Se va de pie, con mejor imagen y semblante en la derrota menos dolorosa, cerca de la historia, pero con el sinsabor de que a la final tendrá que verla por televisión.

 

Lionel Scaloni

“Por méritos, tenía que haber pasado Argentina”

El entrenador del seleccionado argentino de fútbol, Lionel Scaloni, criticó anoche el desempeño del árbitro ecuatoriano Roddy Zambrano en el clásico contra Brasil y aseguró que “por méritos tenía que haber pasado Argentina”.

“Hay veces que el fútbol es injusto, si era por méritos tenía que haber pasado Argentina. Sin duda, este grupo demostró que siente la camiseta como nadie, creo que dejamos una imagen para el futuro de esta selección, hay un camino a seguir muy bueno”, remarcó el técnico en conferencia de prensa.

“No me gustó el árbitro, las chiquitas las cobró todas para el otro lado y en creo que no estuvo a la altura de un partido de este calibre”, apuntó ante la consulta, y volvió a remarcar que “fuimos superiores al rival y en la jugada del segundo gol había un jugado en el piso y se escuchó un silbato. Por eso me volví loco y era una jugada que estaba invalidada. A pesar de eso, el equipo siguió y fue emocionante lo que hicieron los jugadores”.

Sobre su continuidad, Scaloni afirmó que “no es momento para responder eso” y que sólo piensa en estar con sus jugadores en la derrota.

“Estos jugadores tienen futuro y tienen presente en la selección. Si tomamos conciencia que a veces un resultado negativo puede ser positivo, habremos avanzado”, remarcó.

También ponderó al capitán Lionel Messi: “No tengo dudas de que es nuestra bandera y es emocionante verlo jugar y ver lo que ayuda a todo el equipo. El fútbol le dará revancha a él y a toda la selección”.

 

AGÜERO Y MESSI APUNTARON AL ARBITRAJE

“Así, que no exista el VAR”

El Kun contó cómo fue el penal que le cometieron y derivó en el segundo gol local. Y la Pulga tiró que el árbitro “inclinó la cancha” y que “no pasa nada porque maneja todo Brasil”

Un claro penal que no le cobraron a Sergio Agüero, en la jugada previa al segundo gol de Brasil, desató la bronca del propio Kun y de Lionel Messi, los referentes de esta selección argentina que volvió a quedarse con las manos vacías en su sueño por el título.

Esa jugada polémica quedó verificada en las imágenes que captó la televisación, pero no así el VAR, método por el cual el arbitraje trabajó mucho durante la Copa América, pero que anoche no se utilizó correctamente.

“Siento un golpe de Dani Alves por atrás, de ahí vino el gol, Juan (Foyth) se quedó parado pensando que iba a cobrar”, se quejó luego Agüero, víctima de la falta que debió derivar en penal para Argentina y tarjeta para el brasileño, pero no fue así.

“El VAR funcionó muy bien hasta hoy... No sé por qué no se revisó cuando nos vinieron a explicar antes del comienzo de la Copa cómo era el VAR. Si terminaba en gol, se revisaba”, expresó el Kun.

“Cuando le consulté, el árbitro me decía: ‘Me avisan que no hay nada’, entonces nos vamos calientes porque las cosas deberían correctas. Así, que no exista el VAR”, manifestó el delantero de Manchester City.

A pesar de esto, Agüero remarcó: “Creo que no hay que reprocharnos nada. Hicimos lo que teníamos que hacer y nos vamos con tristeza”.

Sobre el futuro, el ex-Independiente afirmó que “fue todo muy nuevo. La mayoría nos vamos con una buena sensación porque los compañeros jóvenes son el futuro de la selección y hay que estar tranquilos, sabiendo que esto va a cambiar”.

Sobre el cuerpo técnico, expresó: “No puedo decir nada porque fuimos claros en muchas cosas. El es nuevo y así como nosotros aprendemos de las derrotas, él también”.

 

El peor final

Messi trató de hacer de todo para revertir la mala imagen que arrastraba en algunos partidos decisivos.

Como capitán del equipo, la Pulga se puso el equipo al hombro, pero terminó también con bronca por el arbitraje.

“Brasil tiene grandísimos jugadores, de eso no discuto, pero el árbitro iba toda para ellos”, arrancó el crack.

“En esta Copa, en foules, manos, penales boludos... Siempre fueron al VAR, no sé por qué ahora no quisieron revisar los dos penales que nos hicieron”, expresó.

“Ojalá la Conmebol haga algo con estos arbitrajes. Dejamos todo y nos inclinó la cancha. Pero no creo que hagan nada. Maneja todo Brasil”, tiró.

En ese sentido, dijo que el penal de Agüero y el gol posterior de Brasil fue una jugada “que te va sacando del partido, ves que el árbitro (Roddy Zambrano) no está siendo justo”.

A pesar de todo, Messi dijo que con la nueva camada, la selección “empieza algo lindo”.

“Viene una camada buena, importante, que ama la selección y quiere estar, hay futuro y una base muy grande. Tendrían que darle tiempo y dejarlos seguir a estos jugadores”, puntualizó.

 

Catorce años sin ganarles

Argentina y Brasil están igualados con 42 triunfos cada uno en el historial, luego de la victoria por 2 a 0 obtenida por este último en la semifinal de la Copa América que disputaron en el estadio Mineirao, de Belo Horizonte.

El historial es uno de los más amplios en lo que a selecciones se refiere y está igualado con 42 encuentros ganados cada uno, y 26 empates.

La de anoche fue la primera vez que ambos representativos nacionales se enfrentaron en semifinales de Copa América, ya que anteriormente lo habían hecho tres veces en finales, cuatro en cuartos y una en octavos.

Y en Copas América, Argentina está al frente ya que se enfrentaron 32 veces, con 15 victorias albicelestes, 10 de Brasil y ocho igualdades.

Los últimos cinco cruces eliminatorios fueron para Brasil, ya que además del 2-0 de ayer, los brasileños se impusieron 4-2 por penales, luego de empatar 2-2 en los 90 minutos, tanto en cuartos de la Copa América de Uruguay 1995 como en la final de la edición de Perú 2004.

Además Brasil goleó por 4 a 1 en la final de la Copa de las Confederaciones 2005 y 3 a 0 en la definición de la Copa América Venezuela 2007.

La deuda de ganar en el Mineirao al final Argentina la mantuvo, ya que jugaron seis veces en Belo Horizonte, con cinco triunfos brasileños y un empate. Brasil ganó anoche 2-0, por 3-2 en un amistoso en 1968, 2-1 en la Copa América 1975, 3-1 por las Eliminatorias rumbo al Mundial 2006 y 3-0 por las Eliminatorias rumbo al Mundial 2018. Por su parte, empataron 0-0 por las Eliminatorias rumbo al Mundial 2010.

Argentina lleva 14 años sin ganar un clásico oficial. El último triunfo ante Brasil fue por 3 a 1 en las Eliminatorias rumbo al Mundial de Alemania 2006, el 8 de junio de 2005, con dos goles de Hernán Crespo y uno de Román Riquelme. De ahí en más hubo siete partidos, con cinco triunfos brasileños y dos empates.

Hubo un solo triunfo oficial de Argentina en Brasil en este clásico sudamericano que se jugó 12 veces en tierras brasileñas, con una abrumadora diferencia a favor del local con nueve triunfos, dos empates y una derrota.

La única victoria argentina se dio por la Copa de las Naciones de 1964, también llamada Copa Euroamericana, una competencia oficial intercontinental organizada por la Confederación Brasileña de Fútbol que contó con la participación de ambos seleccionados sudamericanos, Inglaterra y Portugal.

Argentina salió campeón de ese certamen y en el enfrentamiento con Brasil lo derrotó por 3 a 0 con dos goles de un muy joven Roberto Telch, de San Lorenzo de Almagro, y el restante de Ermindo Onega, el llamado “Pelé blanco” de River Plate.

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