En pocas líneas
Pozo lleno. La tradicional cancha de River, en pleno barrio Almirante Brown, contó con un numeroso público (algo más de 600 personas), tanto por simpatizantes y familiares de ambos equipos, y también por un valiosa cantidad de público neutral que se acercó al Pozo a ver el cotejo entre villamariense, pese al frío y el fuerte viento.
Interrupciones. El juego se detuvo en cuatro oportunidades y, en dos de ellas, fue porque un perro apareció por el sector del área grande del arco ubicado a la calle Ramiro Suárez. Y, además, para la atención médica a Pratti (en el primer tiempo, tras quedar tendido en el suelo por un golpe en la cabeza) y Mellano (torcedura de un dedo).
Volvió y “se fue”. Joselitó Bernadó, en su regreso tras su viaje por Nápoles que le impidió estar en tres partidos (los dos con Rivadavia y la ida ante River), fue expulsado por “hablar de más” posterior a la acción de penal.
Penales. En la previa de la revancha entre River y Universitario, la Reserva de la Uni accedió a la final tras vencer en los penales a Alumni, en el único cruce de semifinales que se definió por esa vía.
