Liga Villamariense - Apertura - 12ma. fecha - Interzonal Norte-Sur

La mejor cacería de Los Zorros

El Celeste derrotó como local 2-0 a Rivadavia, vengándose de la goleada que sufrió en Arroyo Cabral en primera rueda. Dejó sin invicto al Verde, cortó una racha de seis partidos sin triunfos y sigue ilusionado con la clasificación

Escribe: Federico Gazzoli. Fotos: César Carballo

ra el partido perfecto para que Los Zorros demostrara una recuperación que le permitiera volver a ponerse a tiro de la clasificación, y lo terminó siendo. En su casa recibía al invicto Rivadavia, que durante la ida lo había goleado 5 a 2, con la obligación de volver al triunfo luego de seis fechas sin victorias. Todos esos condimentos terminaron siendo los alicientes para que el equipo de Marcelo Santoni entendiera que estaba frente a una final y saliera a jugarla como tal, con los dientes apretados, con el cuchillo entre los dientes y sin resignar ni un instante en materia de entrega.

Así planteó el juego de entrada el Celeste, ejerciendo una fuerte presión en todos los sectores de la cancha y presionando bien arriba cada salida de un Verde que apostó a tratar de estar bien ordenado en el fondo para luego intentar hilvanar algún contragolpe.

En ese duelo de apuestas prevalecieron las intensiones del dueño de casa, que durante los primeros minutos del cotejo fue dominador de la pelota y generó las primeras situaciones claras de gol.

Iban 13’ cuando Ponce ejecutó un tiro de esquina desde la derecha y cerca del punto penal Gudiño cabeceó una pelota que se fue por arriba del travesaño.

Poco después, desde cercanías del círculo central, Villagra impulsó un tiro libre en forma de centro, Garis ganó en las alturas cerca del palo izquierdo y conectó de cabeza un balón que se fue ancho.

Mientras tanto, Rivadavia se mostraba desconocido y lejos del nivel que lo llevó a ser protagonista en la Zona Sur, sin conseguir hacerse con la pelota y falto de poderío ofensivo.

Pasada la media hora el local entendió que merecía estar ganando y así apretó el acelerador para ir en busca de la victoria.

A los 33’ Villagra y Ponce se conectaron con una buena pared, entrando al área el delantero abrió hacia la derecha para la llegada de Gudiño y el defensor remató demasiado alto.

El Pulga Villagra volvió a ser protagonista 4’ más tarde, cuando ejecutó un tiro libre en el que la pelota se fue apenas arriba del travesaño.

Hasta que a los 39’, de tanto insistir y mereciéndolo claramente, Los Zorros encontró la alegría. Ponce entro el área visitante con pelota dominada, Gozzerino lo bajó y el árbitro no dudó en cobrar penal. Villagra se hizo cargo de la pena máxima, rematando cruzado, de zurda y a media altura una pelota que Berardo llegó a rosar pero que no pudo evitar que se transformara en el más que celebrado 1 a 0 para el local.

Los de Peñaloza reaccionaron recién en tiempo de descuento y a través de una jugada de baló detenido. Gozzerino ejecutó un córner desde la izquierda, su disparo de derecha se fue cerrando y sobre la línea Garis despejó agónicamente de cabeza.

Ya en el complemento, quizás por el desgaste realizado en los primeros 45’, los de Santoni mermaron notablemente su rendimiento físico y así le cedieron el dominio del esférico a un Rivadavia que sin embargo no supo administrarlo con la claridad necesaria para traducir esa posesión en generación de peligro en zona ofensiva.

Así gran parte del segundo tiempo se desarrolló en la mitad de la cancha, sector en el que el Verde se quedaba sin ideas y le terminaba regalando el balón a un conjunto local que no pudo demostrar la ambición que lo había llevado a ponerse en ventaja.

La única clara que tuvo Rivadavia en el complemento llegó desde los pies del ingresado Zabala, quien entró al área por la derecha, enganchó y remató de zurda una pelota que se fue al lado del palo izquierdo.

Y hablando de únicas, en la primera que tuvo el dueño de casa en la segunda mitad logró facturar y liquidó la historia. A los 39’, desde tres cuartos de cancha Villagra ejecutó un tiro libre en forma de centro y en el corazón del área, con apenas tres minutos en cancha, Bella peinó el esférico de espaldas al arco y lo colocó contra el palo izquierdo, señalando el 2 a 0 y reeditando otro eufórico festejo local.

Y esa algarabía no era para menos, porque después de seis fechas el Celeste se reencontró con la victoria, vengó la goleada sufrida en Arroyo Cabral, dejó sin invicto a Rivadavia y mantiene vivas sus chances de pelear por la clasificación.

Los Zorros salió de “cacería” y su recaudación fue más que próspera.

La figura: Diego Villagra: en un partido que se jugó todo el tiempo con “dientes apretados”, el Pulga nunca resignó nada a la hora de meter cuando tuvo que ir a disputar la esfera. Fue así que recuperó una buena cantidad de pelotas en el mediocampo. Buen remate cruzado en el penal que abrió el marcador y un buen centro para encontrar la cabeza de Bella en el segundo tanto. Samuel Garis fue el otro punto alto del Celeste.

El árbitro: Emanuel Murúa: Flojo desempeño. Le faltó temperamento para controlar un partido tan caliente. Dejó pasar varias infracciones y golpes desleales que, como mínimo, ameritaban amonestaciones. Además, cobró algunas faltas “a pedido” y permitió todo tipo de insultos entre protagonistas visitantes e integrantes del banco local. Acertó en el penal cobrado.

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Indiferencia