El líder sacó a relucir su manual

lunes, 8 de abril de 2019 · 00:00
LIGA VILLAMARIENSE - APERTURA - Zona Centro - 4ta. fecha Con sendos goles de pelota parada y un inteligente trabajo en inferioridad numérica (aspecto que se repitió en los últimos partidos), River derrotó 2 a 1 en Plaza Ocampo a San Lorenzo de Las Playas y es único puntero invicto en su zona Escribe: Juan Pablo Morre Efectivo en las alturas. Así se mostró River, que a través de la contundencia en acciones de pelota parada y sapiencia para manejar un trámite que otra vez lo tuvo en inferioridad numérica en muy buena parte, venció 2-1 a San Lorenzo de Las Playas y dejó en claro las aptitudes que lo ubican en lo más alto de la competitiva Zona Centro. Resultó mínima la diferencia en el marcador porque el actual San Lorenzo muestra otra prolijidad y mayor aplomo en el campo de juego a campañas anteriores, pero tiene distracciones y fragilidades que ayer el rival aprovechó para direccionar el marcador y el control del partido a su favor, en un trámite muy equilibrado. El líder empezó light frente a un activo anfitrión, más pulcro en su juego por la pulcritud de Mayco Rodríguez. De todos modos, un par de intervenciones lúcidas de Matías Alvarez activaron a River. A los 13, avisó Lautaro Marín cabeceando desviado y, tres minutos después, el propio Alvarez mandó un preciso centro para el ingreso al segundo palo de Jonas Chiotti, quien facturó el 1 a 0 con una pirueta para rematar al fondo del arco. Con la ventaja, y haciendo daño con los envíos cruzados y la aparición al espacio de sus volantes (remates altos de Tissera y López), River quiso adueñarse definitivamente del partido, pero le costó el retroceso defensivo y no corrigió a tiempo las deficiencias defensivas; por lo que, con la rebeldía de Brian Mendoza y el cambio posicional de los volantes externos, el local dañó por la derecha, al punto que Damián Moyano, a los 31 minutos, se fue a las duchas por reiteración de faltas. Ante esto, se reordenó bien River frente a un rival que insinuaba más de lo que concretaba y aplicó el golpe de gracia previo al descanso. Es que, después de un instante de preocupación (Mendoza -otra vez- quedó tendido en el campo de juego casi desvanecido y debió actuar rápidamente el personal médico), sobre los 46’, y en un tiro de esquina, Chiotti envió la pelota al primer palo y allí apareció con un gol notable de goleador (cabezazo al ángulo) de Joaquín Genaro: 2 a 0. Ese tanto (determinante) al cierre de la etapa inicial le simplificó todo a River para el complemento. El equipo de Bengoa, con dos goles arriba, estuvo muy aplicado y no pasó nunca sofocones (a excepción de los minutos finales) porque le acortó espacios en ofensiva a un rival que careció de ideas, poder individual o acciones colectivas para romper el firme muro del elenco de barrio Almirante Brown. Pese a ceder la pelota, igual River sostenía el control del partido porque mejoró considerablemente la labor de su dupla central, se redobló Mayco Sánchez en zona media, mientras López y Chiotti eran claves para darle oxígeno a su equipo cuando intervenían con pelota. Así, los minutos fueron pasando sin mucho que remarcar, aunque de a poco se desdibujó (y crecía en impotencia) por completo San Lorenzo y River se arrimó a la goleada, aunque le faltó puntería. A los 25’, López tiró apenas desviado tras acción de Genaro y éste, un par de minutos después, tampoco logró acertar al arco luego de que Alvarez realizará la mejor acción individual del partido (prácticamente de área a área) con tal esfuerzo físico que le significó dejar la cancha por lesión inmediatamente. Precisamente, el nerviosismo de no poder torcer el rumbo del Santo quedó en claro cuando Mendoza se retiró a las duchas por doble amonestación; de igual manera, extrañamente en igualdad numérica sí llegó el descuento (40’) porque Facundo Martín anotó para su equipo (sin marcas, cabeceó cruzado) y le brindó al cierre del pleito algo de suspenso, que se acrecentó cuando Maximiliano Tissera desaprovechó un penal tres minutos más tarde (la envió muy alto). Igual, solo se vieron otras dos rojas (Alzugaray en el Santo y De Castro en River) hasta que el referí Iván Reyna decretó el final del juego para la felicidad de La Banda (y también cierta desazón, porque sigue perdiendo jugadores por rojas evitables) que, en definitiva, concretó un paso más y mira a todos desde arriba, nuevamente en soledad.  

La figura

Jonás Chiotti Clave en el marcador final (anotó el 1 a 0 y asistió en el otro) y muy productivo cada vez que apareció en escena. Solidario y valioso trabajo como volante cuando su equipo quedó con diez. Alvarez también mostró un nivel y trabajo constante hasta que fue remplazado. Mayco Sánchez mostró la bandera del esfuerzo desde la zona media.  

El árbitro

Iván Reyna Correcto en las expulsiones y en las acciones más complicadas que tuvo el partido. Por momentos, le faltó claridad y autoridad en sus fallos, aunque desarrolló una buena performance.