El Lobo ya muestra los dientes
lunes, 29 de abril de 2019 · 00:00
LIGA VILLAMARIENSE - Apertura - 7ma. fecha - Zona Centro
Argentino ganó su segundo partido consecutivo: 3 a 1 frente a River y con dos hombres menos. Los goles albiazules fueron convertidos por Danna, Calderón y Díaz. Gigena descontó para la visita
Escribe: Pablo Luna Broggi
Luego de varios días de lluvia y frío, el viento disipó las nubes y permitió que Argentino reciba en su casa a River bajo un sol radiante y una temperatura agradable.
Desde el comienzo del partido, el que tomó la iniciativa fue el conjunto de barrio Almirante Brown, haciéndose dueño del balón y generando fuertes dolores de cabeza a la defensa local. La primera chance llegó pasados los 8 minutos de juego, con una gran media vuelta de Tisera que se fue muy cerca del palo izquierdo defendido por Dante Alanis. Luego, Argentino contestó con un veloz desborde de Candiotto que, tras un preciso centro, Calderón no llegó a definir.
El visitante era más que su rival, pero paulatinamente comenzó a quedarse y a sufrir mucho defensivamente, a causa de la precisión de Claudio Díaz y la velocidad de la línea ofensiva Albiazul.
Luego de grandes atajadas de Garofani a Carrera y al propio Lana, llegó la apertura del marcador luego de un gran tiro de esquina del capitán local que Gabriel Danna impactó de cabeza para desatar el festejo desahogado de toda la parcialidad local.
Para peor, cuando River intentaba reponerse del cimbronazo que le causo el primer gol de Argentino, llegó el segundo: una mala salida defensiva del conjunto de Bengoa le permitió a Calderón capturar un pase que partió desde mitad de cancha y vencer al arquero rival con un sutil remate a la izquierda de Garofani, que nada pudo hacer para evitar el 2 a 0.
Era un partido raro y lo sería a lo largo de los 90 minutos. River era mejor que su rival, o eso parecía, pero perdía 2 a 0.
En los últimos minutos del primer tiempo, el millonario intentó descontar: primero con un remate de Alvarez, luego con un fuerte disparo al palo de Tisera, y finalmente con un tiro de larga distancia de Chiotti, pero ninguno pudo quebrar la valla defendida por Alanis y el entretiempo encontró al local con una impensada ventaja de dos goles.
En el complemento llegaron todas las emociones que se ausentaron en los primeros 45 minutos. A los 4 minutos, Calderón quedó frente a Garofani, pero se apuró y remató desviado. Luego, el nueve probó suerte de larga distancia pero tampoco pudo marcar. Llegando a los 10 minutos, nuevamente el delantero se pasó a toda la defensa visitante, incluido el arquero, pero remató incómodo y mal, y el tanteador siguió inamovible.
Luego de los yerros del joven delantero Albiazul llegó la expulsión de Carrera y parecía que “se le venía la noche” al local, pero inmediatamente Lana Díaz, de larga distancia, puso el 3 a 0 y sepultó las esperanzas millonarias.
Sin embargo, Argentino no hizo un buen partido y las cifras mentirosas del marcador provocaron una peligrosa relajación en el local, que derivaron: primero en el descuento del local, luego de un gran pase de mitad de cancha que el recién ingresado Gigena capturó y definió de gran manera; y luego con un sufrimiento hasta el final producto de una nueva expulsión (Barbieri) y el crecimiento futbolístico de River, que no alcanzó a empatar el partido, pero mereció mucho más de lo que finalmente consiguió. Poco importa si Argentino no juega bien, o no convence, cuando con dos jugadores menos gana y por momentos golea. El Lobo consiguió una nueva victoria que lo arrima a la cima, mientras River aún está a tiempo de reaccionar si no quiere dilapidar los importantes puntos conseguidos en el inicio del torneo.
La figura: Matías Calderón. Gran partido del delantero juvenil, que coronó su tarde con un gol. Inquietó a la defensa rival los 90 minutos y no hizo mas goles por falta de fortuna.
El árbitro: Yoel Yúdica. Regular. No incidió en el resultado, pero fue demasiado parcial en el cobro de faltas en contra de Argentino, quien terminó con dos expulsados y seis amonestados, cuando la realidad reflejaba otra cosa.