Hallaron muerto a Toresani y todo el fútbol lo despide

martes, 23 de abril de 2019 · 00:00
El exjugador dirigió en Alumni en 2013 [caption id="attachment_50763" align="aligncenter" width="709"] Toresani dirigió al Fortinero en la vuelta al Federal B, tras el descenso. Su etapa resultó muy corta, con cinco partidos. En la imagen, lo que fue su debut oficial, en La Carlota, frente a Jorge Ross[/caption] El mundo del fútbol argentino despertó ayer con una trágica noticia que toca también a Villa María: murió Julio César Toresani. A los 51 años, el extécnico de Alumni habría decidido quitarse la vida en el predio de la Liga Santafesina, donde residía hace un tiempo. Las informaciones dan cuenta que el Huevo atravesaba una profunda depresión, a tal punto que la semana pasada había sido hospitalizado de urgencia por un intento de suicidio con pastillas, por lo que debieron realizarle un lavaje de estómago y en 48 horas le dieron el alta. En ese mismo estado se encontraba también antes de su muerte, de acuerdo a sus últimas publicaciones de WhatsApp, donde dejó mensajes sugestivos. “Llegó el momento, demasiado la espera”, redactó en el primero de los tres posteos, hechos entre las 16.54 y las 20.35 del domingo. “Gracias amigos por estar, ustedes saben ya”, rezó el segundo; mientras que el último fue más contundente todavía: “Y nos seguimos juntando con gente que a uno le soltó la mano y que no son capaz de preguntar ¡cómo está uno! Igual Dios pone las cosas en su lugar”. Gabriel Coffi, empleado de la Liga Santafesina que se encargaba de abastecer al exfutbolista, dio detalles de las últimas horas que vivió el Huevo en el predio. Coffi aseguró que “un amigo de él envió un video en el que mostraba que tenía pensado suicidarse”. Sin embargo, una visita nocturna pareció calmar a Toresani: “Cuando fuimos a la noche con el presidente de la Liga Santafesina (Axel Darío Menor) lo contuvimos hasta que llegaron los médicos. En mi último recorrido por el predio vi que estaba descansando, pero cuando volví esta mañana lo vi en esa posición, con un cable alrededor del cuello”. “No me sorprendió que haya tomado esta decisión. Siempre me decía estas cosas, y cada vez que hacía referencia a eso yo llamaba al psicólogo, porque no soy médico”, continuó el empleado de la entidad y aclaró: “Estaba previsto de que vaya a un centro de rehabilitación, porque necesitaba ayuda profesional”. Finalmente, Coffi remarcó que “en la habitación había cartas, porque quiso dejar todo en orden” y cerró la entrevista con un análisis de la crisis personal que vivió el Huevo en el último tiempo: “Lo que más me dolió fue el abandono total que sufrió. Si uno tiene un problema marital, los hijos se tienen que poner aparte. No le dejaron ver al hijo, y tal vez eso fue lo que desencadenó todo. Cuando creíamos que estaba bien, bajamos un poco la guardia y nos pasó esto”.   Maradona: “Lo lloro” Toresani trabajó en Villa María en 2013, cuando se hizo cargo de Alumni en el torneo nacional. Por entonces todo el mundo le recordaba la anécdota con Diego Maradona, nada menos. Fue cuando el astro mundial le tiró su domicilio (Segurola y Habana...) por televisión tras una discusión durante un Boca-Colón. Curiosamente, el Huevo luego fue compañero de Diego. Y en ese marco, Maradona ayer expresó su dolor por la muerte del exjugador santafesino. “Pensar que lo quise pelear y hoy lo lloro. Después de aquella famosa discusión, él vino a jugar a Boca y fuimos grandes compañeros. Hablé muchas veces con él por teléfono. Pensé en traerlo como segundo mío. Lamentablemente llegué tarde. No creí que fuese todo tan grave... Ahora, yo me pregunto, ¿por qué Boca, River o la AFA no les dan apoyo a los futbolistas que pasan por esta situación? No creo que el caso de Toresani sea el único. Por otro lado, hay gente que conocía al Huevo mucho mejor que yo, y no hizo nada. El era un tipo muy trabajador. Lo lamento en el alma. Mi pésame a toda su familia. Ojalá que los hijos tengan el mismo corazón que su padre”, escribió Maradona en su Instagram.   Aquella superación Cuando Toresani llegó a Villa María para dirigir a Alumni, su primera visita fue a la Redacción de El Diario para ser entrevistado. Allí nomás, a pesar que intentaba dejar atrás su calvicie, contó que había superado el tratamiento de un cáncer linfático. “Pensé que mi vida se acababa a los 45 años. Me apoyé en Dios y en mi familia”, contó por entonces, en sus primeras horas en la ciudad. Precisamente, trajo al club como refuerzo a su hijo Lautaro, a quien quería tener cerca. Más allá de esto, el Huevo aspiraba a dirigir a uno de los grandes de Córdoba, pero los resultados en Alumni no fueron los esperados y se fue tras el final de una campaña pobre.   Por todas partes El Huevo pudo darse el lujo de jugar clásicos importantes con diferentes camisetas. Jugó en Unión y Colón de Santa Fe; también en River y después en Boca. Además, defendió los colores de Independiente, Audax Italiano (Chile) y Patronato de Paraná. Todos los clubes enviaron ayer sus condolencias por la pérdida del exvolante que se destacaba por su enorme esfuerzo. “La verdad, a mí todo me costó, nadie me regaló nada”, remarcaba el Huevo. También lo saludaron ayer, además de Alumni, los clubes que lo tuvieron como técnico: San Martín de San Juan, Colón, Sportivo Italiano, Deportivo Madryn, San Martín de Mendoza, Textil Mandiyú, Sportivo Patria y Aldosivi; The Strongest y Real Potosí en Bolivia, Liga La Loja y Orense en Ecuador, y Rampla Juniors de Uruguay, donde dirigió por última vez.