Sonrisa clásica del Albo

sábado, 20 de abril de 2019 · 00:00
LIGA VILLAMARIENSE - Apertura - Zona Norte - 6ta. fecha Un contundente Playosa goleó 4 a 1 de local a Los Zorros y lo alcanzó en la cima de la Zona Norte Escribe Daniel J. Cerutti Playosa logró una contundente victoria frente a Los Zorros, en un trámite donde mostró indudable superioridad y un marcado potencial ofensivo, que le permitió arribar a un 4 a 1 final, que fue expresión concreta de su superioridad en grandes pasajes del partido. En los primeros minutos predominó la mejor orientación en sus avances el elenco albo, produciendo dos jugadas en profundidad, salvadas a duras penas por la defensa visitante; siendo la más peligrosa a los 5 m cuando, luego de una proyección con centro hacia el área, el guardavalla Frandino salvó milagrosamente la caída de su valla, luego de un córner ejecutado por Servetti. Buen trabajo de los mediocampistas Albornoz y Servetti en el local, con mayor panorama y correcta apertura por ambos andariveles de ataque, exigiendo hasta los 15 m la labor de la retaguardia del huésped, quien debió multiplicarse en su tarea. En una acción donde se repitió la jugada anterior, a los 16’ el local abrió el marcador. Un córner de Servetti hacia el primer palo produjo la rápida incursión de Acosta, quien con exacto golpe de cabeza cambió la dirección del esférico, introduciéndose en la valla y dejando totalmente descolocado al cuidapalos de Los Zorros, consiguiendo así la apertura en el marcador. Instancia merecida, por el mejor andar del elenco del Chopo Morales en la primera parte del cotejo. La reacción del conjunto visitante fue a cuentagotas; trató de multiplicarse cambiando su disposición y equilibrando el contenido del juego; ciertamente agradable en su concepción general por la correcta actitud de ambos rivales, inmersos en una búsqueda constante de posiciones de avanzada. Garetto salvó con los puños un fuerte disparo de Santoni, que tenía buena trayectoria y potencia, mientras que Playosa falló en una buena acción por tiro libre desperdiciado por Servetti. En plena reacción del huésped, a los 37’ y en rápida combinación entre tres atacantes del local, Piva receptó el balón, con rapidez se perfiló hacia el centro del área y observando la ubicación de Frandino, lo venció con excelente remate hacia el palo izquierdo, colocando el marcador favorable al Albo por dos goles a cero. Premio para Playosa, que en la casi totalidad del período y salvo ligeros arrestos del visitante, produjo un nivel más lúcido de estilo futbolístico, predominando en grandes pasajes de la etapa. Sobre el final, en una confusa acción donde participaron dos jugadores de ambos bandos, el árbitro determinó la expulsión de Porta, por doble amonestación, dejando al Albo en desventaja numérica. En el segundo período hubo una acción, que al minuto prácticamente liquidó el trámite. Leandro González entregó el balón buscando apoyarse en el arquero Frandino, quien desatento no pudo retener el curso del balón que se escurrió entre las manos, y a pesar de sus dos intentos para controlarlo le resultó imposible; regalando así Los Zorros (con el tres a cero adverso), la posibilidad concreta de salir a pelear el trámite de un cotejo que lo mostraba perdedor, pero en superioridad numérica. El tres a cero fue letal para las aspiraciones del conjunto celeste, que llegó a descontar mediante un disparo rasante de Gudiño a metros de Garetto; conquista discutida por los jugadores albos aduciendo posición adelantada del jugador visitante. Hubo otras expulsiones y jugadas de pierna fuerte, fruto de la actitud violenta de algunos jugadores, quienes se excedieron en su proceder. Playosa tuvo otras oportunidades para convertir, especialmente cuando luego de las expulsiones de Bella Alanís y Santoni, el Celeste quedó en desventaja numérica. Fallaron en sus intentos Servetti y Beltramo, hasta que a los 44’ Guillermo García entregó el esférico al ingresado Yúdica, quien solo frente a Frandino lo derrotó con disparo por elevación. Cuatro a uno contundente y expresión concreta de un Playosa que se mostró efectivo e infalible en la mayoría de sus incursiones ofensivas; frente a un rival que tuvo ciertos pasajes de buen fútbol, pero progresivamente fue perdiendo claridad y confianza en sus perspectivas de evolución, ante un equipo indudablemente superior en el plano individual y colectivo. Quizás fue exagerado el resultado final, pero no dejó de ser demostrativo de la ambición, criterio y fortaleza del conjunto ganador.   La figura Juan Albornoz. Aportó un esfuerzo significativo a lo largo de los 90 minutos de juego. Fue rueda de auxilio en defensa y ataque, y ordenador de su equipo en los momentos más problemáticos, especialmente cuando Los Zorros logró el descuento en el marcador.   El árbitro Richard Moyano. Regular cometido. Hubo incidencias donde jugadores de ambos equipos sobrepasaron el nivel normal de juego, mereciendo sanciones más drásticas. Cometió errores en ciertos fallos que le fueron restando autoridad y una actitud más adaptada a las exigencias del trámite. Luego de las expulsiones logró sacar adelante un partido dificultoso y problemático en su desarrollo.