Fue una fiesta fortinera
lunes, 18 de marzo de 2019 · 00:00
Federal amateur - Región Centro - Zona 7 - 8va. fecha
En el debut de Mauro Rosales con la casaca albirroja, Alumni fue muy superior a Universitario pero sufrió más de la cuenta para vencerlo 1-0, con gol de Valle a poco del final. Se jugó bajo un gran clima en Plaza Ocampo
Escribe: Federico Gazzoli
Fotos: Víctor Alvez
Muchas veces se dice que los grandes logros requieren mayor sacrificio y esa fue la premisa a la que se aferró anoche Alumni en Plaza Ocampo, en una noche que quedará guardada por siempre en el corazón de los hinchas fortineros, por el debut del delantero Mauro Rosales con la casaca del club de Villa Aurora y por el revitalizante triunfo 1-0 que consiguió sobre Universitario para mantener con vida sus ilusiones de pelear por una clasificación hacia la siguiente instancia del Federal Amateur.
No está muerto quien pelea y así lo entendió a la perfección el elenco dirigido por Raúl “Bocha” Maldonado, que fue claro dominador del encuentro y que superó durante los 90’, en todos los aspectos, a un rival que solamente apostó a mantener el cero en su arco, algo que estuvo a minutos de lograr si no fuera porque su arquero, Simón Mellano, la figura del encuentro, a poco del final no pudo desviar el cabezazo triunfal de Valle. La presencia de Rosales y la imperiosa necesidad fortinera por conseguir sumar de a tres, porque otro resultado lo dejaba prácticamente fuera de la pelea, fueron el cóctel perfecto para crear un ambiente de final en la Placita.
Así lo entendieron los miles de hinchas albirrojos que se acercaron a brindarle su apoyo al equipo en una parada más que complicada, en la que sus jugadores mostraron el carácter que se debía exhibir en un cotejo de estas características.
Los once fortineros captaron a la perfección ese mensaje y desde el arranque tomaron el protagonismo del duelo, acaparando la posesión del balón y pensando siempre en atacar contra el arco rival, frente a un Universitario que se dedicó a esperar en su campo para intentar hilvanar alguna contra.
Lo planteado por los dirigidos por Joselito Bernadó nunca prosperó y así Alumni se hizo dueño del encuentro, generando a los 13’ la primera situación de riesgo ofensivo cuando Rosales metió centro desde la derecha y Gay cabeceó desviado.
Poco después, Peñaloza metió un pelotazo cruzado, Conci ganó por la izquierda e ingresando al área sacó un zurdazo que Mellano desvió al córner.
Luego, promediando el primer tiempo, Brugnaro se impuso por la derecha, habilitó a Rosales el delantero eludió a Mellano con una gambeta larga y con el arco libre remató de derecha una pelota que, cerrando agónicamente y casi sobre la línea, Piccotti mandó al saque de esquina. Alumni fue una ráfaga y le faltó el gol para coronar su buen pasaje, pero tras esos intentos comenzó a mostrar algunas imprecisiones tras las cuales no pudo volver a inquietar y el partido pasó a jugarse en la mitad de la cancha, donde ninguno de los dos equipos pudo hacerse fuerte.
Así, entre más bostezos que algarabía, finalizó una primera etapa en la que con algunos destellos los de Maldonado merecieron irse en ventaja.
En el inicio del complemento Alumni volvió a tomar las riendas del encuentro y acorraló aún más a un Universitario que cada vez jugaba más lejos del arco custodiado por Scalzo.
En los primeros segundos Gay mandó centro desde la izquierda y por la derecha Rosales definió de primera, con suavidad, a las manos de Mellano, quien a los 14 se lució con una doble atajada, primero ante un zurdazo rasante de Conci y después, tras el rebote, mandando al córner un potente disparo de zurda que Gay metió desde cercanías del punto penal.
Era la noche de Mellano y quedó demostrado una vez más a los 19’, cuando Conci metió un derechazo, la pelota se estrelló en el parante izquierdo y luego dio en la espalda del portero de la Uni, saliendo el balón increíblemente hacia un costado.
Una carta desde el banco
Alumni buscaba el triunfo por todos lados, pero la figura de Mellano le ahogaba una y otra vez el grito sagrado.
Mientras tanto, el DT mandaba a la cancha a Valle en lugar de Brugnaro, de flojo desempeño, en la variante que le terminaría dando la alegría final, más allá de que apenas ingresado el volante desperdició una situación clarísima; tras un pelotazo cruzado de Gallo apareció en libertad por la derecha, quedó mano a mano con Mellano y quiso tocar atrás para Rosales, pero el uno sacó el balón con un manotazo desde el suelo.
Y un minuto después Rosales habilitó de gran manera a Gay, éste ingresó al área por la derecha, mandó pase al punto penal y Valle, totalmente libre, definió increíblemente desviado.
Después de la media hora Mellano siguió sumando méritos para ser figura, tapando primero un tiro libre de Gay en dos tiempos y luego atorando al propio Gay para dejarlo sin ángulo y obligarlo a definir ancho.
Alumni ya era la lógica desesperación de buscar por todos lados el triunfo por el que tantos méritos había hecho, hasta que a los 43’ llegó el desahogo. Conci volvió a ganar por la izquierda, metió centro al segundo palo y allí Valle metió un cabezazo que Mellano alcanzó a manotear, pero luego la pelota dio en el palo y se mandó al fondo de la red, decretando el más que merecido 1 a 0 fortinero.
De tanto buscarlo y merecerlo, Alumni parió un agónico triunfo con el que pudo coronar la fiesta que generó en Plaza Ocampo. El “efecto Rosales” le dio la fortaleza para ir a buscar el triunfo que tanto necesitaba (el segundo en el torneo) y los tres puntos logrados mantienen en pie sus esperanzas de pelear por la clasificación, a dos fechas del final.