Alumni todavía no maduró
lunes, 4 de febrero de 2019 · 00:00
FEDERAL?AMATEUR - Región Centro - Zona 7 - 2da. fecha
Con buenas intenciones, pero sin poder de gol ni generación de peligro, el equipo villamariense se quedó con las ganas de lograr su primera victoria y empató 0 a 0 con Juventud Unida, en su debut en Plaza Ocampo
Escribe Juan Manuel Gorno
Es cierto que el fútbol es ilógico, pero no siempre está compuesto de sorpresas. Y en Plaza Ocampo, lo que es una realidad fue difícil de ocultar: un Alumni conformado casi de última, que tiene mucho por hacer y un técnico que aún no encontró a la alineación exacta, no pudo ganarle a un rival más amalgamado, de mayor rodaje, que sigue penando por su falta de goles como Juventud Unida.
El 0 a 0 fue entonces una lógica de Perogrullo y un problema que dejó a los dos equipos sin poder festejar, al cabo de la segunda fecha del Torneo Regional Amateur.
El equipo villamariense tuvo intenciones de ganar desde el principio. Tomó la pelota y rotó sobre el eje de César Ariel Quiroga, quien se ocupó de repartirla desde la mitad de la cancha, en su regreso a la Placita con la camiseta fortinera.
Por delante de Bujía, Raúl “Bocha” Maldonado colocó a jugadores jóvenes y rápidos que intentaron desnivelar en acciones individuales ante un equipo que siempre intentó adelantarse en el campo, sin cerrarse demasiado en el fondo.
Solo en ese sentido, por los espacios que podían existir, se presagiaba un partido con goles, pero de a poco se fue certificando que los arcos quedaban lejos.
Salvo por algún arrebato de los dos volantes externos de Alumni (Fabricio Conci por izquierda y Nicolás Brugnaro por derecha), Alumni no estuvo cerca de trasladar sus buenas intenciones en el arco rival.
Conci tuvo la primera chance cuando encaró y pasó, antes de perder con el arquero, y el otro atacante generó la última posibilidad clara del primer tiempo, cuando se escapó de contragolpe y prefirió meter un centro desviado antes que definir cuando pisó el área.
A ellos se les sumaba por la derecha Patricio Peñaloza, quien tuvo también una posibilidad con remate de derecha que provocó la reacción del arquero Pombo.
La falta de definición desnudaba la única falencia que hasta allí tenía Alumni, ya que había maniatado muy bien a los dos externos de Juventud (Flordelmundo y Cardinalli) y apenas cedía la pelota con un par de imperfecciones de Quiroga en la mitad de la cancha.
Sin embargo, el equipo riocuartense fue ganando en confianza y terminó con mayor posesión la primera etapa, aún sin poder generar ocasiones, más allá de un disparo desde afuera del área que fue controlado por Jonathan Scalzo.
Distinto fue el segundo tiempo, que pasó sin pena ni gloria, siendo un bodrio de principio a fin.
Alumni quiso ser más expeditivo con Quiroga buscando más a Brugnaro que a Conci, mientras Juventud trataba de hacer pie en la mitad de la cancha, acompañando la solitaria manija que proponía Carlos Arriola.
De un lado y otro, la falta de profundidad fue notable.
Si bien Alumni quebró cierta resistencia con un pase largo, nunca supo terminar las jugadas. Por momentos no pudieron encontrar un destinatario en los últimos metros y esa falta de un “nueve” bien definido (más allá de la movida del pibe Martini) recién fue leída por el Bocha cuando faltaban menos de diez minutos para el final, en el momento que entró Dino Gagliese.
Antes, lo pudo ganar Alumni en una arremetida de Facundo Depetris, tras un tiro de esquina, pero el arquero Pombo voló con un manotazo y la sacó por encima del travesaño.
Por la misma vía tuvo solo una chance Juventud, pero fue Scalzo quien atrapó abajo el remate del ingresado Romero por el primer palo.
Alumni se fue desinflando con las reservas físicas (de velocidad, no de resistencia) del Bujía Quiroga. A eso no le agregó alternativas y careció de respuestas anímicas para arrinconar a su rival, como hacen los grandes equipos cuando juegan de local y necesitan ganar.
Claro está que le falta mucho y que, por cuestiones de calendario y organización previa, el equipo tendrá que madurar con el correr de los partidos, aunque sea el tiempo quizás su mayor enemigo.
Por lo pronto, lo que tiene no le alcanza para ganar.
La figura: Nicolás Destéfanis
En un partido sin grandes actuaciones, el central de Alumni clausuró su zona y supo maniatar a Juan Abadie, que llegaba como la carta de gol de Juventud y no la tocó.
El árbitro: Marcos Romera
Se perdió de amonestar a Cardinalli por una falta desde atrás al arquero Scalzo. También dio la impresión de que adicionó poco sobre el final, ante el tiempo que estuvo cortado el partido. En lo demás, bien.