El ingeniero de los sueños del Jockey
martes, 26 de febrero de 2019 · 00:00
HOCKEY?SOBRE?CESPED
Nicolás Cavallera, el flamante entrenador hípico, dialogó con El Diario. Tiene 32 años, es ingeniero civil y sueña con poder construir un proyecto a largo plazo con el club villamariense
Escribe Gustavo Ferradans
Jockey Club se prepara para iniciar una nueva etapa con el hockey sobre césped. Los equipos hípicos jugarán el torneo de Damas B1, luego del ascenso logrado el año pasado, al ser campeón del torneo B2 de la Federación Cordobesa de Hockey.
Maximiliano Bravo, entrenador del ciclo que alcanzó este logro, pero ya se sabía que al terminar 2018 se iría a Entre Ríos, porque tenía una propuesta laboral que era tentadora. Entonces, el DT sugirió un nombre y luego de un par de reuniones, casi sobre el final del año, los dirigentes “Hípicos” anunciaron el nombre del flamante entrenador: Nicolás Cavallera.
El nuevo responsable del staff técnico verde empezó a trabajar hace varias semanas, y durante el amistoso realizado el pasado sábado dialogó con El Diario para conocer un poco más sobre él y lo que promete para su nuevo club.
Nació en Buenos Aires, hace 32 años, pero gran parte de su vida la hizo en nuestra provincia.
“El año 2001 echó a muchos de Buenos Aires y mi familia se vino a Córdoba, yo tenía 15 años. Vivimos muchos años en La Bolsa, pasando Alta Gracia y cuando empecé la Facultad me fue a la capital. Terminé la secundaria en Alta Gracia y el recién el año pasado pude terminar la Universidad. Me recibí de ingeniero civil”, cuenta el entrenador, que en otro momento agrega: “Me gusta la música, toco el bajo, pero dejé la banda que integraba porque no tenía tiempo para ensayar, y para hacer las cosas bien, hay que dedicarle tiempo”.
Cavallera contó que “al hockey empecé a jugar en Buenos Aires, cuando tenía 8 años. Luego jugué en el Aero Club de Alta Gracia, lo que ahora es el Alta Gracia Rugby. Llegamos a poner los primeros postes en el Alta Gracia, pero después de un amistoso que hicimos con La Salle, me gustó la infraestructura, la cancha, la cantidad de gente que eran, la forma de entrenar y me fui para allá. Alta Gracia no jugaba todavía en el Torneo de la Federación Cordobesa. Salvo alguno que otro partido amistoso cada tanto”.
En cuanto al surgimiento de la vocación de entrenador, señaló: “Siempre me gustó. En realidad surgió porque siempre faltan, aunque haya un montón. Siempre me gustó dar clases de apoyo escolar, de matemática, física, todas cosas relacionados a lo que uno hace. Un día me preguntaron si quería ser entrenador, probé y me gustó. Empecé en 2011 y solo corté un año para terminar la Universidad. El año pasado estuve en Tala que ascendió junto con Jockey de Villa María. En otras ocasiones estuve integrando cuerpos técnicos pero como entrenador de Intermedia. En La Tablada estuve 7 años”.
Sobre su llegada al Jockey y sus expectativas mencionó: “Veo a las chicas con mucho entusiasmo, y eso hace que uno se entusiasme. Tenemos el desafío de todo equipo del interior, que es la cantidad de gente. Cuando los jugadores crecen, se van a estudiar a Córdoba, entonces son equipos relativamente jóvenes. El mayor desafío creo que es ese, lograr que se termine de consolidar un equipo, que claramente viene de menor a mayor; creo que hace unos años que empezaron a crecer mucho, sobre todo a partir de la cancha. La idea es poder capitalizar todo el capital que tienen, para tratar de mantener la categoría y a partir de eso seguir creciendo, con más gente y dar el salto de calidad que le tocaría hacer al equipo con este ascenso que lograron”.
Su llegada al Jockey
En cuanto a su llegada al club, contó que "a Maximiliano Bravo le surgió una propuesta en Paraná y se fue a vivir allá. Él me consultó si me interesaba para sugerirme en el club. Estuvimos reunidos con los dirigentes en un par de ocasiones, para conocer de qué se trataba y era muy parecido a lo que me gusta hacer, un proceso serio, planificado. Luego los resultados dirán si es mejor o peor, en función de lo que podamos hacer. Había seriedad en lo que querían en el club y me entusiasmo. En La Tablada me tocó participar en grupos de coordinación, y me gusta planificar y coordinar para todos. Eso venía también con la propuesta".
El amistoso
"Jugamos un amistoso ante un club de una división superior a los que vamos a enfrentar, para tomar dimensión de los niveles de competencia que se vienen. Las chicas han ido creciendo, pero están acostumbradas a jugar contra otro tipo de rivales. Ahora serán mucho más fuertes, pensante, con más gente que se entrena más. Con respecto al torneo interior es diferente el nivel, a mí me tocó jugarlo con Tala. Obviamente, nosotros tenemos que aprender lo más rápido posible, en el marco de un club que intenta crecer. Trataremos hacer las dos cosas juntas".
El trabajo en inferiores y la identidad
El entrenador dijo que “la semana pasada nos juntamos con los chicos y la coordinadora del hockey de infantiles, hicimos las primeras reuniones. Ya tuvimos algunos talleres para ver qué vamos a enseñar, cómo lo haremos, a dónde apuntaremos, para que el crecimiento sea en conjunto y no en dos grupos separados. Para que la transición de infantiles a juveniles que tratemos que sea lo más natural posible”, contó Cavallera.
La identidad en el juego, que todos las divisiones tengan un sistema similar fue otro de los temas que dialogó con nuestro matutino. “Justamente hablamos de eso en la reunión. Tratar de identificar una entidad de juego que nos sirva. Tratar de acomodar a las jugadoras, porque más allá lo que a uno le gusta, hay que acomodarlo a la realidad que uno tiene y a lo que estamos acostumbrados. Vamos a incorporar cosas a lo que se viene haciendo, y lo de la identidad va a ser fundamental; vamos a usar distintas estrategias y distintos objetivos para cada división, pero la idea es cuando uno vea a una jugadora del Jockey, sepa que es una jugadora del Jockey, aunque no tenga la camiseta puesta”.
Nicolás Cavallera recibe a un equipo que acaba de ascender y con un trabajo que ha ido en crecimiento. En relación a su opinión por la herencia recibida, sostuvo: “La herencia puede ser de un familiar con mucha plata o con deudas. La verdad que estoy contento con el trabajo que se ha venido haciendo. Se las ve físicamente muy bien, con buenos promedios en las evaluaciones que realizamos, tienen mucha técnica individual, algo que cuesta conseguir. Se nota un trabajo que ha sido bueno. Ahora hay que dar un paso más”.