Clausura / 4tos. de final - Revancha
El Santo redondeó el gran golpe
Como local, San Lorenzo de Las Perdices sostuvo sin problemas el triunfo conseguido en la ida como visitante y, tras igualar 0 a 0, eliminó al último campeón para meterse en “semis”, donde enfrentará a Yrigoyen
Escribe: Federico Gazzoli. Fotos: César Carballo
Demostrando que su buen presente lejos está de ser una sorpresa, en su cancha San Lorenzo de Las Perdices sostuvo sin inconvenientes el triunfo conseguido siete días atrás en Plaza Ocampo y dejó en el camino a Universitario, el último campeón, para meterse en semifinales del Clausura, donde se medirá con Hipólito Yrigoyen de Tío Pujio.
El encuentro comenzó con la lógica desesperación de un equipo visitante que, diezmado por la ausencia de uno de sus pilares, Simón Mellano, necesitaba encontrar rápido un gol para achicar la brecha de dos goles que tenía en la serie. Así, el elenco dirigido por Joselito Bernardo comenzó jugando a un ritmo demasiado frenético y sin la claridad necesaria para llegar a aproximarse con peligro al área rival.
Por su parte, el dueño de casa apostó a estar bien ordenado en la zona defensiva, para luego intentar hilvanar alguna contra aprovechando algunos espacios que la Uni dejaba en su afán de atacar con mucha gente.
En ese contexto, la primera ocasión manifiesta de gol fue generada por el Santo cuando se jugaban 16’; Tóffolo se impuso por el sector izquierdo, ingresó al área y remató de derecha al cuerpo de Martínez de Alegría, el juvenil arquero villamariense que cumplió una aceptable labor.
En tanto, Universitario respondió 4’ después a través de una jugada a balón detenido; Pratti ejecutó un córner desde la derecha, Barengo peinó a la altura del primer palo y por el otro costado Layus cabeceó elevado, aunque el árbitro invalidó la acción por falta del defensa por visitante.
Sobre la media hora el campeón perdió a una de sus piezas fundamentales, el volante Tejeda que, tras recibir un rodillazo en su cintura que fue ignorado por el referí, debió abandonar el campo de juego. En su lugar ingresó Acosta, quien lejos estuvo der ser aquel futbolista explosivo que suele sacar ventaja en los metros finales de la cancha.
Antes del final los dos equipos tuvieron sus chances para romper el cero. Para San Lorenzo, Tóffolo habilitó de gran manera a Medina, quien se libró de su marca por la izquierda y cerca del vértice del área grande remató sutilmente de derecha un balón que pasó muy cerca del poste derecho. En la Uni fue un zurdazo de Goroso que pasó cerca del parlante izquierdo.
En el complemento Universitario acrecentó su desesperación y eso hizo que cada vez encontrara menos argumentos para descontar en el global, mientras que San Lorenzo, con la tranquilidad del triunfo de la ida, solamente apostaba a esperar su momento del partido para golpear.
Apenas comenzada la segunda mitad, el equipo de Cristian Agosto se aproximó con un derechazo cruzado y rasante de Lucas Bolatti tras el que la pelota pasó cerca del poste izquierdo.
Luego el cotejo pasó a desarrollarse mayormente en la mitad de la cancha, donde ambos equipos se mostraron imprecisos y se prestaron el esférico.
Dentro de ese panorama de reiteradas imprecisiones, fue Universitario el que inclinó levemente la cancha a su favor, aunque sus ganas de llegar al gol no se concretaron por la floja tarde que tuvieron sus atacantes y por la buena tarde que tuvo todo el fondo y el arquero de los locales.
El reflejo de la falta de poderío ofensivo que tuvo la Uni fue la posición que pasó a ocupar en el último cuarto de hora el defensor Falco, quien abandonó el fondo y jugó la parte final del cotejo como centrodelantero, bien cerca del ingresado Moyano.
La más clara que tuvo la visita llegó en tiempo cumplido, cuando Acosta lanzó centro desde la derecha, cerca del punto penal cabeceó Moyano y Gavagnini desvió al córner volando contra su palo izquierdo, ganándose el aplauso de toda la parcialidad local.
Y esas palmas se multiplicaron por muchas más luego del quinto minuto de adición, cuando Reckers pitó el final y quedó consumada la clasificación del Santo a “semis”, dejando eliminado nada más y nada menos que al último campeón del fútbol local, que se fue de Las Perdices con la amargura lógica de la derrota y sabiendo que para su inmediato futuro no tendrá más a un fantástico jugador como el defensor Pablo Piccotti, quien ayer jugó su último partido oficial tras una extensa y exitosa carrera en la que cosechó varios títulos y una gran cantidad de elogios de todo aquel que tuvo la suerte de verlo jugar a la pelota.
La figura: Manuel Lameiro. Fue una verdadera “muralla” en el fondo local cada vez que Universitario atacó por su zona. Siempre estuvo seguro, de arriba y de abajo. Su gran labor fue respaldada por el resto de la línea defensiva “Santa”, que también cumplió una buena labor.
El árbitro: Fernando Rekers. Flojo desempeño. Abusó del “siga, siga” y eso lo llevó a pasar por alto varias infracciones, como por ejemplo el rodillazo que sacó del partido a Tejeda. También se equivocó de lado en algunas faltas que sí cobró. Además, no agilizó mucho el juego al permitirle al local tomarse el tiempo que quiso cada vez que tuvo que reanudar el juego.
