LVF / Clausura / Reserva / Primera final
Lluvia santa para el Diablo
En un partido que en su mayor parte se jugó bajó el agua, Yrigoyen superó 4 a 1 en Las Perdices a Española y quedó muy cerca de quedarse con el títuloEscribe / Fotos: Juan Pablo Morre / César Carballo
Todos mojados y felices. Así fue la foto final de Yrigoyen que, en el centro del campo de juego del Bosque perdicense, celebró un triunfo que lo dejó muy próximo al título de la segunda división del fútbol local.
No era para menos la sonrisa amplia de los jóvenes de Tío Pujio. Porque si bien aún resta la revancha, goleó 4-1 a Española y quedó muy encaminado en su objetivo de quedarse con el campeonato.
Virtudes individuales y colectivas, y la sapiencia para usufructuar el hombre de más con qué prácticamente jugó todo el partido, fueron los puntos altos de un Yrigoyen que definió el trámite en un primer tiempo de alto caudal futbolístico por parte de ambos equipos que, en gran parte, pusieron en cancha muchos jugadores con rodaje en Primera división.
Zagales, al minuto, pecó de juventud. Agredió innecesariamente a un rival y vio la roja, cuando el reloj todavía no llegaba al minuto de juego. Ese incidente fue un factor determinante para el trámite porque, rápidamente, Yrigoyen sacó a relucir su superioridad numérica en la red contraria, ante un rival que demoró en rearmarse defensivamente ante la inferioridad numérica.
A los 6’, Leonardo Chiappero, imparable en dicho período inicial, recibió de Tomatis, eludió su marca y sacó el centro al palo más lejano para Gustavo Cuadrado, quien hizo la pausa para la aparición de Alejandro Fonseca y éste, en su afán de meter el centro rasante, terminó anotando el 1 a 0 por un leve desvío en un rival.
Y, a los 8’, llegó un golazo, de arco a arco. El arquero Ezequiel Oliva salió jugando con Lautaro Sena, quien eludió su marca, jugó con Chiappero y éste, ante la presión de a uno y descoordinada del Gallego, aprovechó la diagonal de Patricio Fernández. El Pato entró al área y asistió a Maxi Esquivel quien, en el lugar del nueve, definió con precisión: 2 a 0.
De igual modo, en lo que fueron 15 minutos dinámicos y de golpe a golpe, Española llegó al descuento a los 10’ con un tiro libre preciso de Agustín Tais, quien sorprendió a Oliva y marcó el 2-1 parcial.
Enseguida, Diego Valle rearmó a su equipo con cambios posicionales y el ingreso de Alvaro Margaría para conformar nuevamente la línea de cuatro, además de buscar mayor solidez para frenar las apiladas de Chiappero.
Margaría, precisamente, apenas entró metió un gran desborde por derecha y su posterior centro le permitió a Cativelli y Alassia tener su gol, pero ambos tiros fueron interceptados por defensores rivales.
A partir de allí, todo se equilibró, encendiéndose con apariciones individuales de ambos equipos, pero ya sin tan asiduidad sobre las áreas. Hasta que, a los 35’, Chiappero coronó su notable primer tiempo con su gol. Tiro libre de Tomatis a media altura, Chiappero desvió y la pelota viajó hasta el palo más lejano de Santiago Ortega, quien nada podía hacer: 3 a 1.
Sin embargo, el entretenido primer tiempo todavía tenía algo más para ofrecer y fue para el Gallego. Penal sobre Alassia pero, en la ejecución, Tais reventó el travesaño.
Dicha oportunidad le imposibilitó a Española un descuento clave de cara a un complemento donde Yrigoyen controló con mayor solvencia y practicidad la doble ventaja, sin pasar sofocones importantes en su arco y, en los últimos 20’, con un recambio importante en ofensiva y el desgaste lógico del rival, liquidó el pleito.
El tanto del 4 a 1 llegó a los 26 minutos cuando el ingresado Santiago Vicario, determinante para el pasaje a la final, recibió un despeje y a base en engaño y habilidad, desairó a sus marcas y definió cruzando ante Ortega, quien logró atajar pero en el rebote llegó Fonseca para su doblete personal, definir la goleada y ¿la final?... Todavía resta un capítulo.
