LVF / Clausura / Semifinal - Revancha
Atlético Ticino fue demoledor
El equipo de Germán Vicario goleó de local 5-1 a Deportivo Argentino, que jugó más de un tiempo con dos jugadores menos, y se metió en la final, en la que enfrentará a San Lorenzo de Las Perdices en busca de su cuarta estrellaEscribe / Fotos: Federico Gazzoli / César Carballo
Para volver a demostrar que es un equipo tan poderoso como contundente, Atlético Ticino goleó 5-1 de local al Deportivo Argentino y se metió en la final soñada, en la que enfrentará a San Lorenzo de Las Perdices para ir en busca de su cuarta corona en la Liga Villamariense.
El equipo dirigido por Germán Vicario venció sin atenuantes al Lobo de Christian Romero, que tuvo un buen arranque de partido, pero que sufrió dos expulsiones antes del descanso y rápidamente vio cómo se esfumaban sus sueños de revertir la derrota por un tanto sufrida siete días atrás en su propia casa.
El comienzo del encuentro fue tan parejo como bien jugado, algo que era de esperarse con dos equipos que siempre pregonan el buen juego. De todos modos, desde los 10’ el dueño de casa comenzó a establecer supremacía, desde las pelotas dividas que ganó en el mediocampo y por el constante desequilibrio que aportaron sus futbolistas más ofensivos.
Así, a los 12’ Domínguez recuperó el balón al medio, escapó por la derecha, pisó el área, llegó hasta el fondo y remató de zurda a un costado del palo derecho.
Fue un preanuncio de lo que sucedería 3’ después, cuando el propio Domínguez desplegó una gran maniobra personal por la izquierda y habilitó a Coria, quien se coló entre los centrales visitantes y cara a cara con Luciani definió sutilmente de zurda por arriba del uno para decretar el 1 a 0.
Argentino reaccionó inmediatamente y, sin acusar el golpe, levantó la cabeza y fue a buscar el empate, al que llegó a los 19’ a través de una jugada de balón detenido; Lana Díaz remató en forma de centro desde la izquierda, Márquez peinó cerca del vértice del área grande y de espaldas al arco y por el segundo palo apareció en libertad Gastaldi, quien metió un cabezazo cruzado y letal que significó el 1 a 1.
Lejos de ganar en tranquilidad, el Lobo entró en una nebulosa tras la paridad, no volvió a controlar el balón y volvió a cederle su dominio al dueño de casa, que aprovechó de la mejor manera esa “gentileza”.
En ese contexto, en el local comenzó a surgir la figura de Favalli, el delantero local que empezó a hacer estragos en la defensa del Lobo. Iban 29’ cuando el juvenil atacante se impuso por la derecha y envió centro al área, donde Bergese llegó por la izquierda, la “mató” de pecho y metió un zurdazo que se fue apenas elevado.
En la siguiente, a los 34’ Favalli hizo una gran maniobra por la derecha y cuando pisó el área fue derribado por Centeno, por lo que el árbitro pitó penal para el Atlético y expulsó al defensor de Argentino por doble amonestación.
Desde los 12 pasos remató Bertola de derecha, fuerte y al medio, ante un Luciani que se jugó a su izquierda, para poner el 2 a 1 con el que el Lobo aumentó su nerviosismo, sufriendo así una nueva expulsión a los 39’, cuando Carrera vio la roja por una fuerte patada sobre Bertola.
Para terminar de “noquear” al Lobo antes del descanso, los de Vicario apretaron el acelerador y fueron por más, algo que consiguieron a los 44’; Luciani tapó un derechazo potente de Acosta, en el rebote Favalli lanzó centro desde la izquierda y Coria se anticipó de zurda a los guantes del Cumbia, estableciendo así el 3 a 1 con el que finalizaron los primeros 45’.
La historia ya estaba sentenciada, porque a pesar de que nunca bajó los brazos Argentino sintió la inferioridad numérica en un complemento en el que los de Ticino dominaron el juego a gusto y placer, con mucho traslado de pelota, y jugando con la desesperación de un rival que, naturalmente, le dejó muchos espacios para que se floreara en su juego.
Iban 20’ cuando Bergese habilitó a Favalli, la figura de la tarde, que con Luciani totalmente adelantado remató de derecha en la puerta del área y decretó el 4 a 1.
Y a los 31’, tras una contra, Coria ingresó el área por la izquierda y tocó al medio para la aparición del ingresado Maldonado, quien la empujó de derecha para establecer el 5 a 1, que sería el resultado final.
Llegó el pitazo de Jonathan Rodríguez y el festejo ticinense fue con euforia, porque el equipo del pueblo se metió en otra final, una vez más de la mano de Germán Vicario. En el desenlace del Clausura enfrentará a San Lorenzo, un viejo conocido de la Zona Sur, en busca de su cuarta conquista en el plano local.
Mientras tanto, más allá de la bronca y la tristeza lógicas de la derrota, el Lobo se fue con la frente en alto tras la gran campaña realizada.
La figura: Lucas Favalli: una tarde brillante para el juvenil delantero ticinense, como para que su equipo no extrañe a los ausentes Ayrton Páez y Jonathan Silva. Su gran habilidad y velocidad con pelota dominada fueron factores indescifrables para la defensa visitante. A él le cometieron el penal que comenzó a cambiar el partido, asistió a Coria en el tercer tanto y tuvo su premio personal anotando el cuarto gol.
El árbitro: Jonathan Rodríguez: tuvo un mal desempeño. Arrancó la tarde demasiado relajado, primero cobrando algunas infracciones inexistentes y rápidamente pasando a obviar otras que fueron claras y merecedoras de tarjetas. Por su actitud dejó que la temperatura se elevara demasiado dentro del campo de juego y antes del descanso tuvo que apelar a las expulsiones, que fueron correctas. En el complemento, con la historia sentenciada a favor del local, pasó más desapercibido, aunque sumó más errores en complicidad con sus asistentes.
