CLAUSURA / Semifinales - Ida
Mínima ejecución
San Lorenzo aprovechó un penal en el primer tiempo, derrotó 1 a 0 en el Bosque a Yrigoyen y sacó una luz de ventaja para la revancha en Tío PujioEscribe/Fotos
Federico Gazzoli/César Carballo
Sin brillar, pero aprovechando su mejor momento de la tarde y sosteniendo la mínima diferencia con “uñas y dientes”, San Lorenzo de Las Perdices sacó ventaja en el primer “chico" de la serie ante Hipólito Yrigoyen de Tío Pujio, al que venció 1-0 de local por una de las semifinales del Clausura de la Liga Villamariense.
Tras un comienzo del encuentro que fue parejo y mayormente disputado en la zona media del campo de juego, debido a algunas imprecisiones que ambos equipos tuvieron durante los primeros minutos, llegado el primer cuarto de hora fue el Santo quien tomó la iniciativa y generó las primeras ocasiones de riesgo.
Iban 15’ cuando Tóffolo ejecutó un córner desde la derecha, Pauletti no llegó a cortar arriba, a la altura del segundo palo cabeceó Cristian Fernández y Piovano despejó sobre la línea.
Cinco después, el propio Cristián Fernández metió centro rasante desde la izquierda y en el área chica, totalmente libre de marcas, increíblemente Tóffolo remató por arriba del travesaño.
El dominio era casi total para el local y en 21’ se le presentó la merecida oportunidad de ponerse en ventaja; Tóffolo entró al área por la derecha, Oliva lo bajó de atrás cuando fue a disputar el balón, el delantero cayó y el árbitro Lucio Mansilla pitó penal para el dueño de casa. Desde los 12 pasos fue Facundo Bolatti, quien estableció el 1 a 0 rematando cruzado de derecha ante un Pauletti que se jugó hacia el otro costado.
El golpe sufrido le sacudió la modorra a Yrigoyen, que inmediatamente después de quedar en desventaja agarró la pelota y comenzó a desplegar su habitual volumen de juego, con buenas triangulaciones y con mucha gente pasando al ataque por los costados. Fue así que a los 34’ Rosales se impuso por la izquierda y cuando entró al área fue derribado por Lameiro en una clara infracción, aunque el referí dijo “siga, siga" y desató un (nuevo) airado reclamo de toda la parcialidad tiopujiense (antes, le anuló un gol, por supuesta “jugada peligrosa”, en acción de tiro de esquina).
Tras el dominio local del inicio la visita fue superior antes del descanso, aunque no pudo plasmarlo en el tanteador, algunas veces por falta de contundencia y otras debido a los errores de la terna arbitral.
Tuvo tres chances claras el elenco de Maximiliano Burello antes de irse al vestuario. Un disparo rasante de Piovano, tras córner de Rosales, que Gavagnini controló en dos tiempos; un zurdazo de Rosales que dio en el cuerpo de Cavaglia, y un derechazo de Gabetta que se fue apenas elevado.
Durante los primeros pasajes del segundo tiempo siguió dominando Yrigoyen, frente a un San Lorenzo al que le costaba mucho hacerse de la pelota como para contrarrestar el dominio visitante.
De todos modos, los de Tío Pujio siguieron careciendo de eficacia para cambiar por gol las situaciones generadas. Así, a los 11’ Mariano Fernández habilitó a Morre y el “Zurdo", ingresando al área por la derecha, tocó al medio, donde Lameiro rechazó defectuosamente y Gavagnini sacó del ángulo superior derecho una pelota más que complicada.
Mientras tanto, San Lorenzo solo apostaba sus fichas a los arrestos personales de su hombre más gravitante en materia ofensiva, Tóffolo, quien mano a mano con Pauletti definió suave por arriba del portero una pelota que Piovano despejó al córner casi sobre la línea.
Fue apenas un intento aislado del local, porque desde allí hasta el final a las mejores intensiones las siguió teniendo Yrigoyen, como, por ejemplo, una definición de Gabetta por arriba de Gavagnini que fue desviada al saque de esquina por un agónico cabezazo de Lameiro.
En el epílogo del cotejo Yrigoyen intentó con más ganas que ideas, pero cada vez más molesto con un árbitro que, para coronar su flojo nivel, no cobró infracción cuando Gavagnini agarró la pelota con las manos tras un evidente pase de Lameiro.
Llegó el final y ninguno de los dos se fue conforme; San Lorenzo porque fue el gol del triunfo, tras un buen arranque, y no mucho más e Yrigoyen, más allá de su evidente “calentura” con Lucio Mansilla, porque pagó caro su mal arranque del encuentro y debido a que no tuvo la puntería necesaria para cambiar por gol las ocasiones que generó.
El Santo sacó ventaja pero la serie está abierta para su definición en Tío Pujio, donde ambos deberán evidenciar una clara mejoría como para meterse en la tan ansiada final.
El árbitro - Lucio Mansilla
Mal desempeño. De esos árbitros evidentemente localistas que en las divididas, ante la duda, cobró siempre para el anfitrión. Además ignoró una gran cantidad de infracciones, como una falta sobre Rosales que era claro penal para Yrigoyen. Sus asistentes también tomaron muchas decisiones desacertadas.
La figura - Manuel Lameiro
Volvió a ser el punto más alto de la defensa de San Lorenzo y del partido, más allá de que jugó toda la tarde condicionado físicamente por una dolencia en su pierna derecha. Cuando Yrigoyen dominó, el “2” del local fue una “fiera" para despejar el peligro, tanto de arriba como de abajo. Gabetta fue el mejor en la visita.
