Clausura / 10ma. fecha / Zona Sur

Un punto que los aleja

San Lorenzo de Las Perdices y Rivadavia igualaron 1 a 1 en el Bosque, en un partido caliente en el que se metió mucho más de lo que se jugó, resultado que benefició a Atlético Ticino, que tomó distancia en la punta, y a Colón, que se metió en zona de clasificación
lunes, 4 de noviembre de 2019 · 12:09

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Federico Gazzoli/César Carballo

Era un partido clave que ambos necesitaban ganar para dar un paso importante en sus intenciones de clasificación y terminó siendo un desdibujado empate con el que los otros dos equipos que pelean en los primeros puestos de la Zona Sur se terminaron beneficiando.

Por la décima fecha del Clausura de la Liga Villamariense, San Lorenzo de Las Perdices y Rivadavia de Arroyo Cabral igualaron 1 a 1 en el Bosque, en un cotejo caliente en el que se metió y se protestó mucho más de lo que se jugó, permitiendo que Atlético Ticino saque una mayor ventaja en su liderazgo y que Colón se meta en puestos de playoffs.

En el amanecer del encuentro, a los 3’, el Verde generó la primera ocasión de riesgo cuando Javier Demarchi envió un centro desde la izquierda y a la altura del segundo palo Bendazzi cabeceó a las manos de Gavagnini.

Más allá de esa situación aislada, durante la primera media hora de juego los de Cristian Agosto fueron levemente superiores producto de una mayor tenencia del balón, aunque sin poder traducir sus intenciones en la creación de situaciones de riesgo.

En tanto, los de Jorge Peñaloza volvieron a inquietar a los 31’ cuando desde la izquierda Gozzerino ejecutó un tiro libre en forma de centro y por el segundo palo Ripa cabeceó elevado.

Paralelamente a las escasas situaciones de peligro que se generaban sobre ambos arcos, el partido iba tomando temperatura debido a lo friccionado y por demás hablado que era el juego.

Así, a los 38’, luego de una falta, Bendazzi le dio un manotazo en la cara a Chacón, el primer asistente (Mario Ibarra) observó todo, llamó al árbitro y le informó sobre la agresión, por lo que Federico Urunde le mostró la roja el experimentado atacante del Verde.

La bronca se adueñó de toda la parcialidad visitante, tanto jugadores como cuerpo técnico e hinchas, y así todo se volvió mucho más caliente, friccionado y conversado que antes.

Por ello, el primer tiempo se fue sin nada más para destacar. En el complemento, el Santo debería mejorar su rendimiento para aprovechar la superioridad numérica, mientras que Rivadavia tendría que ajustar algunas piezas para contrarrestar la falta de Bendazzi.

En ese contraste, más allá del hombre de menos, la visita fue la que dominó durante la primera parte de los segundos 45’.

Cuando se jugaba el primer minuto, Javier Demarchi metió un centro desde la izquierda, cerca del área chica cabeceó su hermano Maximiliano y Gavagnini desvió hacia el córner con muchos reflejos.

Rivadavia merecía algo más y a los 16’ tuvo su premio. Gozzerino ejecutó en forma de centro un tiro libre desde la derecha, por el segundo palo el recién ingresado Bustos la bajó de cabeza y la pelota dio en la mano de Cavaglia, por lo que el referí cobró acertadamente penal para el Verde. Desde los doce pasos fue Gozzerino y puso el 1 a 0 rematando contra el palo derecho (Gavagnini voló al otro costado).

Recién luego de ese golpe reaccionó San Lorenzo y lentamente comenzó a aprovechar el hombre de más que tenía y a encontrar los caminos para llegar a la igualdad.

Sin alguna otra acción previa para destacar, a los 30’ Tóffolo metió un gran pase para Medina, quien entrando al área por la derecha quedó mano a mano con Berardo y definió de derecha una pelota que picó en las narices del portero, para que el efecto lo dejara descolocado y la pelota lo superara por arriba de su cuerpo para transformarse en el 1 a 1.

El Santo siguió yendo al frente para tratar de dar vuelta el tanteador, pero volvió a repetir las imprecisiones que antes lo privaron de llevar peligro sobre el arco visitante, además de quedar muy desordenado en el fondo, algo que le permitió al Verde generar algunas contras que no pudo aprovechar para volver a pasar al frente.

Antes del final, las más claras fueron para Rivadavia; a los 42’ Chacón despejó agónicamente sobre la línea un cabezazo de Zabala y en el tercer minuto de descuento Gavagnini desvió al saque de esquina un zurdazo bombeado que el propio Zabala metió desde larga distancia.

Así, en un partido en el que San Lorenzo tuvo un poco más la pelota y en el que Rivadavia, a pesar de jugar gran parte del cotejo con uno menos, dispuso de las chances más claras para anotar, santos y verdes repartieron unidades, permitiendo que al negocio de la fecha lo hicieran Atlético Ticino y Colón.

La figura - Maximiliano Tóffolo

En un partido que fue más disputado y peleado que jugado, el delantero local fue el único de los protagonistas que siempre apostó a poner la pelota en el piso para luego distribuirla criteriosamente al compañero mejor posicionado. También encabezó buenas triangulaciones y desde sus pies nació el gol del empate santo.

El árbitro - Federico Urunde

Regular actuación. Tras un discreto primer tiempo, en el que acertó en la jugada más polémica al expulsar a Bendazzi a instancias del primer asistente (Mario Ibarra), en el complemento cometió algunos errores y levantó aún más la temperatura de un partido caliente. En ese período obvió algunas infracciones y se “ahorró” varias amarillas.

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