Clausura / 10ma. fecha - Zona Sur

Ticino, amo y señor de la punta

El Albirrojo le ganó 3 a 2 a Española y lidera con tranquilidad su zona. Los del Prado complicaron sus chances de clasificar
lunes, 4 de noviembre de 2019 · 12:09

 

Escribe / Fotos

Pablo Luna Broggi / Roberto Babalfi

Luego de un fin de semana sin fútbol por las elecciones nacionales, Asociación Española recibió en su cancha al líder de la Zona Sur, Atlético Ticino con la esperanza de poder sacar un buen resultado que lo acerque a los puestos de vanguardia, y de esta manera pelear por un lugar en los playoffs.

El conjunto ticinense pisaba tierras villanovenses con la idea de conservar la punta y evitar que su inmediato perseguidor (Rivadavia) lo alcance.

Con este escenario planteado, los asistentes al Prado esperaban ven un encuentro de alto nivel. Y los protagonistas no decepcionaron.

La primera chance de la tarde la tuvo en sus pies el capitán Juan Bianchi, a los 3 minutos, con un tiro libre preciso pero débil que terminó en las manos del arquero Vega.

En el amanecer del partido, todo era de Ticino: manejaba el balón a “gusto y piacere” e impedía que su rival tenga contacto con él. Por eso, no fue de extrañar la rápida apertura del marcador por parte del visitante.

Santiago Domínguez se hizo cargo de un tiro libre a 25 metros del arco y con un fuerte remate a la esquina inferior izquierda de Vega puso a su equipo arriba del marcador.

 Un Española sorprendido no supo cómo reaccionar ni cómo frenar a su rival. Mucho menos a un Domínguez inspiradísimo, que pasado los 15 minutos, tomó el balón en media cancha y metió un cambio de frente preciso que el defensor gallego no pudo terminar de cortar y Jonathan Silva, con gran picardía, le ganó la posición a su rival y de cabeza anotó el segundo por arriba del arquero aurirrojo que nada puedo hacer ante tal panorama.

Los de Valle intentaron reaccionar tímidamente por medio un remate cruzado de Ezequiel Olmedo que pudo contener sin problemas Emiliano Rodríguez.

Los centros envenenados de Domínguez seguían lloviendo en el área de los locales, mientras el Gallego intentaba mantener el resultado y soñar con el descuento.

 

No está muerto quien pelea

Sin embargo, como dice el dicho, no está muerto quien pelea. El local pudo acortar distancia en el marcador en el mejor momento de Atlético.

Un buen desborde de Molar derivó en un centro que encontró en completa soledad a Rimoldi, quien remató con firmeza desde afuera del área y anotó el ansiado descuento para el local.

Increíblemente, en la jugada siguiente el dueño de casa igualó el tanteador con un golazo de Francisco Pérez que dejó boquiabierta a toda la parcialidad visitante, e hizo delirar a la tribuna local, que no lo podía creer. En solo cuatro minutos, los dueños de casa habían empatado un partido “chivísimo”.

Pasado los 40, Española casi se pone en ventaja, pero el tiro libre ejecutado por Pérez terminó en las manos de Rodríguez.

Los conducidos por Vicario se fueron al vestuario confundidos, ofuscados y discutiendo con el juez Ludueña. No entendían cómo, con casi nada, le habían empatado el partido.

Por el lado del local, los dirigidos por Valle estaban exultantes y esperando el complemento con ansiedad, con la idea de continuar con la remontada. Española había vuelto a ser Española.

El inicio de la segunda mitad se asemejaba al comienzo de cualquier partido, en donde los rivales “se estudian” para conocer las virtudes y falencias de quien enfrentan. Parecía que otro encuentro diferente había comenzado.

Y en este nuevo “minipartido” el triunfador fue Ticino, porque a los 16 minutos, el árbitro cobró un agarrón de Morelatto y cobró un penal muy discutido que Silva con un fortísimo remate se encargó de cambiar por gol y poner a su equipo nuevamente en ventaja.

Luego del tanto convertido por el ex-San Lorenzo de Las Perdices, el triunfo albirrojo no solo que no estuvo en discusión, sino que se pudo haber ampliado sin inconvenientes.

Española parecía que lo remontaba, pero la suerte y la nafta le alcanzaron solo para empatarle momentáneamente el partido al líder que no piensa bajarse de la punta.

La figura - Santiago Domínguez

Tuvo una gran tarde. Asistió, convirtió y fue la principal arma ofensiva del visitante. Podría haber marcado el segundo de su cuenta personal sobre el final, pero el arquero rival se lo impidió con una falta, que Ludueña obvió.

El árbitro - Gonzalo Ludueña

Mal. Le faltó autoridad para conducir el partido por los carriles normales. Por momentos se le fue de las manos y no supo controlarlo.

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