Clausura / última fecha - zona sur

Pintó los cuartos de Verde

Con un gol de Gozzerino a cuatro minutos del final, Rivadavia le ganó 2 a 1 a Colón de visitante. De esta manera, los de Peñaloza lograron quedarse con el clásico y la clasificación tras 90 minutos de película
lunes, 25 de noviembre de 2019 · 09:00

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Diego Pellegrini (h)/ César Carballo

 

A cuartos Rivadavia. A cuartos por no entregarse nunca ante la adversidad, por seguir intentando merced a la inferioridad numérica e ir a buscarlo con todo sabiendo que un gol lo llevaba al milagro.

Y así fue. El visitante vivió una tarde histórica en la cancha de su eterno rival. Triunfó por 2 a 1 ante Colón, metiéndose entre los mejores ocho y dejando afuera del torneo justamente al “Sangre y Luto”.

Fue la tarde “Verde”, la del festejo agónico de Franco Gozzerino y compañía, la tarde en donde parecía derrumbarse todo ante la expulsión de Ignacio Requena, promediando el complemento, para dar lugar a la explosión de felicidad con la gente que fue a acompañar.

Increíble lo de Colón, que llegaba golpeado y diezmado por los sancionados en la fecha pasada, pero que igualmente estuvo a nada de clasificar, entendiendo que perdonó al clásico rival cuando debería haberlo sentenciado. Falló un par de chances increíbles como para conseguir el segundo tanto.

Pero el fútbol es así de lindo: cuando nadie cree, se da lo impensado. Eso fue lo que encontró Rivadavia a tres minutos de los noventa para abrochar el pasaje a la próxima ronda y esperar ahora por Atlético Ticino.

La primera etapa fue compleja para jugar, mucho viento hacía que el juego no tenga un patrón definido y que ambos equipos se presten permanentemente la pelota, merced a que Rivadavia estuvo más cerca, pero no por mucho más.

Remate en el travesaño de Jonathan Zabala, disparo de Maximiliano Bustos que detiene el “uno” Joaquín Peretti, más otro zurdazo de Zabala que también encontró las manos del arquero. De este modo el visitante conseguía ser un poco más, aunque el Rojinegro también buscaba lo suyo con algunos desbordes de Agustín Moreno y Pablo Torelli. El viento, como figura permanente, se robaba todos los comentarios.

 

Tiempo de goles

En el complemento la historia fue otra. Los goles tempraneros hicieron una etapa más entretenida y con un ida y vuelta interesante. Primero, al minuto de juego, aparece a la salida de un tiro de esquina Maximiliano Demarchi para desviar la pelota en el primer palo, complicar a la defensa del local y decretar el 1 a 0 para los pupilos de Jorge Peñaloza.

Empezaba como soñaba la visita, pero poco iba a durar la alegría, ya que tres minutos más tarde, el recién ingresado José Fernández surgió dentro del área, como en sus mejores momentos, para colocar un cabezazo contra el palo, como indican los manuales y marcó el empate inmediato, 1 a 1 y festejo alocado de Zuruno.

Todo estaba a favor de los dirigidos por Daniel Barrera, que con la igualdad pasaban a cuartos, dejando afuera a Rivadavia. Y de ahí en más surgieron veinte minutos importantes de Colón; con Fernández como figura, moviéndose adelante del volante central Franco Ñáñez, haciendo jugar a los suyos. Entonces tal fue el momento en que el dueño de casa perdonó a su clásico y le dio vida.

Promediando el segundo tiempo, el volante Pablo Torelli (de buen partido), tuvo un disparo en el travesaño y luego falló dos posibilidades claras que podrían haberle dado la ventaja al local.

Los de Peñaloza además sufrieron la roja de Ignacio Requena a los 25, lo que dejaba un panorama importante para el último subcampeón. Pero la visita se la jugó. Mandó a la cancha mucho material ofensivo, como lo fueron Matías Bustamante y Tomás Ribba, para apostar todas las fichas en la recta final.Y esa recta final le terminó dando un premio, porque dos centros espectaculares de Bustamante, encontraron a Bustos, quien en uno conectó una cabezazo que podría haber terminado en gol.

Pero el momento del clásico llegaría sobre el final, a los 41, cuando a través de una pelota parada, Gozzerino la metió al área, nadie la tocó, confundiendo al portero, para que el balón ingrese al fondo de la red y decretó el triunfo por 2 a 1 para Rivadavia. Tal resultado era lo que necesitaba para meterse en cuartos como mejor tercero y medirse el próximo fin de semana con Atlético Ticino,

Triunfo histórico, felicidad y clasificación. El “combo verde” más festejado del domingo en Arroyo Cabral.

El árbitro - Mauricio Robles

De correcta labor en un partido con una previa caliente. Controló con tarjetas acertadas y tuvo una buena tarde.   

La figura - Franco Gozzerino

Con la pelota parada fue artífice de la clasificación. Cuando parecía que el mejor del partido era Fernández, el volante emergió.

 

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