clausura / última fecha - zona norte
El Diablo volvió a ser su verdugo
Yrigoyen le ganó 1 a 0 a Los Zorros en La Caldera y se aseguró ser líder en su zona. Oliva marcó el gol para los de Tío Pujio, dejando afuera una vez más al Celeste de los crucesEscribe/Fotos
Santiago Nievas/César Carballo
"El fútbol no conoce de merecimientos sino de resultados”, sostiene una vieja frase hecha del deporte más popular del mundo, aunque en la tarde del domingo en la localidad de Tío Pujio se hizo justicia para el local. El esfuerzo, sacrificio y la entrega tuvieron su recompensa. Yrigoyen logro una victoria muy apretada frente al otro candidato que tenía la zona para clasificar. El Rojo quedó como líder del grupo y se ilusiona con poder llegar lo más lejos posible dentro de la fase final.
La tarde del domingo tenía el clima de una final anticipada, tanto locales como visitantes colmaron las tribunas para alentar a su equipo y lograr el primer objetivo que tiene la fase regular.
El cotejo comenzó con intensidad, ambos buscaban adueñarse de la pelota, por lo tanto los primeros minutos fueron muy trabados en el terreno de juego, además el nerviosismo propio de un partido decisivo hacía que por momentos se prestaran mucho la pelota y no hubiera tanta claridad en el desarrollo del encuentro. Los dos sabían que estaban frente a un partido de alto impacto, cargado de grandes figuras y con un temperamento particular en ambos casos.
Hasta los diez minutos de juego hubo que esperar para ver el primer disparo al arco: en un tiro libre en favor del local, Lucas Morre acomodó la pelota desde afuera del área y le pegó directamente al arco. El remate se fue apenas al lado del palo izquierdo del arquero de la visita, que había volado para intentar frenar ese disparo. Los minutos comenzaron a correr con mayor velocidad y las jugadas claras no aparecían de ninguno de los dos lados, aunque Yrigoyen era un poquito más en cuanto a producción de juego.
El cotejo subía las apuestas en cuanto a la agresividad y ambos equipos se fueron colmando de amarillas en pocos minutos; tan es así que cuando promediaba el primer tiempo, cerca de los 30 minutos llegó una muy mala noticia para el local: Danilo Ponce vio su segunda tarjeta y tuvo que partir hacia los vestuarios de manera anticipada. El encuentro comenzaba a hacerse cuesta arriba para los dirigidos por Burello que observaba atento desde el banco de suplentes. La visita no hizo valer la superioridad numérica y el local se plantó muy bien en el terreno de juego, siendo un equipo compacto y ordenado que no dejó crecer a su rival.
Los segundos 45 minutos comenzaron también con un muy buen ritmo, aunque siempre se mantuvo la misma tendencia en el juego. La visita tenía un poco más el esférico, mientras que los locales sabían bien que estaban en inferioridad numérica y que se iban a tener que cuidar de las individualidades del rival. Por esto es que el segundo tiempo fue bastante discreto, aunque ambos tuvieron algunas oportunidades para marcar, convirtiendo a sus arqueros en fichas fundamentales a la hora de salvar sus respectivas vallas. A medida que corría el tiempo la temperatura aumentaba dentro del terreno de juego y también en las tribunas, donde el estadio se volvió una verdadera caldera fruto de algunos duelos individuales y decisiones polémicas del árbitro Richard Moyano, que no tuvo la mejor de sus tardes.
En la agonía del partido llegó la recompensa para los locales. Rosales, Morre y el propio Ferreras tuvieron que agigantarse en la mitad de la cancha para lograr cubrir los espacios y resguardar que la pelota no le llegue a los más peligrosos como Gayoso o Brussa (además de Rojas y González).
A los 37 minutos, en un tiro libre desde la mitad de la cancha ejecutado por Molina de manera rápida, llegó la habilitación mano a mano para Esteban Oliva que se escapó, enfrentó al arquero contrario y disparó un remate que se coló entre las piernas de Ambrosio para marcar el 1 a 0 que hizo delirar a todo el público local. Luego del tanto de los diablos no hubo mucho más para contar, los dirigidos por Santoni intentaron llegar a la igualdad, pero no lograron su objetivo y se quedaron en una nueva oportunidad fuera de la fase final.
El dueño de casa fue superior tácticamente y convirtió en el momento justo para poder derrumbar las aspiraciones de su rival, pero además nunca perdió de vista el objetivo principal pese a las adversidades, tuvieron el temperamento necesario para saber esperar el momento justo para atacar. Fueron justos vencedores y se quedaron con la zona norte de la liga local, ahora les tocará enfrentar a un viejo conocido del grupo Sportivo Silvio Pellico, equipo durísimo en su casa y con una idea clara de juego, lo que seguramente brindara una gran llave en los cuartos de final.
El árbitro: Richard Moyano
De regular actuación, en un partido muy complejo para dirigir. Tomó decisiones polémicas y se equivocó en varias jugadas divididas para ambos lados.
La figura: Jonathan Rosales
El volante fue clave en la mitad de la cancha. Acompañó bien la marca y fue el más desequilibrante del conjunto local.
