LIGA VILLAMARIENSE / Clausura / 7ma. fecha / Zona Sur

El Rojinegro rompió el karma

Después de nueve clásicos sin poder festejar, Colón superó 2-1 a Rivadavia como visitante. Lorca puso en ventaja al Verde, pero Moreno y Barrionuevo lo dieron vuelta y desataron un eufórico festejo visitante de desahogo
lunes, 7 de octubre de 2019 · 09:03

Escribe Federico Gazzoli

El clásico de Arroyo Cabral se había tornado un karma en los últimos tiempos para Colón, que ayer llegaba a una nueva edición del derby con la pesada mochila de no haber podido vencer a Rivadavia en los últimos diez enfrentamientos, pero con una gran muestra de carácter y con una eficacia notable que le permitió capitalizar las pocas situaciones de peligro que generó, el equipo dirigido por Daniel Barrera se hizo fuerte en cancha del Verde y salió victorioso, consiguiendo un importante triunfo por 2 a 1 con el que terminó la tarde festejando para desahogarse por una racha negativa que ya quedó en el pasado.

El inicio del encuentro fue parejo, muy disputado en la mitad de la cancha y con poca acción cerca de las áreas, aunque fue la visita, por medio de una pelota parada, quien logró aproximarse con peligro hasta el arco contrario.

Iban 4’ cuando Barrionuevo ejecutó un córner desde la izquierda, cerca del punto penal cabeceó Fernández y la pelota se fue por arriba del travesaño.

Después del primer cuarto de hora Rivadavia tuvo más la pelota y comenzó a adelantarse en el terreno de juego, aunque no pudo traducir esa posesión en generación de ocasiones de peligro, porque ese dominio se diluyó una y otra vez cuando los ataques locales llegaban hasta el borde del área visitante, donde una segura línea de fondo rojinegro pudo despejar el peligro sin complicaciones.

Colón, en tanto, era más práctico al momento de tener la pelota y cada vez que la tenía intentaba trasladar el juego lo más lejos posible de su arco.

En ese contexto, a los 26’, Villagra intentó sorprender con un derechazo potente desde media distancia y la pelota pasó muy cerca del poste izquierdo.

El partido era parejo y el empate era justo, hasta que a los 37’ el local logró romperlo en una acción de balón detenido. Gozzerino impulsó un tiro de esquina desde la derecha, Maximiliano Demarchi desvió la trayectoria del esférico a la altura del primer palo y por atrás de todos apareció en libertad Lorca para empujarlo y establecer el 1-0 verde.

Poco duró la alegría para los dirigidos por Jorge Peñaloza, porque Colón sintió el golpe y, lejos de acusar haber sufrido el golpe, salió en busca del empate, algo que consiguió solamente tres minutos más tarde; Luque mandó centro desde la derecha, Moreno recibió por la izquierda en el borde del área y metió un soberbio zurdazo cruzado, que dejó sin respuestas a Berardo para transformarse en el 1 a 1 con el que finalizaría la primer mitad.

 

El clásico de Cabral fue de Colón, que venció a Rivadavia 2-1 después de nueve enfrentamientos entre ambos

 

Rivadavia, empujado por el aliento de su gente, fue quien tomó la iniciativa durante los primeros minutos del complemento, ante un Colón que intentó mostrarse bien parado en el fondo para luego tratar de salir de contragolpe, aprovechando los espacios que el local dejaba para ir a buscar la victoria.

Así, en principio prevaleció lo propuesto por el dueño de casa, que por medio de pelotas paradas comenzó a llenar de centros el área visitante.

En la más clara, a los 12’, Bustamante remató un tiro libre en forma de centro desde la derecha, la pelota se fue cerrando y tomando velocidad por el accionar del viento y Julio Giraudo la sacó sobre la línea, arrojándose contra su palo derecho.

El Verde era más y a esa altura ya hacía méritos para volver a estar en ventaja, pero en ese afán de ir por el segundo se desordenó demasiado en el fondo y lo terminó pagando caro.

A los 17’, Moreno ganó por la izquierda, mandó centro rasante, Fernández no llegó a conectar a la altura del primer palo y cerca del punto penal Barrionuevo tuvo todas las libertades para acomodar el balón y rematar de derecha, estableciendo así el 2-1 a favor de Colón.

Después de hacer su negocio, los rojinegros volvieron a cederle el protagonismo y la pelota a Rivadavia, que sin embargo no encontró los caminos para revertir la derrota y nuevamente “abusó” de pelotas paradas de las que nunca pudo sacar fruto porque se topó con un seguro Mono Giraudo que descolgó todos los centros que llovieron sobre su área.

El local tuvo 5’ minutos adicionales para conseguir un agónico empate del que nunca estuvo cerca y así, tras el pitazo final, todo el plantel de Colón festejó a lo grande con marcado desahogo un triunfo clásico que le permitió romper el karma psicológico que lo acosaba desde hacía nueve partidos.

 

La figura

Agustín Moreno. Uno de los mayores artífices del triunfo del Rojinegro, por el gran despliegue que demostró en la faz ofensiva. Empató el encuentro con un verdadero golazo e hizo una gran maniobra personal que derivó en el tanto del triunfo. También sobresalió el Mono Giraudo, con grandes atajadas para sostener la victoria de Colón.

 

El árbitro

Paul Cresatti. Correcto desempeño. Tras un primer tiempo tranquilo, por la correcta disciplina de los protagonistas, en el complemento manejó bien el partido, amonestando acertadamente para impedir que el partido aumentara su temperatura. Su único error fue dejar pasar un codazo de Ñáñez sobre Bustos que sacó al atacante del Verde del partido.

 

Opiniones

- “Gracias a Dios hicimos las cosas bien para quedarnos con los tres puntos. Tengo muchos clásicos jugados, varios ganados y otros perdidos, pero lo que me da alegría es poder seguir jugando este tipo de partidos”. Julio Giraudo, arquero de Colón.

- “Creo que Rivadavia no jugó el partido que tenía que jugar. Hubo desequilibrio en los dos tiempos y no pudimos tener la pelota, ante un rival que cuando llegó, nos convirtió. Toda derrota preocupa”. Jorge Peñaloza, DT de Rivadavia.

 

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