Carlos Coria
“Siempre soñé llegar a lo máximo”
El “Taco” local viajará mañana a Italia, para jugar desde el miércoles el Mundial de Cinco Quillas, que se desarrollará en la ciudad de Pistoia, a 40 kilómetros de Florencia. Será su sexta presencia en un torneo de ese nivelEscribe Gustavo Ferradans
De nuestra Redacción
Se viene un nuevo Mundial de Cinco Quillas, y las ganas de Carlos Coria están intactas. El taco local encara una nueva experiencia mundialista y lo vive como si fuera el primero; al mismo tiempo lo espera con la experiencia que le otorga más de tres décadas vinculado al casín y también al cinco quillas.
Carlos Coria viajará mañana a Italia, para jugar en Pistoia (ciudad cercana a Florencia) desde el 16 de este mes, su sexto Mundial, donde participarán 64 jugadores de varios países, entre ellos 14 argentinos.
Si bien la inauguración será el día 15, la actividad competitiva comenzará un día después, y en una primera etapa los jugadores se dividirán en ocho zonas de ocho integrantes cada una.
Horas antes de viajar, el jugador villamariense por adopción, dialogó con El Diario...
-¿Cómo se dio tu clasificación?
-En nuestro país se jugó un circuito de cuatro fechas (Villa María, Bolívar, Rosario y Noetinger). El que definió el campeón argentino, en donde clasificaban los dos primeros al Mundial. Pero como el campeón fue Alejandro Martinotti (Pilar), que es el campeón del mundo 2018 y estaba clasificado directo, pasaron el segundo y el tercero, Ricardo Dieguez y Gustavo Torregiani. Yo clasifiqué once. Los ubicados entre el cuarto y el undécimo puesto, jugamos un Súper 8, en el Club Argentino de Marcos Juárez, donde pude clasificar junto a José Oliva. Luego hubo otras instancias para definir los otros lugares.
-¿El mejor momento tuyo en el año, previo a este Mundial, lo encontraste en ese Súper 8?
-Sí, sin dudas. Ante la adversidad fue lo mejor. Siento la tranquilidad de ir a un Mundial sin tener que jugar una qualy, y el orgullo de estar clasificado para representar a mi país. Tengo casi 50 años, me siento con juventud y con experiencia para jugar este deporte. Cuando uno tiene 30 o 35 años, te querés comer el mundo y vas presionado; hoy, a mi edad es un logro clasificar.
-Salvando las distancias que puede generar cada deporte, en nuestra ciudad no son muchos los que se dieron el lujo de estar en cuatro mundiales.
-Más allá que sea o no amateur, lo que hay que disfrutar es haber perseverado en el tiempo. Esto es lo que me toca hoy a mí: disfrutar, porque siempre lo viví como una pasión. El día que deje de sentirlo de esa manera, agarraré el taco y se lo daré a mis hijos o mis nietos, y les diré “con este taco jugué yo”. Si uno no lo hace con pasión, no sirve. Yo voy a entrenar haga frío o calor, todos los días de 13 a 16 horas. Siento que todo se logra con pasión, y que todo llega con perseverancia. A mí me llega esta mundial con 50 años, representando a Argentina, no son muchos los deportes que lo podés hacer y no es fácil.
-Todos dicen que vos le pegás fuerte a la bola. ¿En cuánto influye eso la precisión con la que se juega este deporte?
-Todos tienen sus estilos de juego, y son formas de llegar. Hay técnicos en el fútbol que tal vez no gustan, pero son resultadistas. Acá en el cinco quillas, podés pegarle bien, pero si no tenés resultados, no llegas. Para llegar en este deporte tenés que estar bien en todo. Es un juego de mucha precisión, hay que pegarle fuerte o despacio, tener cabeza, pulso, que lleva una vida. Hay que estar concentrado más de una hora de partido, hay que tener nervios de acero. Acá no se puede gritar o descargar como cuando se festeja un gol. Hoy hemos aprendido mucho de los italianos, que tienen mucha teoría. Nosotros acá éramos más básicos. Desde que se cerraron las mesas, hace como 10 años, hemos todos adelantado en el juego. Antes uno jugaba un Mundial y cada partido era a 120 puntos, hoy se juega a 5 sets de 60, con lo cual se han acercado los medios. Eso le da posibilidad a otra gente, aunque siempre llegan los mismos, pero es más competitivo.
-¿Con qué ilusiones o expectativas vas a este Mundial?
-Las ilusiones las llevo conmigo, porque siempre soñé con llegar a lo máximo. Estoy en una etapa en que voy a disfrutar. Antes iba con una mochila de presiones que me hacía mal en lo personal. La presión de querer ser. Hoy llevo un bolsito con las mismas ilusiones de cuando tenía 20 años, pero con la experiencia a cuesta. Voy a disfrutar y sacarme esa presión de encima. Creo que con más templanza y la fe interior para ser campeón del mundo. Esa adrenalina no me la quita nadie, la fe ganadora va conmigo.
-¿Tu familia qué te dice de este Mundial?
-Ellos me apoyan en todo, mis hijos Lucas, de 21 años y Federico con 14, y mi esposa, Angie, con toda una vida aguantándome tras una bola. En esto ella tiene mucho que ver, en la familia que hemos construido. Soy un agradecido a ella y mis hijos que me han bancado un montón de cosas.
-En estos tiempos de crisis y siendo el tuyo un deporte amateur, para poder participar seguramente muchos colaboraron y querés agradecerles.
-Sí, al Club Sarmiento, a la sociedad de Villa María, a la ciudad, a las federaciones cordobesa y argentina. Todos aportaron para que yo pueda viajar.
-¿Si estuviera Poroto (su padre, un recordado trabajador gastronómico) qué crees que te diría?
-Qué contento que estaría con sus nietos y con su vida. El se ilusionaba conque fuera campeón argentino. Parecía algo utópico y gané cinco títulos. Desde el día que me él puso el cajón de coca, para que llegara a la mesa de billar del viejo Casino Español, hasta hoy en el Club Sarmiento, pasaron nada más, ni nada menos que 40 años. Hoy en el cielo creo que está contento que vaya al Mundial.
Yo soy...
Nombre: Carlos Coria
Nació el: 20 de julio de 1970, en Paraná (desde muy pequeño vive en Villa María)
Su esposa: Angie
Sus hijos: Lucas (21) y Federico (14)
Títulos: 11 veces campeón Provincial, Campeón Argentino Juvenil de Casín 1991, Campeón Argentino Casín 2010 y 2011, Campeón Argentino de Cinco Quillas en 1996, 2010 y 2012.
Mundiales: participó de cinco campeonatos: Isla de Cerdeña 1997, fue quinto; Ferrara 1998, fue quinto; Necochea 1999, fue 17mo.; Sevilla 2006, no clasificó en la zona; y Villa María 2009, fue 15to. Además jugó dos instancias clasificatorias qualy, jugadas previas a los mundiales de 2007, en Necochea, y 2015, en Milán
Otros torneos: dos títulos en el Torneo Internacional en Uruguay, 2006 y 2007
