Ticino pulverizó al invicto

lunes, 3 de diciembre de 2018 · 00:00
LIGA?VILLAMARIENSE - Clausura - Semifinales – Ida El equipo de Vicario le ganó 3 a 1 de local a Rivadavia - primera caída en el campeonato- y logró una importante ventaja de cara a la revancha en Arroyo Cabral. Bertola, Bendazzi y Monje anotaron los tantos de la victoria y descontó Gozzerino, de penal   Escribe: Diego Pellegrini (h). Fotos: Osvaldo Carballo Juego, intensidad y dientes apretados. Con esa receta, Atlético Ticino derrotó a Rivadavia de Arroyo Cabral por 3 a 1, en una semifinal que mostró a dos grandes candidatos. El invicto del Verde murió en Ticino, el local lo superó en gran parte del partido y lo golpeó en los momentos certeros. Al inicio de cada tiempo y en el final, cuando el visitante era más. Fueron tres goles claves, de los que suelen lograr los equipos maduros, que saben lo que se juegan. Rivadavia no pudo, se vio superado en muchos lapsos del partido y cuando llegó al descuento y parecía ir por más, recibió un golpe duro, que lo deja preocupado de cara a la revancha en Arroyo Cabral. Con buenas individualidades, más el aporte de todo un equipo compacto y sólido, el local supo lastimar a un Rivadavia, que lució inseguro en cada una de sus líneas, más que nada en la línea defensiva, donde el Atlético lució filoso con el tridente Bertola, Páez y Bendazzi. Entre los tres mosqueteros, se las ingeniaron para formar partes de los momentos de máxima emoción que vivió el equipo de Germán Vicario. Gol a los cinco minutos del primer tiempo para el local. La mejor noticia para todo Ticino y balde de agua helada para el visitante. Bendazzi encontró a Páez, éste desbordó por derecha y habilitó por el segundo palo a Gonzalo Bertola, quien se llenó la boca de gol, con el arco a su merced, para colocar el 1 a 0. Sorpresa para Rivadavia, que había salido a presionar en la media cancha, tratando de quitarle la pelota a su rival. Pero en el primer ataque, el albirrojo sacaba ventaja. Ticino se mostraba “picante” en cada ofensiva, con sus delanteros, pero el visitante, encontraba por su banda izquierda un espacio para atacar. Lautaro Monje no hacía pie en Ticino, Maximiliano Bustos aparecía por ese sector y ganaba. Antes de los diez, el ex-Unión Central entró al área y con Fabián Montiel haciendo “la de Dios”, perdió el empate, para un Rivadavia que se animaba tímidamente. No obstante, los de Vicarios estaban bien y continuaban pisando el área de Marcelo Berardo con peligro. Remate de Bertola que sale cerca, centro venenoso de Bendazzi, que Demichelis no llega por poco, más algunas apariciones incisivas de Páez. En la visita, disparo de Franco Gozzerino, intentando sorprender a Montiel y nada más. Claro que el complemento, le haría otro guiño al local. Al minuto, ganó Matías Bendazzi por derecha y con un gran remate desde lejos, la puso contra el palo de un Berardo, que nada pudo hacer. El 2 a 0 para el local y locura en el rojo y blanco. Fue el peor momento de Rivadavia, lucía perdido y sin brújula, sin respuestas futbolísticas. Santiago Arriola ingresó por Javier Demarchi, buscando aire fresco en el ataque. Y cuando Páez lo perdía tras buen centro de Elías Acosta para el fortinero, llegaría una jugada que le daba aire a los de Arroyo Cabral, una jugada “de otro partido”. Fue a los 15’´, con un pelotazo largo del Verde, Adrián Peralta dudó en el cruce y tuvo que derribarlo a Bustos, quien se iba al gol. Penal para Rivadavia y gol del Caco Gozzerino. Descuento del visitante 1 -2 y partido nuevo. El gol revitalizó al conjunto de Santoni y desordenó a los de Vicario. Matías Bianchi por Demichelis fue la apuesta en el local, para volver a ser. Pero el trabajo de Gozzerino, en el centro del campo, más algunas gambetas de Bustos, hacían vivir un buen momento a los “cabralense”. [caption id="attachment_32318" align="alignleft" width="300"] Páez busca el espacio para escaparse de la doble marca de los rivales. Ticino hizo un gran papel de local y sacó ventaja en la serie[/caption] Claro que todo eso, no se pudo traducir en chances claras de gol para Rivadavia, salvo un remate de Arriola, bloqueado por la defensa “ticinense”. Y cuando el partido parecía que empezaba a cerrarse, una guapeada del Diablo Bendazzi, dio origen al tercero del Atlético. Porque el delantero de cuarenta años, la peleó contra el vértice del campo, la ganó y jugó con Bertola. Este, encontró a Monje dentro del área, para que el “lungo” número ocho la ponga contra el palo, definiendo al 3 a 1 final. Ticino aprovechaba, que el Indio Martínez no estaba en su posición, por un calambre, y pasaba factura para conseguir un gran resultado. El cotejo no dio para más, se fue el primer chico de la semi, con un Ticino entonado, sabiendo que ganó cada una de las pequeñas batallas que planteó el partido. Mientras que Rivadavia, sabe que recupera a dos grandes nombres en ataque (Le Roux y Gayoso), para soñar con revertir la historia. Por ahora, es todo rojo y blanco, sabiendo que a la historia le falta el segundo capítulo.   [gallery link="file" columns="2" size="large" ids="32251,32250"] La figura: Matías Bendazzi: fue lo más claro que tuvo la tarde fútbol en Ticino. El delantero tiró toda su experiencia a la cancha para ser clave en jugadas que definieron el partido. Convirtió el segundo de su equipo, y formó parte del primero y el tercero. El Diablo, además, se bancó luchar contra los centrales rivales. Una “fiera”.   El árbitro: Claudio Chávez: cumplió una correcta labor dentro de un partido intenso, donde no tuvo descanso, prácticamente. El colegiado se mostró seguro en sus fallos, acertó en las amarillas, en el penal de Peralta sobre Bustos, pero erró en la amonestación a Martínez, ya que la “plancha” del Indio contra Páez era roja. Después, siempre estuvo bien, a pesar de algunas jugadas fallidas.