Faltó el gol de la coronación
lunes, 24 de diciembre de 2018 · 00:00
LIGA VILLAMARIENSE - Clausura - Final - Revancha
Playosa y Ticino no consiguieron la ventaja para quedarse con la gloria en la cancha del primero. El Albo, esta vez, mostró menos recursos para el ataque y el visitante generó las más claras y falló en la definición
Escribe: Diego Pellegrini -h-
Fotos: César Carballo y Víctor Alves
No hay campeón, se define todo en una tercera final. El fútbol de la Liga Villamariense no pudo coronar ayer por la tarde al número uno y habrá que esperar siete días más para encontrar al monarca del Torneo Clausura.
Fue cero a cero entre Sportivo Playosa y Atlético Ticino, el gol estuvo tan cerca, pero tan lejos a la vez, dentro de un partido disputado y cerrado, con pocas chances de máxima emoción.
Estuvo más claro el visitante, fue mejor el equipo de Germán Vicario, quien no pudo concretar todo lo bueno que hizo desde lo táctico. Desconocido y desconcertado lució el local, ya que nunca pudo hacer valer su condición, de tener a casi mil hinchas vestidos de blanco y negro alentando siempre.
Fue una fiesta, con chispazos de buen fútbol y con un marco propio de una final. El estado del campo no ayudó al espectáculo, pero la segunda final se vivió con las revoluciones a mil.
En la primera etapa se lo vio mejor a Atlético Ticino. La visita cerró su arco, agregando a Lautaro Monje a la línea defensiva, adelantando sus laterales (Acosta y Bergese), para jugar mano a mano con los volantes rivales (Beltramo y Albornoz) que tanto habían dañado en la ida. Una buena movida de Vicario.
Con el ataque de Sportivo trabado y sin juego, salvo cuando la tomaba Jorge Servetti, el Fortinero empezó a darse cuenta que lo mejor podía pasar con la pelota en sus pies.
Y si bien Ticino no tuvo tanta lucidez de tres cuarto en adelante, contó con un par de chances claras como para abrir el marcador. Primero a los 36’, tras un gran encuentro entre Javier Bergese y Gonzalo Bertola, que este último definió cruzado y desviado, saliendo la pelota muy cerca.
La siguiente estuvo en los pies de Emanuel Coria (41’), quien tras eludir a Fabricio Garetto definió al arco, pero los pies de Guillermo García en la línea del arco, evitaron lo que era gol del Manu.
Ticino estaba mejor, aunque Matías Genre jugaba un duelo espectacular con Ayrton Páez y en la mayoría ganaba. Coria estaba activo, mayormente por la derecha y Gonzalo Bertola era quien intentaba comandar cada ataque de los visitantes.
Por el otro bando, Sportivo Playosa no pudo casi nunca, solo un par de chances tibias desde los pies de Kiko Servetti y nada más. Incómodo el local trataba pero no podía.
Nicolás García no encontró nunca su lugar en la cancha y Gagliese sufrió la falta de juego de sus compañeros. Todo esto, sumado a la carencia de conexiones por las bandas, fue un cuadro negativo que el equipo de La Playosa nunca pudo solucionar.
El complemento continuó de igual manera, el visitante siendo más intenso y mejor con la pelota que su rival. Al minuto, Bendazzi bajó una pelota de manera espectacular, pero su derecha salió por arriba, luego un tiro libre de Bertola, más otra pelota parada que picó en el área chica de Garetto y nadie de Ticino pudo soplar al gol.
El técnico Velasco buscó el cambio con Guillermo Piva y Alexis Acosta en cancha, pero las acciones siguieron igual. Solo un cabezazo de Antón Troxler y poco más para el Albo, en ofensiva.
En la visita quedó la bronca por la clara infracción de penal, que el juez Claudio Chávez no observó de Troxler sobre Manu Coria (19’), cuando éste se disponía a rematar al arco tras una gran gambeta.
El “siga siga” indignó a los ticinenses y alivió a los locales, porque era una jugada clave para el desarrollo de la final. Final que continuó y tuvo más. Y más para Atlético. Porque en el último cuarto de hora, Ticino apretó el acelerador y parecía que se lo llevaba. Quien lo tuvo, fue el ingresado José Luis Demichelis, quien tras una gran pared con Páez, definió pero las manos de Garetto le dijeron que no al de Tío Pujio (45’). Fue la gran y última chance que tuvo el partido. Y salió para el lado de la tercera final. Como dato estadístico, en el epílogo vio la amarilla por protestar Marcos Velasco y se pierde lo que viene en Plaza Ocampo, por llegar a la décima amonestación. Un bastión importante de la columna vertebral en el Albo. Mientras que por el lado ticinense, Matías Bendazzi salió con un problema muscular y es duda para la gran definición.
Cayó la tarde y el gol finalmente no llegó. Muchos se quedaron con las ganas de gritar campeón, ambos saben que tendrán una nueva oportunidad para estampar otra estrella en el pecho, en la historia de estos dos grandes clubes. Final con puntos suspensivos.