Un aniversario muy especial
domingo, 2 de diciembre de 2018 · 00:00
KARATE - Escuela Miyazato
En una jornada emotiva, de recuerdos, homenajes y enseñanzas, la Escuela Miyazato festejó los 45 años de existencia en nuestra ciudad, desde que José Caminos creara el primer dojo de karate de la ciudad
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Decenas de karatecas coparon el Club Ameghino, con una multitudinaria exhibición realizada en la tarde de ayer[/caption]
El Dojo Caminos de la Escuela Miyazato conmemoró ayer los 45 años de historia, en una jornada que tuvo actos de homenajes, seminarios de técnicas y una exhibición realizada en el Club Ameghino.
El recuerdo de Sensei José Caminos, fallecido en julio pasado, fundador del dojo villamariense y considerado el padre del karate local, se mantuvo a lo largo de toda la jornada.
Antes del mediodía se realizó una conferencia de prensa, con la presencia de la principal autoridad de la Escuela Miyazato, el Sempai Masatoshi Miyazato, los Sensei Mercedes Miyazato y Edgardo Blangetti (continuador del legado de Caminos, ya que se hizo cargo del dojo), además de otras presencias como la del intendente Martín Gill, el jefe de Gabinete Héctor Muñoz, el presidente del Ente Deportes y Turismo Marcos Bovo y el secretario de Deportes, Fernando Badrán.
Luego de la conferencia hubo un homenaje en el cementerio parque La Naturaleza, y un almuerzo protocolar. Por la tarde, ya en el Club Ameghino, se desarrolló un seminario de técnicas y seguidamente una exhibición con la presencia de varios centenares de participantes y espectadores. Por la noche, hubo una cena homenaje, en el Sport Social Club. De la actividad participaron dojos de toda la provincia, y otros que llegaron de otras provincias del país.
Sin dudas, que en todas las actividades de la jornada se vivieron momentos de mucha emoción, por el recuerdo de José Caminos, no solo por haber sido el fundador de la escuela local, sino también por lo que dejó como persona, como sensei, como profesor en el Instituto San Antonio, y en otras actividades que desarrolló, como el handball.
Masatoshi Miyazato opinó que hablar de Villa María es hablar de uno de los discípulos más antiguos de mi padre”. Además destacó la relación de la escuela con la ciudad, de los lazos logrados con la Universidad Nacional de Villa María a través de la diplomatura realizada por más de 120 karatecas a lo largo de los primeros dos años. Además destacó que “ya se está trabajando para proyectarla en el tiempo y lograr la tecnicatura y con el tiempo la licenciatura. Mi padre siempre repetía que era importante estudiar. Nuestra escuela ha sostenido durante mucho tiempo que antes de decir, había que hacer. Hoy, a casi 60 años de su creación, es tiempo de decir.
Edgardo Blangetti, actual Sensei en el Dojo Caminos, señaló que “es como una mochila pesada seguir el legado que dejó José Caminos, pero siento su presencia permanentemente a mi lado. No es una tarea fácil, es una responsabilidad muy grande, pero agradezco la confianza y la ayuda de la familia de José y del resto de los que conformamos este dojo. El nos dejó una gran enseñanza y yo en cada clase siento una sensación terrible de alegría y tristeza a la vez”.
Por su parte Martín Gill dijo “esta escuela ha marcado casi un tercio de la historia de esta ciudad. Esta escuela ha transmitido formación de valores, criterios de vida y ha formado personas. Sin dudas que esta escuela ha sido una insignia, y una insignia fue también José Caminos, que sigue presente en el espíritu de esta escuela”.
Decenas de karatecas coparon el Club Ameghino, con una multitudinaria exhibición realizada en la tarde de ayer[/caption]
El Dojo Caminos de la Escuela Miyazato conmemoró ayer los 45 años de historia, en una jornada que tuvo actos de homenajes, seminarios de técnicas y una exhibición realizada en el Club Ameghino.
El recuerdo de Sensei José Caminos, fallecido en julio pasado, fundador del dojo villamariense y considerado el padre del karate local, se mantuvo a lo largo de toda la jornada.
Antes del mediodía se realizó una conferencia de prensa, con la presencia de la principal autoridad de la Escuela Miyazato, el Sempai Masatoshi Miyazato, los Sensei Mercedes Miyazato y Edgardo Blangetti (continuador del legado de Caminos, ya que se hizo cargo del dojo), además de otras presencias como la del intendente Martín Gill, el jefe de Gabinete Héctor Muñoz, el presidente del Ente Deportes y Turismo Marcos Bovo y el secretario de Deportes, Fernando Badrán.
Luego de la conferencia hubo un homenaje en el cementerio parque La Naturaleza, y un almuerzo protocolar. Por la tarde, ya en el Club Ameghino, se desarrolló un seminario de técnicas y seguidamente una exhibición con la presencia de varios centenares de participantes y espectadores. Por la noche, hubo una cena homenaje, en el Sport Social Club. De la actividad participaron dojos de toda la provincia, y otros que llegaron de otras provincias del país.
Sin dudas, que en todas las actividades de la jornada se vivieron momentos de mucha emoción, por el recuerdo de José Caminos, no solo por haber sido el fundador de la escuela local, sino también por lo que dejó como persona, como sensei, como profesor en el Instituto San Antonio, y en otras actividades que desarrolló, como el handball.
Masatoshi Miyazato opinó que hablar de Villa María es hablar de uno de los discípulos más antiguos de mi padre”. Además destacó la relación de la escuela con la ciudad, de los lazos logrados con la Universidad Nacional de Villa María a través de la diplomatura realizada por más de 120 karatecas a lo largo de los primeros dos años. Además destacó que “ya se está trabajando para proyectarla en el tiempo y lograr la tecnicatura y con el tiempo la licenciatura. Mi padre siempre repetía que era importante estudiar. Nuestra escuela ha sostenido durante mucho tiempo que antes de decir, había que hacer. Hoy, a casi 60 años de su creación, es tiempo de decir.
Edgardo Blangetti, actual Sensei en el Dojo Caminos, señaló que “es como una mochila pesada seguir el legado que dejó José Caminos, pero siento su presencia permanentemente a mi lado. No es una tarea fácil, es una responsabilidad muy grande, pero agradezco la confianza y la ayuda de la familia de José y del resto de los que conformamos este dojo. El nos dejó una gran enseñanza y yo en cada clase siento una sensación terrible de alegría y tristeza a la vez”.
Por su parte Martín Gill dijo “esta escuela ha marcado casi un tercio de la historia de esta ciudad. Esta escuela ha transmitido formación de valores, criterios de vida y ha formado personas. Sin dudas que esta escuela ha sido una insignia, y una insignia fue también José Caminos, que sigue presente en el espíritu de esta escuela”.