La gente pintó una tarde feliz

lunes, 17 de diciembre de 2018 · 00:00
Hubo mil personas en la cancha Escribe Daniel Rodríguez Un domingo soñado por todos, sin dudas. Juego de cornetas, luces y papeles en el viento. Elementos que ilustraron, como en una pintura, la primera gran batalla. Fueron mil personas, aproximadamente, las que vibraron y sintieron lo mismo, esa magia que tiene el deporte más lindo de todos. Claro que sí. Es que el grito sagrado sonó en cada rincón del estadio Albirrojo y nadie se fue con la garganta seca. Poca importancia tuvo el imponente calor, que llegó a pisar los 32 grados, todo fue alegría y manos en el aire, como desafiando al sol que todo lo invadía. El local, con su gente cantando al son del bombo y redoblante; la visita con toda su gente aferrada al alambrado. Las familias del once local, con los más chiquitos asomados por el túnel desde donde emergerían los de rojo y blanco; la foto para el recuerdo y un puño apretado por persona, celebrando y festejando lo inmortal: la alegría, que es pasajera, pero será parte de un recuerdo grato. Abierta queda la puerta (y la invitación) para la revancha: con los mismos colores, a un par de kilómetros más al norte. Pero, aún así, con una intensidad no apta para los corazones que palpitan al ritmo del cuero.