INVENTARIO/Villa Cura Brochero/Córdoba
El de la santa impronta
MINI GUIA - Ubicación: norte del Valle de Traslasierra / Distancias: 280 kilómetros al noroeste de Villa María. / Población: 7.000 habitantes.
Escribe Pepo Garay
ESPECIAL PARA EL DIARIO
1) De otro tiempo
Villa Cura Brochero es una de las localidades mejor conservadas de la provincia de Córdoba. Con esas ínfulas se presenta el hermoso pueblo, que fundamenta sus medallas con un casco histórico de viviendas de tiempos idos (varias de fines del siglo XIX y principios del XX), calles de tierra, una plaza bien de antaño (con estatua de bronce del famosos Cura) y algunos edificios de fuste que dan idea a épocas lejanas. Con todo, donde realmente se conserva ese talante antiguo es en los paisanos. Hombre y mujeres que viven la vida con la paz y las formas de otro siglo. Sana costumbre que tan bien combinan con las acuarelas del pago.
2) La marca del Cura Gaucho
Ese encantador perfil palpita desde siempre en la localidad del Valle de Traslasierra. Desde las épocas en que se llamaba Villa de Tránsito, y un tal José Gabriel Brochero la caminaba en su incesante búsqueda por darle a los pobres un respirar mejor.
Héroe y leyenda, el llamado Cura Gaucho fue el hijo adoptivo por excelencia de la aldea (nació en las adyacencias de Santa Rosa de Río Primero), donde desarrolló una tarea solidaria tan excepcional que le valió el título de Santo.
Su figura y su historia, famosas en toda la Argentina e incluso en países limítrofes, pueden ser admiradas y exaltadas en todo el caso urbano, pero fundamentalmente en sitios como el Museo Brocheriano y la Iglesia Nuestra Señora del Tránsito.
El primero (la ex-Casa de Ejercicios Espirituales, nacida en 1877), acoge vida y obra del religioso (de la mano de objetos personales varios expuestos en 16 salas distintas), quien aquí vivía y convidaba la palabra de dios desde mediados/fines del siglo XIX y hasta principios del XX.
La esbelta iglesia, levantada por el mismo cura en el año 1902, resguarda los restos mortales de quien a la postre se convertiría en uno de los máximos exponentes del catolicismo de toda América.
3) Playas bien de Traslasierra
Ya en lo que respecta a dominios de la creación, Villa Cura Brochero ofrenda al visitante con los paisajes propios del valle, vigilados de cerquita por las espectaculares Sierras Grandes. Sin embargo, el máximo valor natural del pueblo radica en las playas, las cuales comparte con el vecino Mina Clavero.
Entre ellas, besadas por arboledas generosas y las corrientes cristalinas de los ríos Panaholma y Los Sauces (ambos con su arena, sus piedras de extrañas formaciones, sus ollas y pequeñas cascadas), destacan Las Maravillas, Los Elefantes, Los Cedros y el Balneario Municipal, por solo nombrar algunas.
4) Punto de llegada del Camino del Peregrino
Volviendo a los ámbitos del Santo Cura Brochero (el retorno, una y otra vez, es tan agradable como inevitable), surge en la agenda del viajero el conocido como Camino del Peregrino. Un espectacular recorrido que desanda los pasos dados por el Santo en sus múltiples trayectos por las Altas Cumbres y el Valle de Traslasierra. En total son unos 28 kilómetros de marcha (buena parte de ellos en descenso), a través de un sendero completamente señalizado.
La aventura comienza justamente en Julio Césare, uno de los parajes icónicos de las Altas Cumbres, y finaliza en Villa Cura Brochero. En total, el Camino cuenta con ochos “Estaciones” o paradas (cada una señalizada oportunamente con un tótem de metal de dudoso gusto estético), siendo la aldea de Villa Benegas (con su capilla de piedra) la más importante.
5) Joyas en el rededor inmediato
Claramente, quien visita Villa Cura Brochero no puede irse sin disfrutar de las joyas que se posan en los alrededores inmediatos. Amén de lo ya expuesto, como la citada y cada vez más masiva Mina Clavero y las propias Altas Cumbres, se suman la Cascada del Toro Muerto, el popular Nido del Aguila (con su piedra gigante, desde donde intrépidos bañistas se lanzan al agua), el inmenso y muy completo Museo Polifacético Rocsen y los tradicionalistas pueblos de San Lorenzo, Nono (cerca de allí está el Rocsen) y Arroyo de los Patos (estos últimos con más playas divinas y montaña para deleite del viajero), por solo nombrar algunos atractivos.
