Viajeros Villamarienses/Machu Picchu (Perú)
“Imponente en todo sentido”
Escribe Pepo Garay ESPECIAL PARA EL DIARIO
Describinos, en líneas generales, cómo fue tu viaje al sur de Perú.
-Con mi hermana Agustina viajamos en avión hasta Lima, donde visitamos amigos durante algunos días. De allí tomamos el vuelo a Cuzco. Esos vuelos los conseguimos por Internet en promoción. Ya en Cuzco nos hospedamos en un hostel que también contratamos por Internet. El paquete para ir a Machu Picchu lo sacamos allí. Todo junto. Y un boleto para hacer recorridos de museos y otros lugares de impronta inca.
-La frutilla del postre, sin dudas fue Machu Picchu, uno de los grandes íconos del planeta en todo sentido. ¿Cómo llegaste a la ciudad sagrada de los incas?
-Fuimos en tren desde Ollantaytambo hasta el pueblito de Aguas Calientes, y de ahí subimos en bus ecológico. Ingresamos temprano con lluvia y niebla. Recorrimos todos los circuitos y cuando estábamos por irnos salió el sol. Así que volvimos para verlo con sol... y fue fantástico. Fue muy especial poder compartirlo con mi hermana.
-¿Te hubiera gustado hacer el famoso Camino del Inca, que se recorre a pie y por varios días?
-Se que son unos días caminando por la montaña y durmiendo en carpa… me gusta la aventura pero no sé si para hacer un camino tan largo.
-Vamos al punto máximo de la experiencia. ¿Qué sentiste al llegar arriba, ingresar al parque y ver semejante tesoro arqueológico?
-Es difícil de explicar… es tan imponente en todo sentido. Te quedas mirando y solo pensando en ese momento. En la energía que estás sintiendo. Pudimos disfrutar de dos climas en el mismo día. Y ver a Machu Picchu de diferentes formas.
-En las fotos, el paisaje dominado por montañas repletas de verde se antoja realmente espectacular. ¿Cómo se ve el marco natural estando en el lugar? ¿Cómo definirías la experiencia con tus propias palabras?
-Es superrecomendable para visitar y sentir todo lo que transmite. Todo lo verde, los picos tan verdes, las siluetas… es increíble y emocionante.
-¿Y qué es lo que se puede ver de las ruinas concretamente?
-Hay diferentes caminos para recorrer. Nosotros fuimos con un guía que nos explicaba cada cosa. En la cima podés ver todo. La plaza principal, el Templo del Sol, el Templo de la Luna, el Templo del Agua… los incas tenían un templo para cada uno de sus dioses. Otra zona era la agrícola, en la cual realizaban sus cultivos, en gradas. Mucha papa y maíz. Y otra zona era la de viviendas. Y finalmente, el sector donde vivía la familia del Inca.
-Después está el Huayna Picchu, una impresionante montaña que se alza al lado de las ruinas y a la que se puede subir. ¿Pudiste vivir esa aventura?
-No… no pudimos hacer esa excursión ya que no habíamos sacado la entrada anticipadamente. Y solamente permiten subir a 200 personas por día.
-¿Qué aprendiste de esa ciudad clave de la identidad americana durante el recorrido?
-El cuidado y el amor de la gente por su tierra. Todo el tiempo te transmiten sus conocimientos. Desde un taxista que te lleva hasta el guía en la excursión. Mucha pasión por su pasado y el compromiso por cuidarlo.
-En los últimos años, el Gobierno de Perú ha tenido que restringir el acceso de visitantes y prestar mayor atención al comportamiento de los turistas, debido al daño que estaban sufriendo las antiguas construcciones y el complejo en general. ¿Vos viste comportamiento inadecuado por parte de la gente?
-Por suerte no vimos nada inadecuado. La gente, muy correcta. Con sus botellas de agua y si comían algo guardaban sus papeles en la mochila. Nadie gritando, ni corriendo.
-Ya para ir finalizando (y bajando), nos queda el recorrido por Aguascalientes, el pequeño y bonito poblado que hace las veces de “base de operaciones” de muchos viajeros que llegan a Machu Picchu, y al que nombraste antes. ¿Qué te pareció?
-Es un pueblo chico, muy pintoresco. Pudimos recorrer porque nos quedamos un día más. Fuimos al museo y a las aguas termales, y a un mariposario muy lindo. También hay orquidearios.
Pasaporte
Nombre: Ana Paula Ojeda.
Edad: 32 años.
Profesión: comerciante.
Lo que más me gustó: Todo, el lugar es imponente.
Lo que menos te gustó: la lluvia, por momentos incesante en la época que fuimos nosotros.
