Informe de CRA sobre el sector lechero
Cuatro de cada 10 pesos de un tambo se van en impuestos
El estudio es sobre tambos santafesinos, aunque, indicaron, no dista mucho del resto de las provincias. Cuestionan la carga impositiva nacional, provincial y municipalLa Mesa de Productores de Leche de la Provincia de Santa Fe (Meprolsafe) y la Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (Carsfe) brindaron un informe sobre la presión impositiva general sobre el sector tambero.
Las entidades señalaron que a enero de 2026, el sector tambero argentino enfrenta una situación mixta, que incluye un crecimiento productivo sostenido impulsado por eficiencia de los productores, tecnología y clima favorable (con proyecciones de alza para el año); pero con una creciente alerta sobre la rentabilidad, ya que los costos (incluyendo impuestos) presionan los márgenes y al desaparecer poco a poco la inflación, se ve amenazada la sustentabilidad a pesar de la mayor producción y el impulso a la inversión a través de financiamiento especial.
Meprolsafe y Carsfe detectaron en las charlas con productores y demás eslabones de la cadena que la informalidad es superior al 40%.
"Realmente pensamos que la presión fiscal no justifica estos delitos, pero un empresario tambero en Argentina debe afrontar un mínimo de 37 tributos anuales distribuidos entre los niveles nacional, provincial y municipal", esgrimieron desde Carsfe, gremial afiliada a Confederaciones Rurales Argentinas (CRA).
La carga impositiva promedio para una empresa puede representar hasta el 42% de sus ventas, lo que representa que de cada 10 pesos que ingresa a un tambo, cuatro son para pagar impuestos.
Dentro de los impuestos nacionales (gestionados por ARCA, ex-AFIP) se destaca el Impuesto a las Ganancias (Sociedades y Personas Físicas) que se aplica una escala progresiva que varía entre el 25% y el 35% sobre la utilidad neta. En 2026, la alícuota máxima del 35% aplica a rentas superiores a aproximadamente $347 millones. "Lo consideramos un impuesto que si todo el sistema impositivo está bien controlado es justo", sostienen las entidades.
En tanto, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) "posee una alícuota general es del 21% sobre las ventas, con tasas reducidas del 10,5% para ciertos sectores. Pedimos que se disminuya de manera que se favorezca el consumo de lácteos".
En la lista también figura el Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios, conocido como "impuesto al cheque", que grava los movimientos en cuentas corrientes "Cuando las operaciones se repiten o superponen generan impuesto sobre impuesto. Pedimos su eliminación", afirmaron. "Otro ejemplo es el Impuesto a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono. Se paga cada vez que se carga nafta o gasoil. Consideramos que se deben eliminar respecto de los consumidores, ya que esto favorecería los sistemas productivos y favorecería el consumo y el turismo por parte de los consumidores finales. Algo parecido sucede con los Impuestos internos a tecnología y electrónicos. La eficiencia y la innovación productiva está directamente relacionada con poder acceder a estas herramientas. Solicitamos se eliminen directamente para favorecer su incorporación al proceso productivo".
Sobre el escenario descripto, Meprolsafe y Carsfe coincidieron en que “es indispensable corregir algunos aspectos para sostener la actividad tambera que hoy enfrenta un grave problema de rentabilidad”.
"Como conclusión, el sector tambero argentino, que generó el mayor aumento mundial de producción en 2025, hoy muestra dinamismo productivo hacia 2026, pero la matriz impositiva, junto con factores macroeconómicos y de mercado, genera un escenario de alerta sobre la rentabilidad, requiriendo políticas de apoyo y alivio fiscal para sostener la actividad y que dejen de cerrar tambos", finalizaron.
