Por decreto, puede ingresar al país maquinaria agrícola usada con un mero trámite

La peor noticia para la industria

Bastará una declaración jurada para poder adquirir maquinaria agrícola usada. Desde la Cámara de Fabricantes y la entidad cordobesa que los nuclea pusieron el grito en el cielo

El Gobierno nacional publicó el Decreto 273/25, que permite importar maquinaria usada solo con una declaración jurada, sin necesidad de realizar el Certificado de Importación de Bienes Usados (CIBU).

Frente a esto, desde la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (CAFMA) expresaron su “profunda preocupación”, porque pone en riesgo 40 mil fuentes de trabajo en las 1.200 empresas del sector que hay en el país.

A la hora de hablar de contexto, recordaron que el CIBU fue creado mediante la Resolución 909 del año 1994 del Ministerio de Economía y Obras y Servicios Públicos, en el marco de un proceso de desregulación y apertura de la economía argentina. Esa regulación fijaba un entramado de trámites que incluía a la Secretaría de Comercio, la industria nacional y los importadores.

“Lejos de constituir una barrera al comercio exterior, el CIBU surgió como una herramienta necesaria para acompañar una apertura económica ordenada, basada en reglas claras y transparentes, que evitaran distorsiones en los mercados y desarrollaran la producción nacional”, observaron.

Y agregaron en el comunicado: “El ingreso irrestricto de maquinaria agrícola usada representa una amenaza directa para la cadena de valor industrial nacional y el entramado productivo federal. La ruptura de las dinámicas comerciales genera un riesgo para el crecimiento y la continuidad de la generación de puestos de trabajo y oportunidades de desarrollo personal”, dijeron.

Según Cafma, además, hay un riesgo fitosanitario ante el posible ingreso de plagas exógenas que vengan en los equipos con impacto directo sobre la producción agrícola. “Esta posibilidad se evidencia con la aparición de la chicharrita del maíz durante la campaña 2023/24, que provocó pérdidas estimadas en USD2045 millones en el mercado interno y más de USD1600 millones en exportaciones”, explicaron.

Para los industriales, al no solicitar mayor documentación que una declaración jurada del producto a ingresar, “la ausencia de controles adecuados impide la correcta verificación de la condición y uso real de la maquinaria importada, dificultando distinguir entre aquellas destinadas al uso productivo y aquellas ingresadas con el objetivo de reventa o reacondicionamiento y muchas veces también con partes importadas”.

 “Si el objetivo es fomentar la producción y el desarrollo nacional, el eje del debate debe centrarse en la mejora de la competitividad como una construcción colectiva, contemplando el impacto del régimen impositivo y regulatorio vigente. En un contexto global donde las naciones promueven el fortalecimiento de sus estructuras productivas, la consolidación de cadenas de abastecimiento cortas y el impulso a vectores nacionales de desarrollo, esta medida reemplaza el valor agregado, la innovación y el trabajo argentino por el descarte extranjero”, sintetizaron.

 

Reclamo cordobés

Por su parte, desde la Asociación de Fabricantes de Maquinaria Agrícola y Agrocomponentes de Córdoba (Afamac), entidad presidida por Gustavo Paccioni, resolvieron difundir un comunicado en el que hablan de las dificultades en Argentina para ingresar al mundo, mencionando entre ellas “la inestabilidad macroeconómica, la presión impositiva, el alto costo laboral no salarial, la falta de financiamiento y los costos logísticos”.

Según los fabricantes cordobeses, “a pesar de avances en algunos de estos puntos desde diciembre de 2023, todavía existe una brecha del 25% en los costos respecto a los principales competidores, agravada por la persistencia de las retenciones al campo”.

Si bien aclararon que están de acuerdo con que “el cierre de importaciones, como así también la no apertura al mundo nos trajo innumerables problemas económicos”, entienden que el decreto no viene a aportar soluciones.

Explican que las exportaciones de maquinaria agrícola han venido disminuyendo en los últimos años “de forma constante y progresiva por falta de competitividad”. “De los casi USD 300 millones en el año 2013, apenas se alcanzó los USD 150 millones en 2023”, indicaron.

“La eliminación del certificado de importación de bienes usados en vez de suponer una mejora de funcionamiento del mercado, supone un riesgo por una competencia desleal a un sector que sufre las altas distorsiones estructurales locales”. Y finalizan pidiendo “una inteligente integración al mundo”.