UNVM - Proyecto de ingeniera jujeña
Aprovechar la carne de llama
Luciana Vaquera (foto) eligió la Universidad Nacional de Villa María para estudiar su carrera de grado y esa decisión la llevó a trasladarse y radicarse a más de 1.300 kilómetros de su hogar en La Quiaca, Jujuy.
Su historia, como muchas otras, muestra el impacto de la casa de estudios en el desarrollo personal y el impacto territorial.
El caso de la ingeniera en Alimentos da cuenta de que ella cerró su etapa como estudiante con un proyecto final que ya se está implementando en una zona rural de la provincia de Jujuy.
Se trata de una iniciativa que trabaja en el reaprovechamiento de la carne de llama a partir de la producción de mortadela con quínoa, a nivel artesanal.
"Normalmente, en la provincia de Jujuy, la carne de llama se comercializa sin ningún tipo de valor agregado. Es decir que los productores la venden en mercados locales o regionales sin ser procesada y, por lo tanto, a un mismo precio", comenta la egresada, y añade: "El cambio que propongo con este proyecto es que ese productor que se dedica a la cría de llama tenga una alternativa para su comercialización y pueda, a su vez, generar un nuevo producto que le habilite otros ingresos a su sistema predial".
Al ser consultada acerca de la aplicación de esta iniciativa, la ingeniera comenta que, actualmente, el desarrollo ya está en funcionamiento y que fue posible a partir del montaje de una sala de producción de derivados cárnicos, la cual está instalada en la Escuela Provincial Agrotécnica de Cieneguillas, donde ella misma se desempeña como docente.
"Gracias al proyecto desarrollado para mi trabajo final, en la actualidad logramos montar las instalaciones en la escuela y, con la carne que nos acercan los productores, elaboramos esta mortadela, siguiendo todos los pasos que demandan este tipo de producciones alimenticias; y después, ese producto es comercializado en ferias", relata, y suma: "Además, también lo que hacemos es capacitar en comunidades para que, quienes quieran, puedan incorporar esta alternativa y así tener su propia producción". Resulta importante mencionar que la localidad de Cieneguillas se encuentra casi al límite con Bolivia, aproximadamente a dos horas de La Quiaca, de donde es oriunda Luciana, y allí asisten a la escuela niños y niñas que residen en el pueblo y en esa zona rural de Jujuy.
“Esta propuesta es sumamente valorada por la comunidad desde el hecho que uno está revalorizando un producto local como lo es la carne de llama, y además, cuidando prácticas ancestrales. No solo se trata de colocar algo nuevo en las comunidades, sino también rescatar todos los saberes que han hecho sobrevivir a estas personas en sus localidades”, destaca, y añade: “Lo que este proyecto también quiere es que, a partir de este pequeño valor agregado, los jóvenes no se vean obligados a migrar y puedan permanecer en sus localidades, incorporando una producción propia y novedosa”, concluyó la novel profesional.
