Red de Monitoreo de Dalbulus maidis con datos de la región

Chicharrita: información de la presencia en la zona

José Cuello dio cuenta de los últimos datos de la red de monitoreo de la chicharrita. Los números de nuestra región
sábado, 21 de septiembre de 2024 · 07:00

La próxima campaña de maíz está atravesada por la incertidumbre acerca del impacto que causará la chicharrita en el cultivo.

Entre el miedo a las pérdidas por la plaga y la necesidad de seguir apostando al maíz, José Cuello, ingeniero agrónomo, apuesta a cosechar información para que la decisión de los productores se funde en datos precisos.

Cuello está integrado al plan de monitoreo del Dalbulus maidis o chicharrita del maíz, que lleva a cabo, entre otras entidades, la Asociación Argentina de Protección Profesional de Cultivos Extensivos (Aappce).

El asesor privado y productor sigue semana a semana la evolución de las cuatro trampas instaladas en la zona. “Una está en la Playosa, la otra entre el Paraje Santa Rosa y Ana Zumarán, la tercera en Villa María y la cuarta en Arroyo Cabral”, explicó a elDiario rural.

“Las trampas son cromáticas y adhesivas, lo que permite que se adhiera la chicharrita. Cada 15 días vamos a cada lugar y contamos la cantidad que se van pegando, y así sumamos los datos zonales al informe nacional”, explicó.

En este programa hay otras organizaciones como CREA, INTA y Aapresid, entre otras.

“Te puedo contar cuantas capturamos, pero la pregunta seguirá siendo si son muchas o pocas”, dijo.

Precisamente, al hablar del último monitoreo explicó que capturaron una chicharrita en La Playosa y ninguna en las otras tres trampas.

“En el monitoreo anterior detectamos dos en La Playosa, una en Ana Zumarán, una en Villa María y dos en Arroyo Cabral”, precisó.

“Es cierto que los números son bajos, pero tampoco hay tanto maíz dando vuelta”, señaló.

 El profesional explicó que lo que se conoce de la biología de la plaga es a partir de datos que llegan de Brasil y de otros lugares donde hace más tiempo que está presente.

Lo que saben es que, en esta época, donde todavía no hay maíz sembrado, se va instalando en la vicia, la alfalfa o el trigo. “Pero ni bien se implanta el maíz, se muda”, dijo, en base a lo que se conoce en la actualidad.

Otro dato central para que los productores tomen decisiones es saber cuánta de esa chicharrita está infectada para provocar el complejo de enfermedades que causa el achaparramiento. “Hay que hacer los análisis, pero no se puede con las chicharritas que caen en las trampas”, puntualizó.

 

Conclusiones

Con los datos recabados hasta hoy, Cuello da algunas conclusiones preliminares. “El primer dato que tenemos es que, aunque no muy significativa en cantidad, hay presencia de Daubulus maidis”.

“Con esos datos, nadie puede responder a ciencia cierta si recomiendan o no hacer el maíz. Personalmente, yo tengo una postura conservadora. Es decir, no estoy a favor de la campaña del terror que sin más sugieren no sembrar maíz, y tampoco con la postura que dice: sembramos y después nos fijamos”, dijo.

Igual señaló que, con los bajos niveles detectados en la zona, si hay un campo donde cuentan con el perfil de suelo apto -especialmente los que están bajo riego- se podría sembrar.

“Hay que hacer lo que se llama un vacío sanitario, es decir, que no haya nada de maíz voluntario, nacido de lo que quedó de la campaña anterior”, agregó.

“El que siembra, debe elegir híbridos con mejor tolerancia a la enfermedad”.

“¿Y si quiero sembrar en diciembre? Es una decisión que hay que tomar después, para ir viendo cómo evoluciona la dinámica en base a los datos”, señaló.

 

Campaña pasada

Al referirse al daño que causó la chicharrita en la campaña anterior, indicó que, para los sembrados del 20 de diciembre en adelante, las pérdidas de la región se ubican entre un 30% y un 100%. Afectó menos a los maíces tempranos.

Igual, dijo que, en esta zona mixta, el maíz termina siendo indispensable. “Acá se necesita el maíz para la rotación, pero igual estoy viendo que la intención de siembra es muy baja”.

“Hay muchos productores que quisieron hacer trigo y con el pronóstico de una Niña (fenómeno climático que se caracteriza por pocas lluvias) no es fácil ir después a la soja. Y a ese productor no le queda otra que ir al maíz”, agregó.

Los datos, en definitiva, son los que permitirán tomar la mejor decisión, máxime cuando los márgenes son tan finos. “Hoy los números son pésimos. En campo alquilado son negativos para cualquier cultivo”, indicó.

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