Indicadores climáticos - Pronósticos de lo que viene
Comienzo de año con lluvias
Los informes señalan probabilidades de precipitaciones para la semana próxima, aunque prevén un enero con menos agua de lo normalEn la madrugada del miércoles 1 de enero, se esperan precipitaciones en el oeste de la zona núcleo, que se irán generalizando con el correr de las horas, inicia el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
Explica que en el período comprendido entre el jueves 26 de diciembre y el miércoles 1 de enero comienza con condiciones estables hasta la madrugada del primer día del nuevo año, cuando aumenta la probabilidad de precipitaciones en el oeste de la zona núcleo pampeana, que se irán generalizando con el correr de las horas. Si bien mencionan que se esperan condiciones estables, no se descarta la ocurrencia de chaparrones aislados durante la madrugada del miércoles 1 en el sudoeste de la zona núcleo.
Las temperaturas aumentarán paulatinamente alcanzando los valores máximos entre 33 °C y 35 °C, en el centro/oeste de la zona durante el martes 31 de diciembre, mientras que en el sector este los valores serán algo inferiores. Los registros tienden a descender a partir del 1 de enero.
La última semana
En la semana comprendida entre el jueves 12 y el miércoles 25 de diciembre se desarrollaron precipitaciones, principalmente en el centro/norte de la zona núcleo, donde los valores oscilaron entre 25 y 70 mm. En el sector sur, los acumulados fueron inferiores, entre 5 y 25 mm. El registro más alto del período fue de 66 mm, en las localidades de Carlos Pellegrini (Santa Fe) y Bengolea (Córdoba).
Para enero
La primavera llegó a su fin y el balance del trimestre es altamente positivo. En el comienzo de 2024 los pronósticos de escala planetaria a largo plazo mostraban, para Argentina, un inicio de campaña gruesa, con precipitaciones fuertemente condicionadas por un evento Niña de moderada a fuerte intensidad. Las proyecciones preveían lluvias muy por debajo de la media a partir del mes de octubre, con una intensificación de la escasez pluvial durante el último mes del año. Los meses fueron pasando, transitamos un invierno de una severidad que no se veía en años y, si bien a partir de agosto el enfriamiento del Pacífico fue concordante con umbrales Niña, las precipitaciones se vieron muy favorecidas por condicionantes de escala regional. Culmina diciembre y la Niña, aunque todavía presente en los registros numéricos, quedó fuera de la ecuación en el aporte de agua sobre la región pampeana por el fuerte y persistente accionar de los condicionantes extra Pacífico. El resultado final es una primavera con acumulados, en líneas generales, bastante por encima de la media estadística del trimestre, incluso superando a la primavera 2023, cuando nos encontrábamos cursando un evento Niño de fuerte intensidad.
No hubo escasez de lluvias ni efecto Niña en todo el trimestre de primavera, pero se ha multiplicado la frecuencia de los eventos de clima extremo, vientos intensos, tornados, granizo y una inusual caída de agua en cortos períodos de tiempo que, aun siendo factores totalmente opuestos a la escasez de agua prevista a inicios del año, también causaron importantes daños a los cultivos implantados en distintas localidades de la zona núcleo. Según los pronósticos el año 2024 termina con precipitaciones, probablemente manteniendo un gradiente de mayor volumen en la franja oeste que sobre el este. Las reservas de agua, por el momento, no son un problema, pero los indicadores para el primer mes del nuevo año no son tan positivos. Probablemente, la provisión pluvial de enero se encuadre más por debajo de lo normal que por encima.
