Lechería - Dos tambos certificaron Normas IRAM en buenas prácticas

Los primeros son de Villa María

Se trata de San Carlos y Don Emilio, donde una consultora determinó que el cumplimiento de calidad, seguridad, bienestar y cuidado del ambiente, entre otras exigencias
sábado, 21 de diciembre de 2024 · 09:55

Dos tambos villamarienses se convirtieron en los primeros en la Argentina en certificar la norma IRAM 14400 de Buenas Prácticas para la producción lechera bovina. Esta norma determina el cumplimiento de un conjunto de procedimientos, condiciones y controles que se aplican en el tambo, con el objetivo de preservar la inocuidad y calidad de la leche producida, la seguridad de quienes trabajan, el bienestar animal y el cuidado del medioambiente.

Se trata de los tambos San Carlos, del establecimiento El Lahual, y el Don Emilio, del Grupo Mharnes, ambos ubicados en jurisdicción de Villa María. La consultora que trabajó con ellos fue Ser Cow Tech, de Eial Izak y Kevin Díaz Cervigni.

 

Vaca por vaca

El San Carlos cuenta con unas 600 vacas en ordeñe, con una producción individual que supera los 40 litros en promedio por día, mientras que el Don Emilio tiene 800 vacas en ordeño que dan unos 35 litros cada una al día.

Los tambos recibieron, primero, una auditoría de las condiciones generales de producción en función de la aplicación Lecheck, creada por el INTA.

Una vez realizados los análisis iniciales, comenzaron a trabajar cada uno por su lado con la consultora para cumplir con las pautas establecidas. También un equipo de la Dirección Nacional de Lechería continuó con sus visitas para colaborar en la aplicación de los estándares exigidos.

Sobre los casos, un titular de la consultora, Izak, manifestó a La Nación que las normas alcanzan a tres sectores: personal, animal y ambiental. En el primer caso, se controlan el cumplimiento de parámetros de higiene, riesgo en el trabajo, salud del personal, seguridad de las operaciones, bienestar y capacitación. Para los animales se supervisa su alimentación y agua, crianza, recepción y despacho, ordeñe, control y prevención de mastitis y, en lo que hace al ambiente, instalaciones, pisos, iluminación comederos, manejo integral de plagas y sala de ordeñe.

En el proceso se sigue la gestión de residuos (envases de productos veterinarios y químicos; sólidos inorgánicos, gestión de purines) y gestión del uso eficiente de recursos naturales (energía e insumos ambientales, fitosanitarios, fertilizantes, información meteorológica, rotación de cultivos, etcétera). La trazabilidad de los animales y de los insumos también integran el listado de ítems chequeados para la certificación.

“Después de la primera auditoría se pusieron en marcha las acciones correctivas necesarias  y terminada la tarea, IRAM emitió el certificado. Lo hizo Enrique Kurincic, gerente de Certificaciones Agroalimentarias. El interés de esta certificación es que agrega valor a la gestión y da una mayor rentabilidad en el tambo, además de estar al nivel de las mayores exigencias de los consumidores tanto del mercado interno como externo”, explicó también Izak.

Desde la Dirección Nacional de Lechería puntualizaron que este año se enfocó el trabajo en aumentar la producción del sector a través de la contribución conjunta de diferentes elementos, entre las que se destaca la implementación de buenas prácticas lecheras. El desarrollo, en conjunto con el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), de líneas de financiamiento a valor producto específicas para los tamberos así como también la diagramación de un programa de mejoramiento genético del rodeo lechero nacional.

 

Ganadería: Desafío y oportunidad

Se realizó una nueva Jornada Ganadera en Coninagro; contó con la participación del especialista en trazabilidad animal y asesor de ACA Juan Ghirardi junto a Pablo Bonnett, gerente de Sanidad Animal de ACA, quienes explicaron los avances que ha tenido la identificación electrónica en la ganadería.

“Es realmente un desafío, porque aplicar un sistema de identificación que hoy es con una caravana visual, llevarla a una caravana con chip es un cambio importante. Eso implica el acto de registro de datos con un lector, cargar la información. Como contraparte a este desafío está la gran oportunidad que se abre para la carne argentina de abrir nuevos mercados lo cual impactara en el precio a los productores. Argentina, está ingresando casi último en la región a un sistema que ya lo tiene adoptado Uruguay, Paraguay está un poquito más adelantado, Chile y Brasil, en el día de hoy, anunció un sistema similar y obligatorio” mencionó el especialista.

Además, Juan Ghirardi dijo que: “El tema es capacitar y difundir la tecnología. Es un momento de avance tecnológico, pero es trascendente el avance, es un tema importante, no pasa por el costo del dispositivo, puede impactar quizás el costo del lector o bastón, el cual no será de obligatorio tener, se pueden pedir un servicio de lectura a quien lo tenga ante movimientos de ganado. Manejar ese bastón, descargar esa información, procesarla, es todo un camino nuevo, que no está en muchos productores, sobre todo en los medianos y pequeños, sí está en algún segmento de productores de punta. Está claro que es un desafío. Argentina lo propone hacer como una herramienta de uso oficial, con lo cual va a estar en todos los animales”, mencionó el especialista en trazabilidad animal. Por último, Ghirardi, remarcó la trascendencia que tienen estos avances “Lo interesante acá es ver cómo se puede adoptar para mejorar la eficiencia y llevar registros más precisos y así mejorar la eficiencia, por ejemplo, saber cuál quedó vacía y no confundir al descartar. No cometer errores, a qué vaca se le hizo un tratamiento, a cuál no. Que hoy pasa con las caravanas visuales, con la electrónica, eso se disminuye” finalizó.