INTA - CLIMA
Adaptarse a los cambios
En las últimas 5 campañas agrícolas hubo inviernos muy deficitarios, con un 40% menos de oferta de agua en promedio, y en al menos 2 de estos años, en casi toda la región productiva se recibió menos del 80% de la provisión normal de las lluvias invernales. “A esto hay que sumarle que en las primaveras siguientes, además de ser deficitarias en los milímetros acumulados, las primeras lluvias agronómicamente significativas se inician con suficiente atraso, y esto no solo afecta el normal crecimiento de los cultivos de invierno, sino también la planificación de la siembra temprana de los cultivos de gruesa”, explicó Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales (CIRN) del INTA.
“Hoy, todas las decisiones del productor dependen del agua, por eso para que las decisiones sean climáticamente inteligentes debemos ante la incertidumbre y la falta de precisión de los pronósticos y perspectivas actualizarnos frecuentemente con información”, aseguró el director del CIRN. Y agregó: “La información más actualizada de pronósticos está indicando para el plazo de una y dos semanas que comienza a manifestarse una alta probabilidad de lluvia que en muchas zonas productivas atenuarían la situación deficitaria, y en otras permitirían recuperar el almacenamiento de agua en el perfil”, puntualizó.
Las predicciones continúan indicando el establecimiento de La Niña, con una probabilidad del 71% de que se desarrolle dentro del trimestre septiembre-octubre-noviembre. En cuanto a la intensidad, “es de débil a moderada”.
En el caso de los pronósticos climáticos, los acumulados de lluvias para el próximo trimestre se prevén que se encuentren en valores entre normales a deficitarios. Natalia Gattinoni, especialista del Instituto de Clima y Agua, aclaró que “las chances de transitar un trimestre con lluvias deficitarias alcanzan entre el 45% y 50 % en las provincias de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y norte y este de Buenos Aires”. Y agregó: “Las condiciones de lluvias normales o lluvias mayores pueden ocurrir, pero con menores probabilidades”.
Adaptarse es la estrategia
Los productores argentinos desarrollaron una gran flexibilidad para adaptar la estrategia agrícola a las condiciones cambiantes del contexto. Un eje de una estrategia agro adaptativo es la flexibilidad para responder a la variabilidad en la oferta hídrica, parte del contexto, realizando cambios programados en las secuencias agrícolas (que cultivos, de cosecha o cobertura, y en qué ensamble), estructura de los cultivos (fecha de siembra, genotipo, arreglo espacial) y su nutrición.
“Para tomar decisiones sobre cultivos anuales pampeanos y chaqueños se considera la variabilidad esperable de las lluvias en la estación de crecimiento del cultivo, y en cada lote el stock en almacenes de lluvias anteriores a los que podría acceder el cultivo; la recarga del perfil en hasta dos metros y, eventualmente, la profundidad de la freática cuando está a menos de unos cuatro metros”, explicó Jorge Mercau, investigador del INTA San Luis e integrante del Programa Ecofiosiología y Agroecosistemas del organismo. Mercau indicó que “en base a esa recarga del otoño, se tomaron acertadas decisiones de siembra de cultivos de invierno para cosecha (trigo y cebada principalmente) en la región pampeana, que, con el diario del lunes, están expuestas ahora a una creciente sequía en las etapas críticas de los cultivos”.
Finalmente, cabe señalar que los pronósticos del 7 al 14 de octubre coinciden en dar chances de lluvias en gran parte de la región chaco-pampeana. Con acumulados variables, pero resultando en valores oportunos desde el punto de vista agrícola para San Luis, el sur de Córdoba, de Santa Fe y de Entre Ríos al igual que en las provincias de Formosa y Chaco. Las probabilidades de eventos de lluvias, aunque variables, se esperan que ocurran hasta el 20 de octubre.
