Areneros - Exponen que los proteccionistas de animales quieren quitarles los caballos
La sequía genera otro problema
Los trabajadores en la extracción de áridos a la vera del río lamentan que no hay forrajes para alimentar a sus caballos, que padecen la falta de alimentos y deben racionar el mismo. Buscan lejos y pagan más del triple su costo“No hay pasto, no se consigue rollo de alfa. Estamos en una situación problemática. No es solo nosotros, es el campo, porque se están muriendo los animales de hambre”.
El cuadro de situación que pinta Miguel Bonetto es “dramático y preocupante”. Así lo dijo. Y en ese marco, justificó el modo en que “se está tratando de mantener saludables a los caballos” con los que trabajan en la extracción de arena en la ribera del río Ctalamochita, en la margen de Villa Nueva.
Bonetto es uno de los 16 areneros (mayoría en ese sector entre el barrio Golf y el puente carretero de la ruta provincial 2) autorizados por Recursos Hídricos de la Provincia, y aseguró que debieron reducir la carga horaria del uso de los animales, “que trabajan dos horas por día”, y racionar el alimento que deben “buscar, comprar, en realidad, a 40, 60 o 100 kilómetros de acá”.
La explicación del hombre viene a cuenta de la tarea de proteccionistas que lograron avanzar y señalan la desnutrición de animales, presunto maltrato y los cuidados. Pero afirmó que no es así.
“No hay pasturas. Hace dos años que no llueve. Hay tamberos de trayectoria, sesenta o setenta años de tambo, que están complicadísimos, no tienen pasto para los animales, para poder sacar leche, se le están muriendo”, expuso. Y en ese contexto resuelven “llevando el animal al corral y racionando” y expresó que “no es fácil lo que estamos viviendo”.
“Estamos de acuerdo en cuidar a los animales, cómo no los vamos a cuidar. La sociedad y la protectora de animales también deben reflexionar: no es que nosotros no queremos comprarle comida o queremos tener un animal en mal estado. La situación empieza por el campo”, compartió.
Sostuvo que hoy “sacan arena y trabajan dos horas, dos horas y media, por día(con los caballos), no más de eso”.
El arenero remarcó que la situación “comienza en el campo” y se quejó porque “hoy, además de tener que ir a buscar lejos un rollo, organizados entre tres o cuatro de los nuestros, tenemos que pagar hasta 40.000 pesos un rollo, cuando hasta hace poco costaban entre 11 y 13 mil pesos”. También racionan, haciendo que “un rollo que alcanzaba para cuatro días, ahora se separa y comen un par de días más”.
Y describió, además: “Todos dicen que ya va a llover, pero no va a llover pasto. Va a llover agua, claro. El que tiene alfa sembrada, cuando le llueva, a los 40 o 45 días recién va a tener el primer corte. Y ese sentido, cuando haya ese pasto, lo van a priorizar para sus animales. No va a haber pasto para distribuir... Y el que siembre va a tener que esperar 70 u 80 días y que llueva otra vez y crezca el pasto. O sea, que esto no es que va a suceder ahora, sino que vamos a tener una espera larga, para varios meses, complicadísima, este año y el año que viene, porque se han terminado todas las reservas de pastos, no hay más pasto en ningún lado”.
“Lo último que he conseguido son rollos de sorgo, que le he traído a la gente acá en el río. Es lo que hay, no hay otra cosa, y bueno, tiene espiga con grano, y así a los animales, dentro de todo, los mantenemos”, amplió Bonetto.
Cómo su caso, son unos 16, con un promedio de cuatro caballos cada uno, agremiados y con un delegado, Daniel Difebo, organización a partir de la que lograron la autorización para la extracción de áridos de la vera del río. Abarca Villa Nueva, Villa del Sur, la zona del puente Andino, entre otros sectores.
Dijo que todavía no han lamentado la pérdida de algún animal: “No, por el momento, no”. Lo que sí, “han actuado integrantes de la protectora de animales, están sacando algunos animales que se han venido abajo. Entre seis, siete, ocho caballos han estado sacando”. “Pero no es porque nosotros los queramos tener mal. Nosotros no tenemos pasto y en la costa hay casi nada. Lamentablemente, no hay nada”, insistió Bonetto.
