INTA - Capacitación sobre “Resiliencia climática en el sector agropecuario”

¿Qué cambiar para seguir produciendo?

Se llevó a cabo una charla con especialistas en clima, sobre las acciones necesarias para adaptar la producción a estos nuevos escenarios de altas temperaturas y períodos de sequía, seguidos por otros de inundaciones

Las agencias del INTA Villa María y de Río Primero organizaron una charla virtual sobre una problemática que llegó para quedarse: el cambio climático y sus consecuencias en la producción agrícola. En ese sentido, los especialistas hablan de “resiliencia” o de adaptación a ese nuevo escenario.

El biólogo Diego Pons, coordinador del proyecto nacional sobre la adaptación al cambio climático y gestión del riesgo, fue uno de los disertantes. El especialista abordó algunas estrategias de adaptación que están al alcance de los productores.

Antes, se refirió al cambio climático, indicando que se fue generando desde la Revolución Industrial, cuando se comenzó a generalizar el uso de combustible de origen fósil y se liberaron altas concentraciones de gases efecto invernadero. “Estos han ido aumentando el nivel de la temperatura en algo más de un grado con respecto a ese punto de inicio, el de la Revolución Industrial”.

“Los cambios en el clima están registrados y se producen de manera rápida y generalizada”, dijo el especialista. “Las consecuencias son: calor extremo, lluvias intensas, sequías como la que vivimos nosotros, lo que provoca un aumento de riesgo de incendios, entre otros impactos”.

La pregunta es: ¿frente a ese escenario, qué hay que hacer?  “Cuando hablamos de mitigación, nos referimos a las acciones para disminuir los gases efecto invernadero”, señaló Pons, indicando que es un tema que hay que abordar necesariamente. Pero en este caso, el enfoque de la charla está puesto en la adaptación, a la que definió como “un ajuste de los sistemas naturales o humanos en respuesta a estímulos climáticos”.

En ese punto, enumeró, como prácticas productivas, la necesidad de poner en marcha cambios en las especies y variedades de cultivos, el uso de la extensión de la temporada y el riego, y la reconstrucción de la salud del suelo. También señaló herramientas financieras, como la generalización de un seguro de cosecha. En lo que hace a infraestructura, sugiere un mejor manejo de las instalaciones de agua para captarlas, conservarlas y derivarlas.

En lo que hace al desarrollo tecnológico, habló de la importancia de utilizar variedades de semillas tolerantes a la sequía, a las heladas y a las altas temperaturas.

A la hora de referirse específicamente a los tambos, señaló la necesidad de contar con sistemas de dispersión y refrigeración para aumentar el confort de las vacas.

“En general, ya hay que empezar a hablar de agricultura climáticamente inteligente, de diversificación, de sistemas mixtos, los que pueden ir migrando hacia la agroecología”, planteó.

En síntesis, trabajar con la certeza de que el clima no es el mismo y en consecuencia, es indispensable adaptarse.

Pons cerró la charla citando a Frank Sherwood Rowland (Nobel de Química 1995): “¿De qué nos sirve desarrollar una ciencia lo suficientemente buena para hacer predicciones si, al final, lo único que estamos dispuestos a hacer es quedarnos parados y esperar que se cumplan?”

 

Perspectivas para la nueva campaña

La segunda charla estuvo a cargo de Natalia Gattinoni, licenciada en Ciencias de la Atmósfera (meteoróloga) e investigadora del instituto de Clima y Agua del INTA Castelar. La especialista trató sobre “Variabilidad climática y la producción agropecuaria: perspectivas para una nueva campaña”.

Tras analizar los promedios históricos de períodos La Niña y de El Niño, adelantó que para el trimestre de octubre a diciembre de 2023 “basándose en los datos del servicio meteorológico nacional, que brinda herramientas de pronósticos evaluando distintos promedios, se puede afirmar que las lluvias van a ser normales”, aclarando que, en esta época del año, “normal” para Villa María es de 250 mm a 345 mm. En lo que hace a temperatura, afirmó que serán “normales o superiores a las normales”, siempre hablando en términos de probabilidad. Sugirió que se definan estrategia de manejo en la gestión de agua, para reducir “el riesgo climático con información y trabajo en equipo”.

La charla fue moderada por Mónica Moretto, del INTA Villa María, y Evangelina Cuccú, del INTA Río Primero.