Instituto de Básicas de la UNVM - Datos de la encuesta en la región sobre producción bovina

Debilidades y fortalezas de la ganadería

Los datos de la encuesta que realizó el Instituto de Básicas entre productores ganaderos reflejan el mapa productivo del sector cárnico primario en la región. ¿Campo propio o alquilado? ¿Sistema pastoril o encierre? ¿Qué razas de carne priman en la zona? Los datos, en base al trabajo de la UNVM
sábado, 5 de noviembre de 2022 · 08:50

En el Instituto de Básicas de la Universidad Nacional de Villa María, realizaron un estudio para conocer en detalles el perfil productivo de la región (departamentos San Martín, Tercero Arriba y Río Segundo).

Las áreas de investigación fueron, por un lado, cultivos y por el otro, ganadería.

En esta edición, vamos a dar a conocer los resultados del informe final (que es enviado al Ministerio de Agricultura de la Nación) de la producción ganadera destinada al sector cárnico.

En primer término, hay que señalar que el estudio agrupa a los productores en tres sectores: los chicos, que tienen hasta 300 cabezas de ganado; los medianos, entre 300 y 800 y los grandes con más de 800.

 

La situación de los más chicos

El grupo de productores calificado entre los que tienen menos de 300 cabezas de ganado tiene que afrontar una serie de limitaciones en lo que hace a la producción primaria porque trabajan en campos alquilados, tienen restricciones de disponibilidad para cambiar las dietas y porque deben tercerizar algunos servicios por carencias de herramientas.

Vamos a los números: el productor más pequeño de la muestra que representa a los “más chicos”, tiene 30 animales y el más grande 300, con un promedio de 172.

La superficie propia en promedio fue de 40 hectáreas y 95 hectáreas de superficie alquilada.

El 67% de los productores, además de dedicarse a la ganadería, también realiza agricultura. El 60% de los productores se dedica a la actividad de cría y de ellos el 27% además, recría novillos.

Con respecto al tipo de sistema que llevan adelante, el 93% desarrolla su actividad sobre pasturas y de ellos 40% realiza suplementación estratégica a la recría de vaquillonas.

En base a los datos relevados en referencia a las maquinarias disponibles, se puede observar que el 93% de los productores posee al menos un tractor para realizar las tareas que el sistema le demanda, el 20% posee mixer, los cuales corresponde a los productores que se dedican a ciclo completo o a engorde, ya que proporcionan una ración totalmente mezclada (TMR) y que el resto de las maquinarias: pala, quebradora de granos, enrolladora entre el 40- 50% las poseen. Ninguno de los productores relevados informo tener una sembradora o cosechadora, por lo que, para realizar siembra y cosecha contratan estos servicios.

La principal fuente de forraje producida por los pequeños productores es la alfalfa, de los establecimientos relevados el 73% utiliza alfalfa en sus dietas. Todos los productores conservan el total o en parte la alfalfa producida mediante la confección de heno y el 55% de ellos consume el forraje fresco, realizando un pastoreo mecánico mediante segadora o pastoreo animal. Su consumo es directo en porta rollos en un 82% y solo un 9% lo utiliza mezclado en la ración.

El almacenamiento de los rollos en el 91% de los casos en al aire libre sin tapar, esto conlleva perdida de materia seca y disminución de la calidad nutritiva del forraje.

Las principales fuentes de energía producidas y utilizadas para alimentar a los animales son: el maíz en un 53% y el sorgo en un 33% y la principal forma de uso es el silaje con almacenamiento en silo bolsa y consumo directo o autoconsumo.

La avena es el verdeo de invierno más utilizado en la zona, el 71% de los productores que producen otro forraje lo siembran y su forma de uso es mediante pastoreo en el bache Invernal.

En lo que hace a las debilidades que tiene el grupo analizado, los profesionales de la UNVM detectaron, en base a los datos recabados en la encuesta, las siguientes:

Disponibilidad forrajera: el 90% de los productores expreso que modifica su dieta en promedio 1 a 2 veces al año por motivos de disponibilidad forrajera. Solo la mitad de los productores confeccionan silajes de maíz y sorgo y producen verdeos de invierno. “Aumentar la oferta de forraje del establecimiento permite atenuar la variabilidad en la oferta forrajera que les impone el ambiente en el que les toca producir, sin que la dieta del rodeo tenga que ser modificada”.

Alquiler de tierras: alquilar tierras disminuye el margen bruto de la actividad y en años de sequía o bajo precios de la hacienda, pone en riesgo la subsistencia de los pequeños productores.

Tenencia de sembradoras y cosechadoras: ninguno de los productores relevados informo tener una sembradora o cosechadora, si bien es lógico por la cantidad de hectáreas a sembrar, que no permiten amortizar la compra de estas máquinas, terciarizar el servicio contrae gastos extras y demoras en la prestación del servicio, provocando siembras y cosechas fuera de la fecha óptima de los cultivos.

Actividad: solo el 67% de los productores, además de ganadería, realiza agricultura; diversificar la producción del sistema incrementa la sostenibilidad de los sistemas.

 

Las características de los medianos

En este grupo están los productores que tienen entre 300 y 800 animales. De los datos relevados surge que “el productor más pequeño tiene 310 animales y el más grande 800, con un promedio de 573 animales”, explicaron.

La superficie propia en promedio fue de 337 hectáreas y 215 hectáreas de superficie alquilada. El 50% de los productores solo se dedica a la ganadería y el otro 50% también realiza agricultura. El 89% de los productores se dedica a la actividad de cría y a su vez, de ellos el 38% realiza ciclo completo y solo el 13% además, recría novillos.

En referencia a las maquinarias disponibles, se puede observar que el 88 % de los productores posee al menos un tractor para realizar las tareas que el sistema le demanda, el 50% posee mixer, los cuales corresponde a los productores que se dedican a ciclo completo o a engorde, ya que proporcionan una ración totalmente mezclada (TMR) y que el resto de las maquinarias: pala, quebradora de granos, enrolladora entre el 69-37% las poseen.

El 19% de los productores relevados informo tener una sembradora o cosechadora, el 81% de los productores contrata el servicio de siembra y cosecha.

La principal fuente de forraje producida por los productores medianos es la alfalfa, de los establecimientos relevados el 94% utiliza alfalfa en sus dietas. El 87% de los productores conservan el total o en parte la alfalfa producida mediante la confección de heno y el 53% de ellos, consume el forraje fresco, realizando un pastoreo mecánico mediante segadora o pastoreo animal y, en caso de excedente, confecciona rollos, solo el 13% realiza silaje.

Las fuentes de energía y forrajes secundarias producidas y utilizadas para alimentar a los animales son: el maíz en un 75% y el sorgo en un 56% y la principal forma de uso es el silaje con almacenamiento en silo bolsa y consumo directo o autoconsumo.

La moha es la gramínea estival más sembrada por los productores (51%), este cultivo tiene el beneficio de producir buena cantidad de materia seca en un corto período de tiempo (60-80 días) y de buena calidad. Luego en importancia sigue la avena como verdeo invernal, el 39% de los productores relevado la producen. La forma de uso de estos dos cultivos es pastoreo y en caso de exceso de forraje confeccionan rollos.

En base a los datos, el equipo de Básicas coordinado por Alejandro Macagno, analiza que las debilidades o limitantes de la producción bovina de carne en establecimientos entre 300 y 800 animales son las siguientes:

Análisis de materia seca (MS) y calidad nutricional: el 38% de los productores encuestados realiza análisis de MS a sus alimentos y el 19 % realiza análisis de calidad nutritiva. Estos dos análisis permiten ajustar los cálculos de receptividad y de presupuestación forrajera, ayudan a tomar decisiones para lograr un equilibrio entre oferta y demanda de forrajes, en el mediano plazo y no tener que disminuir los índices productivos del campo o bajar la carga animal.

Ajuste de requerimientos según categoría: el 25% de los productores maneja una dieta para todo su rodeo y el 38 % utiliza dos dietas. Ajustar los aportes nutricionales según los requerimientos de la categoría permiten aumentar la eficiencia individual de cada animal y del sistema.

Tenencia de sembradoras y cosechadoras: el 81% de los productores encuestados no cuenta con sembradora o cosechadora, esto permite realizar la siembra o la cosecha en las fechas óptimas, maximizando el rendimiento de los cultivos en cantidad y calidad.

Actividad: solo el 50% de los productores además de ganadería realiza agricultura, diversificar la producción del sistema incrementa la sostenibilidad de los sistemas. Al hablar de fortalezas, valoran la producción propia de alfalfa como base de la alimentación y que la propiedad de la tierra utilizada en cada explotación mediana es mayor a la alquilada.

 

El panorama de los más grandes

Los datos relevados en muestra que representa a los que tienen más de 800 cabezas de ganado, revelan que el productor más pequeño tiene 893 animales y el más grande 7.500 animales, con un promedio de 1866 animales.

La superficie propia en promedio fue de 340 hectáreas y 157 hectáreas de superficie alquilada. El 83% de los productores realiza agricultura, además de ganadería. El 91% de los productores se dedica en parte a la actividad de engorde, de ellos el 25% realiza ciclo completo y solo el 8% además de engordar, recría novillos.

Entre el 92-100% poseen maquinarias necesarias para la preparación de raciones totalmente mezcladas (tracto, mixer, pala, quebradora), ya que la actividad que realiza este grupo de productores en su gran mayoría es el engorde a corral. El 75% de los productores no posee sembradora ni cosechadora.

Como fuente principal de forraje el 75% de los productores producen y utilizan la alfalfa, el 100% de estos en parte la conserva en forma de heno, el 35% realiza silaje y solo el 23% la utiliza en parte, en pie para ser pastoreada.

Solo el 8% de los productores de este grupo realiza análisis de MS a sus alimentos, y el que lo realiza, lo hace a sus silajes, solo una vez al año. “Conocer el contenido de materia seca de los alimentos es muy importante, ya que permite estimar con mayor exactitud el stock de alimentos y ajustar la oferta a los requerimientos de los animales”, indicaron al analizar los datos.

Precisamente, a la hora de hablar de las debilidades del grupo de los grandes es la falta de análisis de MS y calidad nutricional y al señalar las fortalezas está la utilización de raciones totalmente mezcladas “lo que permite que el animal reciba de manera balanceada y sincrónica la proteína y la energía requerida”.

Valoran también la producción forrajera y de maíz y que la mayoría tenga producciones mixtas.