Entrevista a Pablo Bellini, experto en la industria cárnica
La carne en el centro de la polémica
Tras la decisión del Gobierno de suspender las exportaciones de carne bovina por 30 días, entidades del campo convocaron a un cese de comercialización. Para analizar el tema consultamos al gerente del frigorífico Meat, quien dio su visión sobre la coyuntura actualEl Ministerio de Agricultura dispuso a través de la Resolución N° 75/2021 “la suspensión por el plazo de 30 días de la aprobación de solicitudes de Declaración Jurada de Operaciones de Exportación de Carne (DJEC)”. Aclaran en la misma resolución que están exceptuadas las ventas al exterior “que sean exportadas dentro de los contingentes arancelarios otorgados por terceros países a la República Argentina, amparados por certificados de autenticidad y/o exportación”. En esas excepciones están, por ejemplo, los que corresponden a la Cuota Hilton.
Aclarado ese punto que no se dio a conocer el día del anuncio del cierre de exportaciones y que, en definitiva, es central para cumplir los compromisos de Argentina con otros países, es indudable que la medida volvió a abrir un debate en la Argentina sobre el precio de los alimentos esenciales.
Para conocer la mirada de un experto consultamos a Pablo Bellini, gerente del frigorífico Meat SA, que funciona en el predio del ex-Matadero.
Aclaró que la empresa “está dedicada a la prestación de servicios a terceros”, los que ofrecen su producto dentro de la provincia de Córdoba, por lo que no afecta directamente al funcionamiento local.
-¿La medida puede redundar en una baja del precio de la carne de vaca en góndola como anunciaron en los objetivos de la resolución?
-Es relativo, porque el grueso de lo que se exporta, que es lo de la Cuota Hilton y son los cortes de cierto tipo de animales más pesados que van al mercado europeo, no están afectados por la medida. El resto de lo que se exporta y que sí está afectado por la resolución es más que todo animales de otras categorías, como la vaca, la vaca de rezago. Acá se faena para el consumo interno sobre todo novillito y vaquillonas.
Haciendo esa salvedad, probablemente la medida haga que esas carnes se vuelquen al mercado interno, y al aumentar la oferta puede provocar una baja de precios abrupta. Lo que no creo es que dure mucho, porque va a desalentar la producción. Hoy no se van a poner a engordar animales así porque sí, si no saben qué destino van a tener.
Esto ya pasó en 2006 y 2007 y provocó una pérdida importante del stock ganadero, lo que terminó redundando en un aumento de precios por escasez de oferta.
Hoy los animales que van a consumo provienen de feedlots, que tienen una dieta a base de maíz. Hay que señalar que los precios del maíz hacen que no sea rentable engordar animales. Tuvieron un aumento importante desde abril y la ecuación ya no cerraba. Ya había menos oferta porque no cerraba y creo que con esto se va a incrementar ese faltante, porque no creo que nadie invierta el dinero para perder plata.
-¿Cómo se compone el precio de la carne bovina?
-Hay varios componentes, pero creo que los más importantes son los impuestos. La participación de la industria no es tan grande. Hoy el frigorífico por el servicio que presta no llega al 7% o al 8% del valor de la media res. Por eso le digo que un componente importante son los impuestos, que están alrededor de un tercio del valor total, si sumas a los nacionales y provinciales que paga la industria, el carnicero.
He leído algunas medidas interesantes para bajar el precio de la carne en góndola. Una es precisamente la de la quita de un impuesto que es el IVA, esta sería una de las acciones concretas para que llegue una baja de precios inmediata. Lo que sí, hay que ver cómo se recuperan esos ingresos que se pierde el Estado, porque sería mucha plata quitarles el IVA a los alimentos de la Canasta Básica.
Entiendo que lo que hay que hacer es tomar medidas para lograr un incremento de la oferta, porque nosotros tenemos problema de oferta, ya que la demanda total es buena.
Muchos dicen que bajamos al nivel mínimo histórico de consumo de carne en Argentina, que está en menos de 50 kilos anuales por habitante. Hace 50 años, cada persona en el país consumía 90 kilos de carne vacuna y 10 más de otras carnes. En total, eran 100 per cápita. Hoy estamos en 120 kilos por habitante, es decir, lo que ha caído es el consumo de carnes bovinas, pero ha crecido el consumo de pollo de manera significativa; el cerdo se ha triplicado. En definitiva, se diversificó la dieta, asemejándose a la de otros países. Sin ir más lejos, Brasil, que es un gran productor de carne vacuna, y sin embargo, consume menos que Argentina.
-¿Qué tipos de carnes se exportan y qué tipos se consumen dentro del país?
-El 70% de lo que se exporta va dirigido a China, que tiene un consumo diferente al de Argentina. No solo en el tipo de corte, sino en el tipo de animal.
Ellos comen la carne de vaca, lo que significaría que si acá compras una costeleta de la misma carne que vendemos a China, sería tan grande que no te entraría en el plato. Acá vas a buscar las costeletas más chicas, que, por otra parte, rinden más para el consumo familiar, concluyó.
Reacciones contra la medida
Desde distintos sectores de la actividad del campo se expresaron rechazando la medida. Estas fueron algunas de las opiniones:
Sociedad Rural Villa María: adhieren “a las medidas tomadas por la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias, que dispone el cese de comercialización de todas las categorías de hacienda vacuna”. “Consideramos que estas medidas no solo afectan la producción agropecuaria en su conjunto, sino también a la economía del país, del cual el campo es un dinámico productor de alimentos y generador de puestos de trabajo de manera directa e indirecta”.
Federación Agraria Argentina: “Como entidad queremos recordar que mientras existieron los ROE (entre 2006 y 2015) se perdieron 17 mil puestos de trabajo de la industria, 100 frigoríficos y 10 millones de cabezas de ganado, sumado a que el precio de la carne en la mesa de los argentinos subió varias veces más que la inflación”.
Coninagro: “La inflación no se origina en el precio la carne. No tenemos un problema de precios, tenemos un problema de moneda, cada vez se necesitan más pesos para comprar la misma cantidad de alimentos, combustibles u otros insumos y servicios. Las intervenciones sobre las exportaciones no garantizan una baja de precios del producto en el mediano plazo. Es decir, vamos a tener los mismos precios, pero menos producción, empleo, inversión y exportaciones. La cadena de carne bovina genera más de tres mil millones de dólares anuales en exportaciones y 400 mil empleos, de los cuales 100 mil se generan en el circuito de exportación”.
Colegio de Ingenieros Agrónomos de Córdoba: expresaron “la necesidad imperiosa de rever tal medida para no incurrir en los mismos errores que en otro momento nos llevaron a una importantísima caída del stock ganadero y pérdidas significativas en puestos de trabajo y mano de obra profesional”.
Bolsas de Cereales: “La producción de carne bovina demanda un ciclo de alrededor de tres años, por lo que resulta imprescindible contar con reglas de juego claras y estables en el tiempo que incentiven la inversión y promuevan su desarrollo. Las entidades recuerdan que cuando se implementó en el pasado un sistema de restricción a las exportaciones se derrumbó el stock de ganado vacuno en más de 10 millones de cabezas, motivado por la caída de rentabilidad y el desaliento a la inversión, lo que significó una grave descapitalización del sector”.
El argumento oficial de la resolución
Al anunciar la medida, el presidente Alberto Fernández manifestó su preocupación por el precio de los alimentos y dijo que no podía dejar que “en Argentina se pague la carne como en Francia”. Agregan que “como consecuencia del aumento sostenido del precio de la carne vacuna en el mercado interno, el Gobierno nacional decidió la instrumentación de un conjunto de medidas de emergencia tendientes a ordenar el funcionamiento del sector, restringir prácticas especulativas, mejorar la trazabilidad de las exportaciones y evitar la evasión fiscal en el comercio exterior”.
