PANORAMA lechero
Estiman un crecimiento del 4%
Desde el Observatorio de la Cadena Láctea trazaron un panorama del sector, valorando el buen nivel productivo, pero alertando sobre la dificultad para sostener preciosA partir de los datos aportados por la Cámara de Productores de la Cuenca Oeste (Caprolecoba), una de las más rentables del país en materia de lechería, el Observatorio de la Cadena Láctea (OCLA) trazó un panorama sobre el sector, el que fue difundido ayer.

En lo que hace a las condiciones agroclimáticas, indican que “las lluvias de marzo repusieron humedad a los perfiles de suelo que la necesitaban, cosa que se observa en abril en gran parte de la provincia” de Buenos Aires.
En materia productiva, valoran que a nivel país se extrajeron 793,7 millones de litros, lo que en promedio diario la ubica un 3,7% por debajo del mes previo y 6,5% por encima de marzo de 2019. “En el primer trimestre la curva de 2020 acumula 8,8% por sobre 2019 (que tuvo un mal arranque). Es difícil aún proyectar cómo cerrará el año, porque si bien las condiciones de producción son buenas, la fuerte influencia de la -economía- macro local y la pandemia del COVID-19 generan mucha incertidumbre. Aún así, el OCLA e industrias que reúnen el 60% de la leche producida, estiman un crecimiento de 4%”.
Finalmente, el análisis incluye la cuestión comercial, valorando que “la cuarentena, el aislamiento social obligatorio por el COVID-19, y la discontinuidad de las operaciones bancarias con cheques afectaron al sector lechero, pero mucho más a las Pymes de la masa/mozzarella proveedoras del sector Horeca (Hoteles, Restaurantes, Catering), que a las industrias grandes/multiproducto, habituales proveedoras del consumo hogareño”.
“Esto provocó perentorios movimientos de leche entre industrias, y frenó las subas de precio al productor”, expresaron.
Como balance del primer bimestre manifiestan preocupación, “porque las buenas condiciones de producción hacen suponer un segundo semestre con un importante volumen de leche por encima del que abastece el mercado interno, y que será necesario “sacar” del mismo, para evitar un desplome de precios, en un año complicado de ventas a nivel local e internacional. Un problema viejo, al que el sector deberá encontrar nuevas respuestas. Cuidando el precio de los tambos, que para mantener una razonable dinámica de suministro, no deberían acumular atrasos frente al dólar ni la inflación de cada mes”, concluyeron.
