El rey del candombe tenía 83 años
Murió Rubén Rada, una leyenda musical
El Negro se encontraba internado por una neumonía bilateral. Fue un grande de la música latinoamericana que trascendió fronteras desde Uruguay. En Villa María dejó su improntaRubén Rada, una de las figuras fundamentales de la música popular uruguaya y rioplatense, murió ayer a los 83 años, luego de permanecer internado durante aproximadamente un mes por una neumonía bilateral y sus complicaciones, según confirmó su familia a través de las redes sociales del artista.
El ingreso hospitalario del intérprete ocurrió el pasado 5 de agosto en un centro de salud de Montevideo por un cuadro “respiratorio complejo”. En el momento en que se conoció´su ingreso, se había difundido que el músico estaba con un “buen estado de ánimo” y con numerosos proyectos en marcha.
No obstante, el historial médico de “El Negro Rada” data, en cuanto a lo más relevante, del año 2015, cuando fue sometido a una angioplastía y luego fue hospitalizado durante tres días por un pico de presión.
Ese mismo año estuvo en Villa María, como la figura emblemática del quinto Congreso de Música Popular Latinoamericana que organizó la Universidad Nacional Villa María.
Dos años atrás, en declaraciones radiales, el músico había reflexionado: “Yo le meto por todos lados. Pienso que mañana me voy a ir, entonces les dejo música. Grabo, grabo, me voy y quedarán discos míos por salir. El Negro está apurado”.
Amplia trayectoria
Nacido en Montevideo el 16 de julio de 1943, Rada construyó una trayectoria de más de seis décadas como cantante, compositor, percusionista y arreglador. Considerado el máximo embajador del candombe en el mundo, su figura trasciende la escena local: revolucionó la música popular al fusionar los tambores afrouruguayos con el rock, el jazz, el funk, la bossa nova y el pop.
El virtuosismo de “El Negro” no solo se midió en galardones, sino en el respeto de sus colegas: Paul McCartney se declaró admirador de su propuesta rítmica tras conocerlo en Montevideo, luego de que, en los 80, llegó a sus oídos la canción “No te vayas, Francisquito”, gracias a un periodista que le reprodujo la pieza al ex-Beatle en un programa de radio.
A lo largo de su trayectoria recibió numerosos reconocimientos, entre ellos un Grammy Latino a la Excelencia Musical en 2011, además de premios Gardel y Graffiti. También fue nombrado Ciudadano Ilustre de Montevideo.
En Argentina, su impronta fue clave para íconos de la talla de Charly García, Fito Páez, Luis Alberto Spinetta y Pedro Aznar, con quienes compartió escenarios y grabaciones.
Integró grupos fundamentales como Tótem y Opa, además de desarrollar una extensa carrera como solista, con canciones como “Las manzanas”, “Mi país”, “Cha-cha muchacha”, “Dedos”, “Blumana” y “Muriendo de plena”.
Su vínculo con la música comenzó en la infancia, cuando a los 10 años empezó a participar en comparsas de negros, lubolos y en los años siguientes pasó por la murga y el jazz. Durante la década de 1960, integró El Kinto, grupo pionero del candombe beat que compartió con Eduardo Mateo.
A mediados de los años 70 consolidó su carrera solista, que se extendió durante más de cinco décadas y abarcó una enorme variedad de estilos.
En la Villa
Como figura de la música, Rada fue convocado a diferentes escenarios locales.
Se recuerda su paso por el Festival de Peñas en 2007, cuando cerró una de las noches y fue ovacionado por quienes esperaron su show en el Anfiteatro.
“La organización me pidió que no me exceda”, dijo “El Negro”, para luego recibir un “exce-dete, exce-dete” desde el lado del público que lo obligó a seguir deleitando.
En su retorno a la Villa, en 2015, Rada actuó en el Salón Bomarraca, por el evento que organizó la UNVM.
Allí dejó una reflexión: “No me considero un músico, sino que he estudiado a otros músicos. Yo vengo del barrio y del hambre y no pude estudiar como ustedes, tuve que salir a laburar en los telégrafos, me acuerdo. Por eso creo que es tan importante estudiar y no quedarse, para aprenderse las técnicas. Yo sí tengo las notas metidas adentro, pero necesito de otro músico para que las armonice. Podría decirse que soy un cantor popular que tiene facilidades para componer”, comentó Rada, una leyenda.
