Un ritual de Casa Balear que se repite año tras año en la ciudad

Al calor de la Fogata de San Juan

A pesar del frío intenso, se concretó anoche la tradicional celebración para purificar con fuego todos los males. Hubo baile, música y gastronomía típica
miércoles, 24 de junio de 2026 · 07:30

La Casa Balear concretó anoche otra edición de la Fogata de San Juan y le dio calor a los vecinos que apoyaron esta propuesta, a pesar del frío intenso que caló los huesos en la costanera.

En el escenario Vanzetti, poco más de 200 personas disfrutaron del viejo ritual pagano donde se quema y se purifica todo lo malo.

Cada vecino fue escribiendo mensajes en los que precisa qué desea borrar de sus vidas (enfermedades, malestares económicos o de vida, entre tantos temas) y esos papeles se fueron ubicando en una urna que se encontraba en un muñeco gigante. Todo eso terminó convirtiéndose después en fuego.

Mientras tanto, la Casa Balear desplegó propuestas musicales con diferentes vecinos que plasmaron su talento.

En ese sentido, se dieron cita integrantes del taller de música de Escuela Municipal de las Artes.

“Decidimos llamarnos ‘Las voces villamarienses’”, indicó uno de los integrantes del grupo, que aportó canciones tradicionales del folclore nacional.

En medio de la presentación, un vecino que leyó un poema comentó que, horas antes, había fallecido su madre, reflejando su jornada especial, que terminó, seguramente, con un mensaje más especial para la fogata.

Bovo y González encendieron la fogata cerca de las 21 

Otra agrupación que recibió aplausos fue la que componen las mujeres del Taller de Castañuelas del Club de Abuelos Manuel Estrada.

Bajo la supervisión de la profesora Nancy Rodríguez, las mujeres le dieron un buen toque español a la noche.

No obstante, también hubo danzas típicas de los baleares por parte de dos bailarinas que se lucieron y terminaron armando una ronda para que se sumaran al baile parte de las personas presentes.

Además, se presentó Passion, la academia de baile que dirige Germán Macías y que desplegó una propuesta con un gato, una chacarera, una zamba, un vals y un tango.

 

A calentarse

Antes del encendido del muñeco, el evento -que condujo Estefanía Cardell junto a la presidenta de la Casa, Esperanza González- tuvo su parte gastronómica porque se fue invitando algo para “picar”, como batata al horno, además del “chupito”, el nombre popular que se le da en la Casa Balear a la tradicional “pomada” al licor, una bebida clásica de las islas. Al final, tanto Esperanza González como Marcos Bovo (secretario de Gobierno, Cultura y Relaciones institucionales del municipio) encabezaron el encendido de la Fogata, acompañados por Bomberos Voluntarios de la ciudad.

Así, todos los que estaban cerca del fuego se olvidaron del frío intenso, con alegría.

Más de
Cargando más noticias
Cargar mas noticias