Ayer hubiera cumplido años Héctor Sorial
Con la bandera del 2x4
Sastre de profesión, llegó a finales de los 70 a Villa Nueva y dejó una huella musical imborrable que hoy sigue encendida. El grupo “A Puro Tango”, como muestra de su excelenciaEl Negro, un día como el de ayer, el Día de la Bandera, hubiera celebrado su cumpleaños 88.
Él, nacido en James Craik, pero con raigambre villanovense, tuvo durante las últimas horas -como en un guiño del destino- un homenaje especial.
Cuando hablamos de “el Negro” hablamos de Héctor Sorial, un conocido cantante de tango que habitó las Villas y la región.
Él nació el 20 de junio de 1938 en la vecina localidad ubicada sobre Ruta Nacional 9. Hubo raíces craikenses, pero en el año 1979, cuando todavía festejábamos el primer Mundial futbolístico, se instaló en Villa Nueva y vivió como un vecino más hasta que su voz se apagó, un 17 de julio de 2004.
La tradicional esquina de Marcos Juárez y Carranza (calles con nombres bien villanovenses) fueron las que cobijaron y alimentaron su crecimiento profesional, comercial y también donde fue creciendo el fuego de quien hoy continúa, aunque con mérito propio, su legado.
Y cuando decimos que su voz se apagó, lo cierto es que solamente eso sucedió en este plano -el terrenal, el material-, porque aún persisten sus canciones, los recuerdos grabados y cada vez que Luciano Soria, su hijo (músico y cantor), toma un micrófono, uno no puede menos que evocar la figura de Héctor.
Justamente para anoche, en el restaurante La Rosita, ubicado en pleno centro de Villa María, Luciano preparaba un encuentro con tango y con folclore.
Si bien no había en el repertorio ninguna canción llevada adelante por Héctor, la sangre estaba…, todavía cantando.
Quienes compartieron con el Negro Sorial (apellido artístico de Soria) recuerdan bien su voz, su andar sereno, a veces en bicicleta, sus pantalones de vestir bien planchados y alguna remera básica bien cuidada.
Sorial fue un emblema con el grupo “A Puro Tango”, junto a otros “próceres” como Osvaldo Renato Sansinanea, Osvaldo Scaglia, Humberto González, José Medina, Bertorello y muchos más. Se trata de un conjunto que superó los 25 años de historia, donde Héctor y Julio Martín fueron las voces destacadas -a veces, juntos; otras veces, con Martín en soledad-.
El Negro, hincha de Independiente y con un legado que siguió agrandando con brillo propio su hijo, también jugó al fútbol, realizó labores en una estación de servicio y se inmortalizó, para nosotros, con canciones como “Y te parece todavía” o “De igual a igual”.
De profesión, sastre…, y cantor.
