Recorrido peñero
¿Se viene el Festival de la Reposera?
En todo el Recorrido, y también en las afueras del Anfiteatro, varios vecinos llevaron sus propios asientos para mayor comodidad. Referido a lo gastronómico, el locro tuvo la noche del sábado su cénit, con récord de ventasEn la provincia de Corrientes, un ingenioso vecino creó el Festival del Mosquito. Debido a la enorme cantidad de insectos que pulularon por las tierras litoraleñas, el vecino no dudó. Tal vez alguien por estas tierras del centro del país tome la posta para inaugurar el Festival de la Reposera. Es que, durante todas las noches, cientos de vecinos se hicieron presentes con sus asientos, mantas y equipos de mate en la puerta del Anfiteatro Municipal. Desde bien temprano y hasta bien entrada la noche, la gente hizo palmas, bailó y disfrutó sobre calle Elpidio González. Y esto no es algo nuevo, sino que año a año se ha transformado en una postal reiterada. El que iba temprano tenía premio, porque en el Museo del Anfi (esquina Providencia) también se ofreció una degustación de quesos -todo esto enmarcado en la actividad promotora del lácteo-. Espacios turísticos ofreciendo sus destinos, con algunos obsequios, también marcaron su presencia durante cada jornada.



La gastronomía goza de buena salud y de gente haciendo colas para sacar su ticket en una postal que alegra a todos. Y referido al locro, tal vez la noche del sábado fue la que cautivó a todos -o, por lo menos, la que más vendió-. En la imagen que acompaña a esta nota podemos ver a Gustavo Tacconi, de la Agrupación Folklórica de Villa María, raspando la olla para rescatar alguna porción más para los ávidos comensales. En algunos espacios se vendieron hasta 500 porciones del plato nacional. Así, entre tantas nuevas propuestas, y aunque sea enero, la demanda sigue vigente.
Si hablamos de música popular, un número fijo es Cuerda y Cuero. El tradicional conjunto hizo agitar pañuelos y vibrar. Luego de un 2025 con aniversario, la formación sigue vigente.
A todo esto hay que sumarle que las peñas más modernas, con música electrónica, “cachengue” y rock, siguen estando repletas.
