BALANCE DE LA 58° EDICIÓN

Entre el folclore nacional y el sello internacional

Repasamos los puntos destacados del Festival de Festivales que acaba de finalizar
miércoles, 11 de febrero de 2026 · 08:30

La 58ª edición del Festival de Peñas tal vez quede en la historia como aquella en que se consolidara la noche inaugural como netamente folclórica. Además, se recordará como el Festival en que se inauguró la iluminación ornamental externa del Anfiteatro.

O quizás se rememore como la edición que recobró su denominación de “internacional”, al incorporar a Morat, la banda pop de Colombia, en su grilla.

A continuación, repasaremos los puntos más destacados del Festival de Festivales que acaba de finalizar.

El folclore ya está instalado

Como hemos señalado, la noche inaugural, y por segundo año consecutivo, se orientó hacia la música de raíces folclóricas. En pleno resurgimiento masivo de la música criolla, se vivenció una velada histórica por varios motivos. En primer lugar, fue la única noche que se agotó días antes del inicio del Festival. En segundo lugar, además de contar con grandes figuras del folclore nacional, se concretaron varios duetos sobre el escenario: Jorge Rojas con Soledad, Soledad con el Chaqueño Palavecino, y el Chaqueño con Luciano Pereyra. Además, contó con invitados especiales como los streamers Un Poco de Ruido, que aportaron el segmento de cumbia al show de Luciano.

Todos estos condimentos unidos derivaron en declaraciones del intendente Eduardo Accastello, quien adelantó la posibilidad de idear una segunda noche folclórica y con tintes juveniles. Asimismo, remarcó que "es la primera vez que el folclore agota entradas antes que el cuarteto". Por último, Rojas no solo quedó fascinado y emocionado con la devolución del público local, sino que posteó fragmentos de su presentación, en varias ocasiones, en sus redes sociales.

El único detalle negativo de la noche fue su extensión: Los Tekis, que tuvieron de invitados a Santi Fiuri y al grupo Los Quara, cerraron su show cerca de las 4.30 de la madrugada.

Público "teenager" y una sorpresa

La segunda velada, considerada “la noche joven”, también contó con un público adolescente e infantil entre sus gradas, que fueron a ver y a cantar junto a Emanero, Luck Ra (quienes volvieron por segundo año consecutivo al Festival) y La Joaqui, en su debut en el Anfi. La cantante de RKT, quien demostró su sensualidad y su lírica picaresca y un poco subida de tono, actuó sin músicos sobre el escenario. La “sorpresa” de la velada fue la invitación de Emanero al “maestro” Antonio Ríos para hacer “Adicto” y “Nunca me faltes”. Cabe mencionar que, por su parte, el joven cantante pop terminó cantando a centímetros del público, a fin de recibir todo el cariño posible. El cierre del segundo capítulo estuvo a cargo del grupo Q'Lokura, que por primera vez actuaba por fuera del lunes cuartetero.

El regreso de Fito

La tercera velada captó la atención de propios y ajenos al Festival, dado que se concretaba el regreso de Fito Páez al Anfiteatro y al evento peñero luego de 19 años. El destacado compositor y pianista rosarino, emblema del rock nacional, brindó el primer show del año en nuestra ciudad, desplegando buena parte de su repertorio más conocido por varias generaciones. En una performance que fue de menos a más en cuanto a intensidad, y que comenzó con un ‘pifie’ técnico por el cual no sonaban los instrumentos, Fito recreó clásicos como “El amor después del amor”, “Circo Beat”, “Brillante sobre el mic” y “Mariposa tecknicolor”, entre otros, ante una audiencia enfervorizada. También hay que señalar que el cantante se fue sin atender a la prensa y desde la producción permitieron que solo se fotografíe y se filme los primeros 3 temas.

Asimismo, fue la noche con más presencia local en el escenario (ver aparte) y que contó con el gran Abel Pintos, impecable como siempre en todo el sentido de la palabra: hiperprofesional y dotado de generosidad y humildad artística y humana.

Entre debutantes y consagrados

La cuarta noche, destinada como desde hace décadas al cuarteto, contó con dos debuts, dos regresos y la ovación a un referente de la música cordobesa. Por una parte, Simón Aguirre y Valentina Márquez debutaron con grata aprobación del público y hasta ofrendaron una romántica postal, en vísperas del Día de los Enamorados, a pedido del conductor Colorete Gianola, cuando sellaron un beso arriba del escenario.

Asimismo, se plasmó el regreso de Ulises Bueno y de una de las bandas del momento en el cuarteto joven, Desakta2 (con el hit en boga “No se ve/Chingón”), luego de dos años. Por último, Javier “la Pepa” Brizuela se presentaba por primera vez en el Festival en plan solista luego de la disolución de La Barra y pudo recibir la pleitesía del público. Como dato singular, para dicha velada no se agotaron las entradas en forma anticipada, como venía ocurriendo en los últimos tiempos.

 

Morat, la banda  internacional

Para la velada final, el Festival destinó al grupo colombiano Morat como cabeza de grilla. Además de debutar en Villa María, el conjunto bogotano resultó la única incorporación internacional de la edición. ¿Se podrá especular con un nuevo giro de programación hacia otras fronteras, como sucedía años atrás?

El último capítulo también contó con el gran letrista Coti Sorokin y los villamarienses Juli Cardozo y Santi Fiuri (en la previa), para coronar una velada bien pop.

 

Artistas locales

Esta edición resultó una de las que más artistas locales han desfilado por el Hernán Figueroa Reyes. En la primera noche actuaron Los Arrayanes en la previa y, como invitados, Melanie Álvarez y Santi Fiuri (con Los Tekis). En la tercera noche se presentaron Fabricio Rodríguez, Emma Roach y La Fabulosa Orquesta; en el lunes cuartetero estuvo la banda Q'LoQ' en la previa; y anoche estuvieron Juli Cardozo y Santi Fiuri, nuevamente, pero, esta vez, en plan solista.

Asimismo, participaron ganadores de las dos peñas (Agrupación Folklórica y Los Soñadores), del certamen Nuevos Valores, del convenio con el Encuentro de Colectividades de Alta Gracia y Los Quara, de nuestra región, con Los Tekis.

Puesta escénica

Como cada año, el Festival supera su puesta escénica. Para esta edición, las pantallas contaron con 415 metros de extensión, casi 115 más con respecto al año anterior, y 400 luminarias, con una estética moderna, ligada a la Lechuza como símbolo del Festival.

 

Iluminación ornamental

El día previo al inicio del Festival se inauguró la iluminación ornamental externa del Anfiteatro. Se trata de un sistema lumínico compuesto por más de 80 luminarias direccionales y de diferentes colores, similar al utilizado en el puente Juan Perón.

 

Conductores, Orquesta Estable y ballets

Tanto la dupla central de conductores (Leo Roganti y Agustina Vivanco) como la afinadísima Orquesta Estable (dirigida por Kuki Soria e integrada por las voces de Anita Sibona y Gonzalo Martín) fueron más que aprobadas por el público. Al igual que los ballets de apertura, a cargo de la Agrupación Folklórica, Danza Vida (en su primera aparición) y Passion, respectivamente.

 

Recorrido Peñero

Este año, el Recorrido Peñero ha ampliado y diversificado sus propuestas durante 13 noches consecutivas. Luego de las dos actuaciones gratuitas del Indio Lucio Rojas cantando en “El Balconazo”, en el centro de la ciudad, y en la apertura del Recorrido, se abrió el circuito cercano al Anfi con 12 patios gastronómicos, música en vivo y de diversos géneros, un espacio “gamer” para adolescentes y jóvenes, un espacio de cultura (“VM Crea”) y más de 400 emprendedores repartidos en diferentes sectores.

Asimismo, se intervino por primera vez el lago del Balneario con dos obras realizadas por el artista Martín Enricci.

Un solo día de lluvia opacó la realización de algunos espectáculos y las ferias.

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