Inaugura la cartelera del Espacio INCAA de septiembre
Monky, el documental que trae a ese genio que la ciudad extraña
“Hubo un tiempo que fui hermoso y fui libre de verdad”, cantaban Charly García y Nito Mestre. Eran los comienzos de los 70 y en Villa María también había una persona Sui GenerisEl filme dirigido por Sergio Stocchero y producido por Javier Morello ya se exhibió en la ciudad, pero a manera de preestreno. Una suerte de sesión para los amigos, tanto en el Espacio INCAA del Centro Cultural Comunitario “Leonardo Favio” como a orillas del río, en el ciclo de Cine Bajo las Estrellas.
Pero ahora llega a la cartelera destinada a todo público y fue programado para hoy a las 20 y para el domingo a la misma hora. Son dos excelentes oportunidades para quienes no tuvieron la suerte de conocer a este adelantado, gigante negro de corazón rojo punzó, que latía por los demás.
Para empezar, se podría decir que Monky, hijo de Leticia Margarita Canelli y de Daniel Tieffemberg, tenía una hermana: Silvia Alejandra; y tuvo una hija, Dana, con su compañera de toda la vida Nancy “la Roja” Camandona.
Pero para seguir narrando se pueden tomar varias direcciones. Lo humano, lo filosófico, la música... La persona va a estar completa en la pantalla y uno desearía que todos los jóvenes de la ciudad pudiesen ir a conocerla. Ir a ver cómo pudo alguien, en los 70, cuando éramos mal vistos por muchos, tal vez como ahora les pasa a ellos, pudo hacer su camino a pesar de todo y de todos. Hizo lo que quiso en tiempos difíciles en los que el país vivió su noche más negra, larga y absurda. En medio de todo, la creación, la amistad, los acordes, el rock, la pasión, el amor, el cigarrillo, la vida...
Cada banda que se formaba en la ciudad sabía que contaba con su apoyo, con sus equipos, con sus consejos, con la humilde sabiduría que lo fue haciendo más grande a medida que pasaba el tiempo. A lo mejor porque lo extrañamos tanto, o porque quedan y nacen pocos ejemplares por el estilo.
“Fue referente, santo y seña, y artífice para, por lo menos, tres generaciones de músicos y músicas residentes o afincados en nuestra ciudad. Arriba, debajo o a los costados de los escenarios se encontraba él, oficiando como músico, organizador de recitales y festivales u ocupándose de luces y sonidos”, escribió alguien recientemente en elDiario.
Entonces, no es extraño que para el tema con el que se cierra la obra de Stocchero se hayan puesto a tocar “juntos” los músicos que integraron su banda, más allá de que uno haya grabado en España, otro en Bolivia, otros por acá...
Falleció el 3 de octubre de 2004, a los 44 años. Pero el cine tiene estas cosas. Y los amigos también. Lo recordamos siempre. Y lo podemos ver muchas veces.
